Mostrando entradas con la etiqueta Muki Records. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Muki Records. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de marzo de 2019

EUTANASIA. Y NOSOTROS KÉ? Hasta el Global Colapso 1985 - 2012. Artículo.

EUTANASIA. Y NOSOTROS KÉ? Hasta el Global Colapso 1985 - 2012
PEDRO GRIJALVA
Muki Records
(2019)
Foto: Subterock
En el ocaso de los 80s, cuando tenía entre 13 y 14 años, seguía el programa nocturno de Canal 9, “Esta Noche”, conducido por Gonzalo Rojas, quien después llegaría a ser mi profesor de Periodismo Televisivo en la universidad. Éste se caracterizaba por sus peculiares reportajes. Uno de ellos, dedicado a las “peras escolares”, capturó mi atención al observar a un grupo de rock subterráneo llamado Eutanasia. Según el reportero los colegiales habían asistido al concierto de la banda. Lo que fuera, el sonido crudo y visceral y los gritos encolerizados de su vocalista me marcaron.
Desde aquella primera experiencia con el grupo de Barrios Altos, se convirtió en uno de mis objetivos hallar algunas de sus grabaciones en las “maletas” que poblaban las escaleras y esquina de la Universidad Federico Villareal en la avenida La Colmena, hasta que en enero de 1990 encontré la maqueta “Otro Rock”, un concierto grabado en una calidad más que aceptable, que reunía a gente como Voz Propia, Cardenales, Luxuria, Cadena Perpetua, Eructo Maldonado y por supuesto, Eutanasia, cuyo violento y desgarrador sonido, me resultaba adictivamente lacerante, nadie sonaba como ellos en la escena de aquella época (aún hasta ahora), como algunos críticos han coincidido, su música era  “punk rock peruano”, inédita, nada de Ramones, Pistols, Clash, ni cosas parecidas, sino simplemente un sonido callejero y marginal que sonaba a Lima-Perú.
Foto: Subterock
Su caótica sonoridad resumía el sentir, en mi caso y creo de muchos, de nuestra perspectiva pesimista frente a la situación sociopolítica que nos tocaba vivir en el putrefacto país en que vivíamos, al borde del colapso y sitiado por la violencia. Con el tiempo conseguiría más material de la banda y con el pasar de los años sus respectivas ediciones en CD y vinilo. Ante la escueta información de la banda presentada en la Enciclopedia del Rock Peruano, Eutanasia merecía una reivindicación, y la reciente publicación de Pedro Grijalva sobre la banda, bajo el título de “Eutanasia. Y Nosotros Ké? Hasta el Global Colapso 1985-2012”,  gracias al sello Muki Records, quien hace su debut editorial, lo hace con creces. 
Desde su arribo a nuestras manos, este libro nos dejó boquiabiertos con sus 500 páginas en formato A-4, papel couché (aunque resulta fastidioso protegerlo de mis grasientos dedos) a full color, con un sugestivo diseño, influenciado en fanzines y publicaciones punkekes tanto locales como extranjeras, resulta híper atractivo a la vista, merced a sus collages, yuxtaposiciones y fotografías por doquier, muchas de ellas inéditas, que nos dice mucho del exhaustivo trabajo de investigación realizado para la compilación de abundante material visual.
A partir de su portada, donde el logotipo de la banda más el título de la obra, se observa rodeada de una serie de imágenes que resume el Perú de aquella época, su impacto visual resulta evidente y nos ubica en el contexto que transitó la trayectoria de Eutanasia.
Grijalva toma como punto de partida la aparición del punk rock y su llegada al Perú, así como la primera camada de grupos subterráneos para introducirnos a la explosiva aparición de Eutanasia, a mediados de los 80s, contándonos datos pormenorizados sobre el origen de la banda, su logotipo, los diferentes integrantes que pasaron por la banda, grabaciones, presentaciones, comunas, líos, entredichos, y diversas anécdotas, como sus visitas a la convulsionada Ayacucho, hasta llegar a su disolución y reunión, en boca de sus propios integrantes, donde el autor ha entretejido y compilado esta suma de relatos en trece capítulos, con Martín Roldán en el prólogo.
Así pues, esta generosa biografía nos deja "empachados", gracias a su abundante información, que seguramente dejará totalmente satisfecho al seguidor de la banda, y en donde los editores de la publicación han soltado toda la artillería en pos de una ambiciosa producción. Sin duda, toda una arriesgada empresa que esperamos se vea compensada con la adquisición de los 600 ejemplares impresos, que por su volumen y trabajo visual, se constituye como una obra pocas veces vista en nuestro medio.
Cinco años atrás, caminaba por Quilca, con rumbo a Alfonso Ugarte y fue en ese momento que sentí una especie de Déjà vu o epifanía donde comenzó a sonar en mi mente “Ratas Callejeras”, una de las canciones más emblemáticas de Eutanasia, y es que eso es para mí Eutanasia, la banda sonora (quizás ellos me odien por decir esto) de la Lima que me tocó vivir en mi adolescencia; y este libro nos ayuda a redescubrir y valorar esta agrupación, que como pocas, logró capturar la coyuntura de una sociedad, “que debe ser exterminada aplicándole la Eutanasia”, como tantas veces replica su páginas.  

miércoles, 29 de junio de 2016

SESIÓN INVERNAL:PAISAJE 3- Reseña

SESIÓN INVERNAL
PAISAJE 3
Muki Records
(2016)
Lo menos que podíamos esperar de un proyecto identificado con una de las obras majestuosas del pop contemporáneo y pretenciosamente autoproclamado como cultores de “trip-gaze” (sí, una mezcla de “trip-hop” con “shoegaze”), era un disco tan bueno como Sesión Invernal. Un trabajo que respalda con creces las elevadas aspiraciones del dúo mollendino conformado por el guitarrista Raúl Begazo (Aero, Fobya, Orquídea) y el “blogger”, Mauricio Miranda (Blog del Bam), plasmando en este álbum sus respectivos bagajes musicales.  
“Trip-gaze” es la etiqueta perfecta que usa el dúo para describir su trabajo musical, enlazando Brístol (cuna del trip-hop) con su natural Mollendo, ambas ciudades portuarias, y las ambientaciones invernales de su ciudad costera con las lóbregas del Reino Unido (patria del shoegaze), vaya coincidencias, o conceptos ya planteados por los músicos desde sus inicios, y también recogidas en las atrayentes fotografías que forman parte del arte del empaque del disco (diseñado por Mabel Salazar, esposa de Mauricio).
Raúl Begazo (guitarra, bajo, secuencias)  y  Mauricio Miranda (sintetizador, guitarra, samples)
Al dúo le tomó dos años la consecución de Sesión Invernal, disco grabado en Carmina Home Studio (propiedad de Raúl Begazo), pues si bien ambos músicos son natales de Mollendo, la distancia por sus respectivos empleos, fue un factor que influyó en la demora de la producción del material, caracterizado por un bajo bien pronunciado (y pisado también), creando sensaciones intrigantes, sobre las que transitan una serie de ambientaciones, volátiles cajas de ritmos, sonoridades drum’n’bass, murallas de distorsión, capas de feedback,  taciturnos teclados, melodías a downtempo, concibiendo música paisajística y muy rica en textura a pesar de su sencillez.
La “sesión” se inicia con la “ferroviaria”, “UVB-76 (intro)” dejándose escuchar audios quizás sampleados de dicha emisora rusa en onda corta, cuyo propósito es un misterio. La densa marcha de “Fire Bird” nos entrega hacia enigmáticas atmósferas, cuyas misteriosas secuencias y retumbantes pianos nos ponen en trance. Luego, la sonoridad ambient de “Sonar” sirve como soporte para lanzar vuelo a una flotante percusión, y posteriormente expulsar rugosas capas de feedbacks, dispuesta a “flagelar” el espacio.  Prosigue, la sofocante secuencia de percusión de “Hate”, que nos introduce a un tenso ambiente, donde nos vemos rodeado por un hipnótico bajo, desfilando una serie de atractivos ruidos.
La satura sonoridad etérea y misteriosa de “Doppelgänger” es realmente narcótica, algo de Boards of Canada por ahí, delirio del cual somos removidos por una potente descarga de corrosivas guitarras y ensordecedora percusión que resultan cautivantes. Luego en “Undermind” somos envueltos por una descontrolada y maquinal marcha, dispuesta a volarnos los sentidos. La “downtempo”, “Invernal”, apacigua nuestros ánimos, cuya lánguida pero paradójicamente rítmica marcha, se constituye como la compañera ideal para caminatas bajo la lluvia, resultando atractivos sus estruendosos sonidos sobre el final. La retorcida electrónica inicial de “Acid Trip” gira hacia una adictiva secuencia de percusión, disparando una serie de distorsiones embriagantes.
Con los sugestivos ambientes inhóspitos que nos dibuja “Midnight” y sus atmosféricas distorsiones, el dúo muestra su capacidad para trasladarnos a diferentes parajes sónicos sin problemas. La breve ambientación “acuática” primaria mutando hacia sonoridades mantra en “Raindrops” es genial, no en vano se convierte en mi pieza favorita del álbum, imposible retirarla del lugar más recóndito de mi cerebro, donde entre hipnóticas guitarras y percusiones étnicas nos lleva el subconsciente hacía la morada de los dioses, más hermosas notas de guitarra son expuesta en una dulce pieza acompañada por intrigantes golpes de piano y percusión desfilando en la nostálgica “Voyage”. Finalmente los Paisaje 3 nos sacan de un ensoñador paraje para transportarnos al tenso de “14”, cuyos nocturnos ambientes van sucediéndose sobre un punzante bajo, y el “scratch” de un viejo vinilo, y como “bonus track”, redondea la faena una sugestiva pieza de percusión y bajo, limpia pero contundente. 
Sesión Invernal, continúa con la feliz aparición de trabajos experimentales en lo que va del 2016, como los de Kimox y La Vie, para variar, también arequipeños (por si acaso soy limeño), que si bien los mollendinos repasan sonoridades noventeras ya exploradas, se muestran como un acto inédito en nuestro medio. De ahí la plausible labor de Luis Espinoza de Muki Records, por apostar por este proyecto musical ¿Disco del año? Sin duda estamos ante un serio candidato. 

Nuestra primera aventura en You Tube

Regresamos a blogger para compartir nuestra primera aventura en Youtube. Esperamos la sigas...