viernes, 23 de agosto de 2013

MY BLOODY VALENTINE: m b v -¿LOS LADOS B DE LOVELESS (O UNA LARGA ESPERA EN VANO)?



m b v
MY BLOODY VALENTINE
mbv (2013)
Noviembre del 2010, Kevin Shields líder y cerebro de My Bloody Valentine,  había declarado a Magnet Magazine: “es seguro al cien por cien que MBV grabará un nuevo disco, a no ser que nos muramos o algo…”. Ni salió el disco ni murieron, el álbum nuevo no vio la luz en los años siguientes, pero sí las reediciones remasterizadas de sus obras con Creation Records el pasado 2012. En enero del 2013, sobre un escenario en Londres, Shields indicó que el mítico tercer álbum saldría en “uno o dos días”, la reacción del stand-up fue de burla, ante un anuncio que en repetida ocasiones no se había convertido en realidad y ya sonaba a broma de  mal gusto.  
Días después del anuncio de Shields ante su incrédula audiencia, se confirmó la primicia en el sitio Facebook de la banda. Medianoche del 2 de febrero, miles de fans alrededor del mundo le dan  “play” al  tan esperado “nuevo” álbum de la banda, por fin uno de los discos más esperados del rock contemporáneo había visto la luz (tras casi dos décadas de prolongada espera). Los comentarios de los seguidores tras su escucha se dividieron entre los que manifestaban  desaliento y los que señalaban el arribo de una nueva obra maestra. Por otra parte, Kevin Shields, clasificaba las reseñas de la prensa musical sobre su disco, en tres grupos: “la continuación de Loveless”, “…algo diferente”, y “yendo hacia el futuro”. Y es que para escuchar el nuevo álbum de la banda, titulado simplemente  m b v  uno debe entender tres cosas sobre el mismo:
1.-Que difícilmente habrá otra obra maestra que se comparé con Loveless.      
2.-Que m b v fue concebida hace 20 años, y las canciones que la conforman son exploraciones sónicas realizadas en el estudio, entre los años de 1992 y 1997.
3.-Que la experiencia sónica de este álbum, será como el volver a encontrarse con un viejo amigo después de varios años. Vemos a alguien con algunos cambios, que nos llaman la atención,  pero que sigue siendo la misma persona, y con la que experimentamos sensaciones de familiaridad y comodidad. Aplicándolo a nuestro caso, sigue siendo el mismo sonido Valentine en el fondo.
En una entrevista a Vice Broadcasting Service, antes de la aparición del nuevo álbum, Shields declaró sobre el mismo: “suena a la banda, diferente, pero no radicalmente distinto…”.
La nueva obra de MBV, después de 22 años de silencio, está basada en las ideas que Shields concibió desde 1992, luego del lanzamiento de  Loveless, componiendo música, trabajando en el estudio y probando diferente cosas, empezándolas a grabar en 1996 y desechándolas en 1997.  A estas composiciones Shields las describió como “una cosa totalmente conceptual porque yo  deliberadamente no quería escribir canciones en una manera lineal”.
No esperemos algo “sobrenatural” de nuestros viejos amigos, los sorprendentes MBV, conformémonos con su  propuesta para esta nueva entrega, que lejos de ofrecernos una obra maestra, nos entregan a través de sus 9 canciones y 46 minutos de duración, un interesante recorrido de exploración sónica, de añeja procedencia pero culminada recién el año pasado. Así que vayamos desde sus orígenes para asimilarla y disfrutarla mejor.
BEHIND m b v
En medio de la emergente oleada brit pop y grunge, My Bloody Valentine nos dejó perplejos y atónitos con su obra cumbre Loveless (1991), llena de delirante y bizarra música. Luego en 1993, Colm Ó’Ciosóig (batería) y Debbie Googe (bajo) abandonaron el grupo, mientras que  Kevin y Bilinda continuaron realizando grabaciones y participando en diferentes discos, como el homenaje a Wire.
La jornada de trabajo de m b v empezó en 1996, cuando Shields comenzó a grabar riffs de guitarras en cintas analógicas, "estuve tratando por mi mismo de alejarme de la parte de mi cerebro que hace cosas más lineales y volcarla hacia algo más impresionista" recuerda el compositor. Pero un año más tarde, la guitarrista Bilinda Butcher dejó la banda, entonces las sesiones fueron abandonadas y MBV dejo de ser. Los integrantes de la banda seguirían distintos trayectos. Kevin Shields colaboraría con Primal Scream, y  con Sofia Coppola en la película Lost In Translation, respectivamente,  mientras que Colm  O'Cíosóig trabajaría junto a Hope Sandoval (ex- Mazzy Star)  en The Warm Inventions y Debbie Googe, fundaría el grupo Snowpony junto a ex integrantes de Stereolab, Echobelly y Curve. Finalmente, Bilinda se dedicaría a criar a sus hijos, aunque también participaría en los discos de  Collapsed Lung y Dinosaur Jr.
A pesar de la separación, los integrantes de la banda no dejaron de verse y  según Shields  no hubieron peleas entre ellos, es así que no fue un problema el reencuentro, aunque sí había que darle mayor pujanza a los ensayos, pues Shields recuerda que al tocar en Paris en el 2008, “el recital fue horrible, no pudimos manejar el sonido. Pero poco a poco se volvió un placer, mucho más que antes, porque finalmente ya no teníamos problemas de dinero. Podíamos concentrarnos en la música, era algo nuevo para nosotros”. Esa concentración en la música y ya no en el dinero, es lo que permitió a Shields, darse todo el tiempo del mundo para culminar su postergada obra.
En el 2006, los registros de aquellas grabaciones habían “salido del polvo”, mientras el cerebro de la banda trabajaba en la remasterización de los anteriores trabajos de MBV. Shields entendió dos cosas: Primero, que tenía un álbum de piezas sueltas, y segundo, que  no tenía un plan global sobre el mismo. Todo ese material lo había grabado de manera extraña, no existían canciones tradicionales, sino un montón de riffs, sonidos sueltos y bucles. En un comienzo intentó usar bocinas y violines, en su búsqueda de lograr un sonido más cercano a la  realidad terrestre,  incluyendo sonidos de insectos, explorando así con elementos que reemplace a la electrónica, alcanzando un ambiente y contexto muy raro, abstracto, de altas frecuencias de ruido. Y es que Shields quería romper con todos los modelos que había desarrollado para sus obras.
La reunión de la banda en el 2008 en el 2008, inyectó a Shields de la energía y el ánimo suficiente para concluir con su obra, que pensó terminarla el 2010. En una entrevista Shields confesaría: “todas las canciones del nuevo álbum están en mi cabeza desde hace veinte años, solo hay que dejarlas salir y grabarlas…”
Shields confesaría que temas como “Wonder 2” y “Nothing Is” tuvieron su génesis durante el periodo 96-97, justamente las que parecen de creación más cercana,  que la melodiosa vocalización de “Only Tomorrow”, aunque no la tenía registrada en cinta, así como otras melodías, siempre las tenía en la cabeza, cambiándolas poco a poco con el paso del tiempo, pero fueron algo que siempre acompañaron a Shields como una ¿pesada? carga, de la que algún día deseaba liberarse, simplemente registrándolas en un álbum.   
Es recién en el 2011 que Shields empieza a encontrarle forma al disco y terminarlo al año siguiente.  Los  procesos de mezcla y edición final del álbum, que le tomaron los cuatro últimos  meses del 2012, fue una etapa particularmente crucial para Shields, llegando a comentar, que “[fue] cuando empezamos a lograr lo que realmente era [el álbum]”.
                            Kevin Shields     fotografía de Linda Nylind

Kevin Shields dijo antes de la salida del disco que “… incluiría grabaciones de las sesiones de los noventas así como vocales, bajos, percusiones, y otros overdubs que fueron colocados entre el 2011 y 2012.” El primer track del álbum, “She Found Now” sería el último en  registrarse.  Si bien ese proceso de culminación de la obra se dio en  los dos años anteriores, el alma del mismo procedía del periodo 96-97.
En una entrevista a Pitchfork, Kevin Shields confesaría: “Estuve personalmente enamorado con varios de [los temas]…Tuve un pequeño ‘affaire’ amoroso con cada canción… sentí una gran responsabilidad al [permitírseme verlas] nacer, crecer y dándoles vida”.  Una vez terminada su obra, Shields diría: “Yo no estuve tan seguro hasta que estuvo terminada” y emitiría la siguiente conclusión sobre la misma: realmente me gusta el sonido de las guitarras”.
Sin ánimo de desprenderse del sonido emanado en  Isn’t Anything y Loveless, m b v se erige como un correcto sucesor de ese legado,  que estamos dispuestos a recibirlo con los oídos bien atentos y con algo de algodón para que ese hermoso ruido, tan propio del “sonido Valentine” no hiera nuestros tímpanos. 
m b v
¿Suena a art-rock?, ¿Suena a Loveless?  Simplemente suena a My Bloody Valentine aunque algo más dramático y refinado, sigue ese vigente ese ejercicio sonoro por revestir el ambiente con capas de ruido (o  murallas de distorsión) y efectos, pero además creando atmósferas densas. Sigue presente ese espíritu de querer destruir los oídos con esa genial bulla melodiosa, y que en esta ocasión por ratos suena más intimista. Es un disco que va “in crescendo” conforme pasa las canciones, y a la vez se va haciendo más abstracto, hasta que llegamos a las canciones finales y explotan con “Wonder 2”.   
En el álbum las guitarras siguen siendo las protagonistas, y las voces lucen un poco más etéreas, creando paisajes oníricos, propios de un cuento surrealista, compartiendo muchos elementos del Loveless, por lo que aproximo mucho a considerarlo como una especie de Lado B, del sobresaliente álbum en mención. Aunque hay que reconocer que algunas canciones le faltan un poco más de fuerza.
La apertura del disco es menos intensa y agresiva que en sus anteriores trabajos, pues “She Found Now”, el último tema en ser grabado (2012), nos da la bienvenida ofreciéndonos  una agradable bocanada de distorsiones reverberantes, creando un ambiente de extrañas texturas, además de ensoñadoras voces, logrando una pieza suave y acogedora. Prosigue “Only Tomorrow”, inspirada según Shields en los Beach Boys, que nos hipnotiza con su colosal riff, que progresivamente va martillando nuestros sentidos   con sus peculiares murallas de distorsión que se contraponen a la suavidad de sus vocales.  Las guitarras de Shields y Butcher  suenan siderales en “Who Sees You”, ambas pugnan por lucir entre afinadas y desentonadas adrede, con unas voces que nos llevan hacia lo etéreo.  Continúa “Is This And Yes” una canción sin guitarras, en donde los teclados son los que tienen el rol protagónico esta vez, con una experimentación de melodías de órgano que tiene sucumben ante su abrupto final.   
Deb, Colm, Bilinda y Kevin
La percusión de O’Ciosoig  se entremezcla con melodías de guitarra distorsionadas ejecutadas de manera un tanto tradicionales en  “If I Am”, de allí en adelante el disco deja de sonar brumoso, y más bien toma un ambiente más cálido pero también experimental, las canciones siguientes sonarán  algo diferente a lo hecho por la banda. En “New You” le dan un poco al delay  de la guitarra y con sonidos de teclados, nos ofrecen una pegadiza pieza, seguirá “In Another Way” con sus excelentes riff de guitarra y brutal línea de teclado, ejecutados de manera repetitiva, que nos introducen a un ambiente sónico alucinante, un excelente tema que nos prepara adecuadamente para soportar el desconcierto sonoro sembrado por los esquizofrénicos golpes de batería y las enfermizas ráfagas de ruido  de las guitarras en “Nothing Is”, una pieza instrumental demente y además  de las mejores del álbum, dispuesta a volarte los sentidos. Esa progresión sónica en ascenso termina de explotar con la excelente “Wonder 2”, en la que sus sonidos nos hace sentir la sensación de estar siendo amenazados por los ruidos de una máquina de un jet o avión, que va de forma ondulante, dispuesta  a triturarnos los tímpanos, y en donde las voces de Butcher y Shields se pierden en medio de ese caótico clima sonoro, logrando  una pieza genial de difícil clasificación.
Estas excepcionales piezas del final, nos pueden dejar satisfechos y con la ansiedad de escuchar las futuras producciones de la banda, pero también con cierta desazón, quizás de habernos hecho demasiadas ilusiones con este nuevo trabajo de MBV, y es que Loveless dejó la valla muy alta, pero para nada estamos ante un desalentador disco, sino todo lo contrario, m b v es un álbum que tranquilamente debe estar considerado entre el top 10 de este 2013.
ON LINE STORE & FUTURE PLANS
Según Kevin Shields, sin la necesidad de contar con un sello discográfico de por medio, la venta del álbum se hacen a través del sitio web de MBV, http://www.mybloodyvalentine.org/ en las siguientes presentaciones: cd, vinilo y en una edición  especial de vinilo + cd.  Sobre el número de copias vendidas, Shields no ha dado datos al respecto, manifestando que es “top secret”.
De otro lado, sobre las producciones a futuro de la banda, existen tres temas  que han quedado en el tintero y que según Kevin Shields  aún faltan pulirlas, las cuales piensa incluirlas en el siguiente proyecto de la banda, la elaboración de un EP íntegramente conformado por material nuevo, ¿cuánto tiempo (décadas) durará la espera? Mejor no hagamos cálculos ni suposiciones en vano, pues Shields como hemos visto se tomará todo el tiempo que quiera, así que por mientras sigamos disfrutando de m b v

jueves, 15 de agosto de 2013

DAVID BOWIE: UN RETORNO NEOCLÁSICO



THE NEXT DAY
DAVID BOWIE
SONY MUSIC (2013)
La primera vez que leí sobre el anuncio del nuevo álbum de Bowie, me llamó la atención su “peculiar” portada, que pensé era momentánea hasta que saliera la oficial, pues me parecía de mal gusto colocar una hoja blanca sobre la carátula del Heroes, y escribirle el título de la nueva obra.
No saldría de mi asombro, al comprobar en el esperado día de su lanzamiento que la imagen de la carátula seguía siendo la misma. Su creador, Jonathan Barnbrook, quien también diseñó las portadas de Heathen y Reality, justificó su idea, planteando que “si vas a subvertír [alterar el orden] un álbum de David Bowie hay muchos para elegir, pero este es uno de los más venerados, tenía que ser una imagen que sacudiese a la gente si se subvertirse de alguna manera, y pensamos que Heroes funcionaba bien”, y vaya que funcionó, pues logró captar la atención de los seguidores de Bowie y el deseo por escuchar cuanto antes el nuevo acto del “camaleón del rock”. 
Dejando a un lado el arte de la portada, que puede resultar irrelevante a la hora de valorar lo que realmente nos interesa, la música, estamos ante un espectacular retorno de Bowie,  pues la sensación que causa el escuchar The Next Day, es la de estar escuchando una perfecta compilación de los diversos estilos musicales recorridos por Bowie a lo largo de su extensa carrera. Una gran obra que servirá para que los advenedizos y los todavía incrédulos a su propuesta musical, puedan comprender y valorar su legado.
VISCONTI EL PROPULSOR DE THE NEXT DAY
Brian Eno, Tony Visconti, y Bowie, durante la época de la trilogía de Berlín
El proyecto para la creación del álbum se mantuvo en reserva, pues tanto Bowie como el productor Tony Visconti, lo trabajaron en secreto, a esta labor también se incorporaría el ingeniero Mario J. McNulty. El proceso de elaboración del disco, se inició dos años antes, con sesiones de grabación esporádicas, sobre las mismas Visconti recuerda: “Sterling Campbell estaba en la batería, David en el teclado, Garry Leonard en la guitarra. Al final del quinto día, habíamos grabado demos de una docena de canciones, solo sus estructuras, sin letras, sin melodías y títulos temporales. Es así que empieza todo con él (Bowie). Luego se las llevó a casa, y no volvimos a saber nada de él durante cuatro meses”.
Durante los recesos, Visconti caminaba por las calles de New York escuchando la música grabada en sus audífonos y recuerda que mientras lo hacía, miraba a la gente con polos de Bowie y pensaba “Si  supieseis lo que estoy escuchando ahora”. Visconti fue quien eligió a la balada  “Where Are Now?” como el primer single promocional del nuevo álbum, pues lo consideraba como “el único tema del álbum que va hacia el interior” y que su naturaleza introspectiva la hacía una elección apropiada.     
Tony Visconti quien había producido los dos últimos actos de Bowie, Heaten (2002) y Reality (2003), y los añejos pero célebres Space Oddity, The Man Who Sold The World, Diamond Dogs, y colaborando en la denominada trilogía de Berlín, conformada por los álbumes Low, Heroes y Lodger,  retorna para inyectar a The Next Day  ese sonido glorioso de los setentas. Es en gran parte  el responsable de que el álbum sea tan bueno, y de paso de su eficiente promoción. Pues Bowie ha optado por el mutis.  
THE NEXT DAY, CUANDO LA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS
En febrero de este año, se difundió el video de su lúgubre y melancólico single “Where Are We Now?”, causando gran expectativa  entre los fans, quienes ansiaban una nueva entrega de su ídolo, tras diez años de silenciosa incertidumbre discográfica, tras su cirugía al corazón. El segundo single, “The Stars (Are Out Tonight)”, se lanzaría para descarga en línea. Posterior a la salida del álbum, en el mes de mayo, saldría el video del tercer single  “The Next Day” el cual generó la polémica y el escándalo entre los sectores del catolicismo, “gracias a ello” el video fue retirado del youtube a horas de su emisión.
El videoclip creado y protagonizado por Bowie, y los populares actores Gary Oldman (El comisionado Gordon de la trilogía Batman) y Marion Cotillard, quienes representaban a un sacerdote y una ramera respectivamente.
¿El Mesías o profeta glam?
El clip es ambientado en un bar, donde  suceden actos de auto flagelación, sacerdotes conquistando mujeres y seduciendo monjas, y Bowie  mostrándose como una especie de mesías o profeta, que junto a su banda, parece cantar y señalar la crisis moral del clero, lógicamente las imágenes fueron sentenciadas como sacrílegas. Aunque luego el sitio web de videos en línea aseguraría que el mismo fue retirado por error y no por ser censurado, siendo posteriormente repuesto colocándole un mensaje de advertencia y restricciones de edad.  Este acontecimiento, simplemente contribuyó a generar más promoción al nuevo álbum del  ex “duque blanco”, sin que éste tenga que decir ni una sola palabra sobre su nueva obra, las imágenes de su conflictivo video valieron más que mil palabras, nuevamente Bowie había dado en el clavo.
Bowie, por ahora "perfil bajo"
Bowie, ha optado por el  hermetismo casi total como propuesta “promocional” para su nuevo disco, sólo ha atinado a decir que The Next Day, es un álbum que representa aislamiento. Y es que  Ziggy Stardust”, “Aladdin”, “Halloween Jack”, “the Man Who Fell to Earth”, “el duque blanco”, “Mayor Tom”, y esa larga lista de personajes que ha representado, hace tiempo que ha reemplazado la efectiva extravagancia o “peliculina” por el perfil bajo, y ahora mostrarse simplemente como un silencioso observador, y vaya que esa también es otra valedera estrategia. 
Tras su lanzamiento la prensa musical le otorgaría puntajes sobresalientes a la nueva obra de Bowie, The independent lo señaló como “el mejor álbum regreso de la historia del rock and roll”, The Guardian considera que el disco “invita a la reflexión, extraño y lleno de grandes canciones”, y la BBC comentó que se trata de “…un retorno triunfante, casi desafiante. Innovador, oscuro y creativo, es un álbum que solo David Bowie podría hacer”.
THE NEXT DAY
Lanzado el 8 de marzo, con un David Bowie estrenando sus 66 años de edad, The Next Day se convierte en el vigésimo cuarto álbum del artista, en donde Bowie se ha reinventado mirando su propio pasado y trayendo lo mejor de esa época al presente, haciéndolo sonar fresco, en gran parte como lo mencionamos antes, gracias a la ayuda de Visconti, cómplice de los célebres actos de antaño.
Desde el arranque con el tema inicial que da título al disco, “The Next Day”, Bowie nos hace saber que la característica del álbum será el guitarreo rockero-glam como estandarte, el  de sus mejores épocas. El tema enciende la llama y crea momentos geniales. La canción nos relata una historia medieval de un hombre que es arrastrado y mutilado por una furiosa turba. Luego, los geniales sonidos del saxo ejecutado por su eterno colaborador, Steve Elson, nos terminan domando y retorciendo con la blusera e hipnótica “Dirty Boys”. “The Stars (Are Out Tonight)”, es otra muestra de esa reinvención musical utilizando como base su glorioso pasado. Teclados psicodélicos abren paso a las incesantes ráfagas de guitarra en “Love Is Lost”, rescatando el sonido glam de aquellas épocas de la trilogía de Berlín, que a pesar de su añeja base sonora, sigue sonando vigente.
La balada “Where Are We Now?” con su lúgubre y angustiante sonoridad, nos remonta nuevamente a la trilogía berlinesa, introduciéndonos a un ambiente brumoso, perturbador y melancólico, una de las mejores piezas del nuevo álbum,  y que de paso nos conecta con otra hermosa pieza, “Valentine’s Day”, de grandiosa y melodiosa guitarra. Sigue “If You Can See Me”,   que nos remite al  mejor sonido Bowie de los ochentas, Scary Monster y Let’s Dance, pero las perlas aún continuarían, con esos cautivantes punteos de guitarra en “I’d Rather Be High”, y la visceralidad de “Boss Of Me”, construida por la línea rítmica y el saxo de Elson.      
La relación entre guitarra y synth construida en “Dancing Out In Space”, evoca nuevamente el glorioso pasado en Berlín. A épocas aún más antiguas, nos remite la histriónica “How Does The Grass Grow?”. En esa misma dirección sonora transita “(You Will) Set The World On Fire”, de portentosas y furiosas guitarras. “You Feel So Lonely You Cold Die” con su excelsa emotividad soul y el  imponente canto fantasmal de Bowie, en medio de un ambiente sonoro sombrío en  “Heat”, ponen el correcto cierre al álbum. La edición deluxe contiene tres bonus track, la sesentera “So She”, y la instrumental “Plan”, pieza que pareciera ser extraída del excelente Low, y finalmente la psicodélica y estridente “I’ll Take You There”, hasta aquí un álbum que debe estar entre lo mejor del 2013.
Bowie ha pegado la vuelta, y de qué manera, entrando por la puerta grande, con un álbum vibrante y delirante, sostenido por su lado rockero, cuyas prolíficas guitarras logran perpetuar su longevidad, y nos hace esperanzar que aún habrá Bowie para algunos años más.
DISCOGRAFÍA BÁSICA    
“Artífice del glam-rock, pionero en la búsqueda de laidas rítmicas con base en la música negra (soul,funky,disco), aventajando sintetizadores de los avances de la ectrónica, las técnicas del arte conceptual y el bagaje sonoro de la música oriental y africana, el Delgado Duque Blanco, se las arregló durante una década para estar siempre un paso por delante de sus coetáneos sin  que ello mellara su impacto masivo. Inmejorable muestra de ello son [sus] álbumes…Space Oddity (1969), [Hunky Dory(1971)], Ziggy Stardust (1972), [Alladin Sane (1973), Diamond Dogs(1974)], Station To Station (1976), Low (1977), [Heroes(1978)] y Scary Monsters (1980)” Juego Sin Fronteras, Pedro Cornejo G. página 86.    
Box Set que contiene sendas deluxe editions desde Outside hasta Heathen
En su  época ochentera la música de Bowie experimentaría un notable bajón, siendo rescatable únicamente el álbum Let’s Dance, de esa debacle musical no se recuperaría hasta el lanzamiento de Outside (1995), álbum de corte electrónico y experimental, Earthling (1997) seguiría ese mismo sendero sónico, Hours (1999) continua el paso de la exploración pero de manera un tanto más reposada y melódica, Heathen (2002) acto que flota entre el rock sombrío, post-rock y flashbacks al pasado  y finalmente Reality (2003) un tanto más rockero y ligero que el anterior, y tomando aire del Scary Monster. Como vemos en sus últimas entregas Bowie se ha caracterizado por reinventarse experimentando y arriesgando con la tecnología, y tomando como referencia su pasado o auto homenajeándose, opción perfectamente válida, frente a otros músicos de su “promoción” que optan por inundarnos con recopilaciones e inútiles en vivo.      

                                         

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