Mostrando entradas con la etiqueta SILVANIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SILVANIA. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de marzo de 2019

THE COLORS OF THE SUNSET : SILVANIA. Reseña.

THE COLORS OF THE SUNSET
SILVANIA
(2019)

Mario Silvania y su remozada formación nos vuelven a cautivar con tres temas nuevos que forman parte de su primer EP en décadas, The Colors of the Sunset, disco que se erige como un generoso precursor, además de elevarnos la expectativa al tope, de lo que será su próximo álbum a lanzarse el dos de julio, "Todos Los Astronautas Dicen Que Pasaron por La Luna". 
En este episodio sonoro, Silvania sonoriza aquellos ambientes relacionados con la puesta del sol, como tan bien lo sentencia su título, con sonoridades capaces de transportar nuestra mente y corazón hacia la añoranza, avalados por sus nostálgicas melodías, odas y la sombría voz de Mario sedándonos el cerebro en dirección hacia senderos oníricos. Al igual que su anterior single, la intensidad de los sintetizadores... ¡nada que ver!... ¡Todo lo que escuchamos en el EP son guitarras!, tratadas de tal manera por Mario, que pareciera darnos la sensación de estar oyendo instrumentos sintéticos. Otro elemento vital en el sonido del registro, son los finos arreglos y punteos de guitarra de reminiscencias Belking’s, banda adorada por Mario.      
Los poderes magnéticos de la música Silvania, prevalecen desde el saque de “She Rises”, donde nos vemos envueltos por esa sugestiva marcha híbrida de guitarras procesadas y cajas de ritmo, la etérea interpretación de Mario (con sus coquetos “Uh uh…”), los finos punteos y dramáticos ambientes que avasallan hasta el cierre de la pieza, una suma de sonidos que consiguen arrancarnos algunos pasos de baile. El viaje surrealista apenas ha alzado vuelo, pues los ambientes atmosféricos de “La playa del Olvido” y sus cuerdas de guiños Belkings, junto al canto sombrío de Mario, preso de la añoranza, (“…melodías que amare el ayer una vez más hacen que el atardecer y sus colores sean más triste el ruido del mar en mi corazón te canto esta canción…”) nos elevan a paisajes de ensueño.
Finalmente, llegamos al tema más encantador del disco, “Los amantes de la Luna”, cuyas cuerdas electroacústicas narcotizan nuestros sentidos para contemplar la noche y tras la incursión de unos emotivos ambientes sonoros, de rasgos épicos, somos trasladados brevemente por paisajes astrales y arrojados nuevamente a la tierra hasta estrellarnos con el crujir de las olas e introducirnos por mundos mágicos, tras el son de una caja musical y sutiles “loops”, dispuestos a purificarnos y traernos solaz. Sin duda, un tema rico en texturas, ambientaciones y las diversas sensaciones que se experimentan durante su escucha.
Tenemos que agradecer a Mario por su valentía para salir de su justificado luto y entregarnos en estos meses, tan valiosas gemas sonoras, cuya delicadeza sigue calando en el “bosque de la memoria” y anhelemos la llegada del mes de julio con muchas ansias.

miércoles, 13 de febrero de 2019

¿CUÁNTA DISTANCIA HAY ENTRE TU ALMA Y EL SOL? : TRIBUTO A SILVANIA. Reseña

¿CUÁNTA DISTANCIA HAY ENTRE TU ALMA Y EL SOL?
TRIBUTO A SILVANIA
Trilce Discos
(2018)
Desde su presentación, en formato de vinilo de 7”, con la imagen de una mágica pareja besándose en un paraje onírico, pintado por el tributado Mario Silvania, este disco compacto concita la atención de manera inmediata, y más aún cuando uno lo saca de su sobre plástico y se da con la sorpresa que se trata de un gatefold con la imagen de nuestros héroes en plena performance distribuida en dos cuerpos, así como otras fotografías de sus rostros como inserto, además de las impecables postales correspondientes a cada una de las bandas invitadas para homenajear a uno de los dúos que enarbolaron la vanguardia sonora durante los 90s. Y, adicionalmente, un pin que ya está enganchado en uno de mis sacos predilectos.

Hasta aquí, en el aspecto físico, el trabajo de Antonio Gutiérrez y la gente de Trilce Discos resulta un verdadero golazo de media cancha, notándose a todas luces el esmero y la dedicación, pero sobre todo la pasión puesta a toda marcha por honrar la obra del dúo, quienes también imponían ese mismo fervor al trabajo artístico de sus respectivos registros fonográficos.

Como es sabido, Silvania, con Mario a la cabeza, retornó sorpresivamente el año pasado con un nuevo single tras un largo periodo de silencio. En este contexto, se anunció la producción de este disco, que reúne a diversos proyectos sonoros que se han visto influenciados por la obra el dúo Mendoza-Revilla. 

El título de este álbum tributo, tiene su raíz justamente en las líricas del tema “Sueño aerostático”, extraído de su emblemático EP Miel Nube Hiel (1991), considerado en su categoría como el mejor de ese año por Radio Nacional de España y disco del mes por Cadena 100. 
Yendo a la música, podemos dividirla en dos partes, las bandas que han llevado los temas de Silvania a su propio campo sónico y aquellas que optaron por ejecutar con exactitud las versiones originales. Vayamos con las primeras, estas alzan vuelo con los sintetizadores y las voces etéreas de Blue Velvet para la bella “Solineide”, culminándola con emotivas sonoridades.  Prosiguen las enigmáticas ambientaciones sintéticas de Laikamorí, con perturbador canto incluido, además de hipnóticas cuerdas, para sacar del cuadro “Trilce”. Siguen, los Mollendinos de Paisaje 3 para impregnar su psicodélico “trip-gaze” a una electro “Oval”.

Impecables postales de las bandas con sus respectivas fichas técnicas
Gomas reduce sus dosis de lúdico pop, para hacerlas transitar por terrenos un tanto más melancólicos, al versionar “El día del cielo”, marcando el ritmo de la misma, el cadencioso bajo de Tete Leguía. Los españoles de Uke, reproducen “Maldoror” de manera minimalista y siniestra a golpe de piano y voz.  Los trujillanos de Verano del 83, llevan la mágica “Marlene de las galaxias” a sus frescos ambientes pop de tintes nostálgicos. Luego, los Catervas apelando a su actual sonoridad, tan celebrada por la crítica tras su último disco, ejecutan “Un bosque en la memoria”. La dupla ecuatoriana de Sexores con su seductor e íntimo “synth-pop” armonizan “Eva sobre Eva”. Veronik con su consabido y alucinante Theremyn emulando a la voz humana, se encarga de trabajar la surreal “Niño unicornio”, mientras que los Puna con su atmosférico y ruidoso pop tributan “Mar amar”. 

Las versiones más arriesgadas, son las reproducidas por los versátiles Grupo Miel para “Nudo de cielo” y Theremyn_4, con una remozada versión de “Lección de vuelo”, donde José Gallo deja evidencia de su amplia experiencia con los remixes, añadiéndole a la pista cuotas de ¿dark-house?

Finalmente, nos queda comentar sobre las bandas que apostaron por reproducir las pistas originales tal cual. Empezamos con los españoles Linda Guilala, trío que logra cautivarnos con su “noise-pop” para una ejecución perfecta, y conmovedora, de la majestuosa “Sé Girasol”. Nuestros compatriotas Taneli Lucis replican con pulcritud “Sueño aerostático”. Mientras que el argentino Rol Lux, sin salirse un ápice de la línea lo hacen con “Raymi”. 

Nuestra expectativa frente al advenimiento de un disco tributo, siempre será que las bandas partícipes, lleven los temas del tributado a sus propios territorios sonoros, transformando la pista, y de esa manera devolviéndole, por decirlo de alguna manera, el favor a su homenajeado, más que una impecable ejecución fiel a la original.  

Discrepancias a parte, creemos que estos aspectos para nada aminora el balance final de este trabajo. Reiteradas felicitaciones al proyecto emprendido por Antonio Trilce y las bandas participantes, porque vaya que, tributar a Silvania, no es tarea fácil, es realmente un reto muy grande y la mayoría de los músicos lo ha hecho con gran proeza.


Nuestra primera aventura en You Tube

Regresamos a blogger para compartir nuestra primera aventura en Youtube. Esperamos la sigas...