sábado, 11 de noviembre de 2017

21-EL OTRO INFINITO. Reseña

21
EL OTRO INFINITO
CHIP MUSIK
(2017)
Se está volviendo una sana costumbre en la actividad musical de Alfonso Noriega, A.K.A El Otro Infinito, lanzar un promedio de dos discos por año, dejando registradas, nos imaginamos a este ritmo de trabajo, todas sus epifanías sonoras.  En 21, el músico mira hacia el ambient music para combinarlo con sus consabidos sonidos misteriosos y transnochadores de rasgos IDM, y entregarnos seis piezas de buena factura.
El disco arranca con los sintetizadores expulsando sonoridades enigmáticas a manera de preludio, dando pase a la ebullición electrónica de “HánAnke!!!”, donde espontáneos y cristalinos sonidos electro adornan la pista. En la minimal “Hypnia”, somos hipnotizados por sus palpitantes loops, además de líneas de synth que se van alternando, entre rasgos densos y tensos, por momentos recreando ambientaciones de suspenso.   
“Moloch”, composición que contó con la participación de Ionaxs, ¿acaso una referencia al dios cananeo?, posee justamente esa característica de transportarnos por terrenos esotéricos, donde van sucediéndose distorsiones atmosféricas que luego van desvaneciéndose para que solo una espectral caja de ritmo concluya la pieza. Más sonidos alterados, suponemos que de guitarras sampleadas, se enlazan con sintetizadores fantasmales y envolventes percusiones, para dibujarnos desérticos parajes en “Los dioses de arena”, toda esa marcha se diluirá para que por algunos instantes nuestros sentidos sean guiados solo por un lánguido synth y un marcial bucle, retornando posteriormente los arcanos teclados.   
Finalmente, la IDM, “Ananké”, personaje femenino de la mitología griega que encarna al destino, presenta una secuencia cíclica, impulsadas por oscilantes sintetizadores en modo “piano”, allanando el terreno para que se sucedan ligeras sonoridades cibernéticas. Mientras que la vaporosa “Trakl” con sus estallidos “ambient”, soplando sobre una ligera marea electrónica, pondrá punto final a la obra.    
En este EP, Noriega sigue demostrando ese interés por lo enigmático, como base para iniciar su exploración sónica; simpatía que se observa no solo reflejada en su música, sino en la titulación de sus temas, involucradas con ese rasgo de las antiguas culturas. Otro feliz ensayo de El Otro Infinito.  

martes, 7 de noviembre de 2017

MENTE & LOS MANUSCRITOS: ENTRE LOS ALIAS Y EL RUIDO-Reseña

UNA DE TUS VIDAS PRESTADAS
MENTE & LOS MANUSCRITOS
(2017)
Los alias, álter egos, “A.K.A.” o seudónimos son parte de la cultura rock, y la escena arequipeña no ha sido esquiva a este detalle, es así que Herber Paredes (Hombre del Espacio), asume una nueva identidad para presentarnos otro proyecto solista, paralelo a Vida En Marte, Mente & Los Manuscritos. Desde hace un tiempo el músico se hace llamar Mente Paredes, y para este nuevo acto sonoro, actúa bajo el nombre de Raúl Armas y su banda ficticia, siendo el compositor de la obra y ejecutor de la mayoría de instrumentos que la musicaliza.   
Paredes, ya había lanzado en septiembre de este año, un single EP, “Nietos Cósmicos”, como Vida En Marte (no te has mareado con tanto “alias” del músico, ¿no?) previo a este disco que, a decir de su autor, sirve como material de transición, para lo que vendrá en sus próximas apariciones discográficas como Vida En Marte. Aunque la estética lo-fi, precariedad sonora (para grabar, no sabemos si adrede o escases de recursos) y ese ruidismo electroacústico, tan característico en su música, permanece inalterable.  
La acústica rustica de “La Muerte de los Suburbios”, cuyo audio pareciera grabado directo a una radiograbadora, abre el disco, seguido por las guitarras “indies” de “Múltiples Paraísos”. Los reverberantes punteos de “Juguetes en Exposición”, crean una lúgubre ambientación, en medio de amargas liricas. Mientras que toscos riffs se alternan con agudas saturaciones en “Día 12”.
La ruidosa dinámica de “Ciudades del Futuro”, acelera el ritmo del disco, enlazándose con estrepitoso ruidismo y diluyéndose para dar paso a la reflexiva “Premio al Primero que se Autodestruya”, cantada casi sin compañía musical, más que de golpes secos de un objeto que solo Paredes sabrá qué es.  Continua la lánguida “Mantente despierto Antes del Rapto”. También hay otras piezas inconexas como “Construyendo Caminos”, que recién sobre su final adquiere forma. En la instrumental “Una banda llamada Moon”, las influencias Sonic Youth de Paredes saltan a la vista, el ruido empoderado por acoples, feedbacks, distorsiones y todo aquello que resulte ensordecedor, se unen en el efectivo cierre “Universo, Mente de Inspiración”. 
Mente Paredes, Raúl Armas para la ocasión, a través de sus diez piezas de corta duración, nos sigue mostrando esa pasión por la experimentación con el ruido, combinando cuerdas acústicas con otras corrosivas, si bien no todos sus intentos y ensayos concluyen de la manera más óptima (pues algunos son de data antigua), sí nos manifiesta la intensidad del músico con explorar con el sonido y perseverar por la senda del DIY, y como nos manifestó, este trabajo es producto de sus ganas por simplemente divertirse.     

jueves, 2 de noviembre de 2017

YUME STATION - MINIMALISMO DESDE LA INTIMIDAD MÓVIL

BROKE MY BASS
YUME STATION
Chip Musik
(2017)
La primera vez que vi a Karen Huacasi, fue disfrazada de monja junto a sus compañeros de banda, en la Feria del Libro de 2014, pues era un hábito del grupo alternar su indumentaria para cada presentación, en otra ocasión, salió con un aspa (hecha con esparadrapo) sobre su boca, pero con lo que estuviere cubierta, siempre se ha dado maña para lucir enigmática y misteriosa, irradiando un aura inquietante a pesar de su sencillez y timidez.  
El generoso compilatorio Lego 10 -Evas, a cargo de la gente de Chip Musik, nos presentó a Karen como Yume Station, la nueva identidad sonora, de la ex bajista de los arequipeños Ruidósfera, donde se deshace de su clásico instrumento para entregarse a la parafernalia electrónica y construir sonoridades minimalistas e indescifrables, pero desde la intimidad de su equipo móvil. Ella señala que su proyecto es de “carácter íntimo y autobiográfico”, sustentado en la dualidad del dolor y la inocencia, constituyéndose sus temas “Hole” y “Under” en claro ejemplo de ello.
Su primer trabajo, Broke My Bass es una obra atractiva, radicada en su simpleza, inspirada en las ansias de experimentar con las diversas posibilidades que ofrecen los sonidos y ruidos tan elementales que se dejan escuchar en sus diez minutos de duración a través de sus siete misteriosas (y en algunos casos, dramáticas) piezas, comenzando con la brevísima, “Plug 28”, cuyos peculiares sonidos, cuál látigo que se contrae, emprende la senda enigmática que rodea esta producción. Luego los sutiles pero resonantes (y algo saturados) teclados de “Hole”, acompañados por finísimos beats, logran hipnotizarnos. La misma base rítmica prosigue como pista para la inescrutable “Under”, cuyos recónditos sonidos son manejados de manera improvisada y aleatoriamente, cuasi antítesis de la anterior.
Casi sin cesar se aproxima “Faulty”, con sus sinuosos y replicantes sonidos, apoderándose de tu cerebro, merced a su cautivante instrumentación de rasgos orientales (por encontrarle una explicación), donde Karen, experimenta, juega y hace lo que le viene en gana con estos, pero paradójicamente respetando una estructura sónica. En “Arrived Son”, juega con unas escuetas líneas de teclados pero que resultan agradables, agregándoles ligerísimas percusiones. Un intento algo más convencional se viene con “Red Flap”, a pesar de su alterada línea de synth. Finalmente, los “desérticos” teclados de “Throwback”, evoca cierta ambientación ufológica. 
Breve, pero contundente manifiesto experimental de la arequipeña, cuyas lúdicas sonoridades son capaces de ambientar parajes dramáticos como reflexivos, pese a su riguroso minimalismo.    

lunes, 23 de octubre de 2017

Katalaxia/grita lobos - reseña

KATALAXIA
grita lobos
A Tutiplén Records
(2017)
Personalmente desconozco los efectos “redentores” y “purificadores” de la ayahuasca, pero sí los de la música, ante el tedio y la rutina, su poder catártico y cómo paradójicamente este arte “banal”, para algunos, logra liberarnos de lo mundano y unirnos como comunidad, ya sea en un concierto, en una pista de baile o en la soledad de nuestras habitaciones. Y hago todo este preámbulo, a raíz del nuevo trabajo del proyecto (en modo incógnito) grita lobos, Katalaxia, un disco conceptual que gira en torno a “un viaje que empieza como una huida de la ciudad y las corporaciones, para entrar a un estado de conciencia modificada” por el brebaje amazónico.
La palabra deriva del griego “katallasso”, que significa también «admitir en la comunidad» y «pasar de enemigo a amigo», y es una “teoría sobre los intercambios en un orden espontáneo, sin objetivos comunes ni plani­ficados entre las personas”; cuyas siete piezas testifican de esa naturalidad, anunciada como “luminosa, enérgica y expansiva”. Sin embargo, considero que se trata de un material todavía más enigmático que su predecesor.
Esta segunda entrega del productor misterioso, es un trabajo que requiere una atenta audición para su interpretación, que va desde sonoridades, llamémosle, convencionales de la electrónica para mutar a otras más abstractas, representando la concepción ya descrita. Desde el saque, los beats y teclados ascendentes, acompañados por la sombría voz de Santiago Pillado (El Hombre Misterioso), nos arrastran hacia una vorágine electrónica, con el hibrido “interzone inc. pt.II”, envolviéndonos con sus ambientes trance, house, dark-wave y por instantes luciendo punteos Depeche Mode  era “Playing The Angel”, así como misteriosos ¿aullidos? (¿de lobo?).
A los oscilantes ruidos electro y correcta base rítmica de “curiosity”, la ascendente guitarra de Efrén Castillo (Liquidarlo Celuloide/Moldes), le otorga dimensiones siderales, así como logrando una perfecta ambientación de club nocturno, donde gobierna el hedonismo. Hasta aquí hemos estado en la ciudad, pues con “dimetrilptamina”, pieza que sirve de eslabón para comprender la obra, empieza el recorrido por los senderos psicóticos y alucinógenos, y es que el tema hace referencia al “principal compuesto químico del brebaje, generando una experiencia que sana el cuerpo, ilumina la mente e integra a las personas en comunidad”, resultando musicalmente hipnótica sus machacantes caja de ritmos, loops, espaciales synths y sus sutiles guitarras New Order, logrando sensaciones psicodélicas.
La parte más experimental y abstracta del disco se exhibe con la indeterminada “la soga de los espíritus”, sucediéndose una serie de sonidos magnéticos y “extraídos” del cosmos, intentando sonorizar ese poder de la planta para conducir a “los límites de la vida…el medio para unir el mundo de los vivos y los muertos”, yuxtaponiéndose sobre su final los filosos feedbacks que ejecuta el guitarrista Efrén Castillo. Luego las coquetas pulsaciones computarizadas de “karampi” (nombre ashánika para la ayahuasca) son un prefacio para el variopinto desfile de sonidos robóticos que irán transitando, en medio de una atmósfera misteriosa nuevamente asociada con las cuerdas de Castillo, hasta que sorpresivamente la pieza se “desenchufa”.
La volátil voz de Katia De La Cruz, llena el espacio y predomina sobre las capas frenéticas, discotequeras y psicodélicas en la delirante “the far east”, cuya ambientación dancística parece interminable, pero justo allí, asoma una etérea percusión étnica, volviendo más adictiva la pieza, hasta que unos sonidos resonantes marcan su fin. 
Concluye esta expedición espirituosa y redentora, que la música también es capaz de lograr, con la vertiginosa “katallaso”, pieza que va adquiriendo rasgos enigmáticos, gracias a sus lóbregos beats (¿Depeche Mode etapa “A Broken Frame”?) hasta convergir en una maraña de sonidos caóticos y ensordecedores, anunciándonos el final de nuestra catarsis y el retorno a la monotonía de la vida real. Un disco surrealista e ideal para dar rienda suelta a nuestras placenteras utopías. 



                                           

miércoles, 20 de septiembre de 2017

EL SONIDO DE LOS PERROS-Reseña

El Sonido De Los Perrros
Desde Chile, este “power trío” conformado por Pedro Lobo (guitarra y voz), Juan Mono (batería) y Pablo Mazho (bajo), expulsa áspero, crudo y maloliente rocanrol, ofreciendo una serie de sonoridades que van desde el “garage rock”, pasando por el “rockabilly”, hasta llegar a la “no wave”, y vomitando desencanto a través de sus escépticas liricas, todo esto en la suma de lograr una ambientación lúgubre y caótica.
En su epónimo trabajo, distribuido en seis piezas, enlazadas por breves interludios contenidos por interferencias telefónicas, réplicas de campanas, ambientaciones inhóspitas y otros sonidos peculiares, dan la apariencia que nos encontramos frente a una sola historia dividida en episodios.  

El disco se inicia con enigmáticos sonidos que abren paso a la guitarrera “Los Rastros”, de corrosivas cuerdas, donde un psicópata sínicamente nos confiesa que dejará rastros de sangre como señal de sus fechorías y su impotencia al no sobreponerse a su instinto asesino a pesar de sus rezos y búsqueda por indulgencias. Prosigue “Nuevo orden”, con guitarras enredándose entre sí, contrayéndose y finalmente retorciéndose con el “fuzz” al límite, con un desencantado canto proclamando el arribo de “la automatización para la población” y pidiendo un doctor que le devuelva la motivación; misteriosos sonidos preceden a la palpitante básica rítmica de “Más Allá”. 
Unas campanas fúnebres anteceden al rocanrol cavernoso y caótico de “Cae La Noche”, donde Lobo manifiesta su frustración ante la monotonía de la normalidad. Luego el sonido de gaviotas sobrevolando lugares costeros y unos arpegios ensoñadores iniciales nos traen una aparente calma, ante tanta confusión, pero no, pues la surf-rock (y hasta bailable) “La Playita” nos presenta la conflictiva y enfermiza historia romántica entre dos desorientados, donde el narrados manifiesta: “yo soy un drogadicto y tú eres como Courtney Love”, resultando entretenido su relato a pesar de su atmósfera bizarra.  
Finalmente, un ambiente desértico precede a la ruidosa “Duna”, otra loa a la impotencia ante el ritmo vertiginoso que se vive en la ciudad, “desierto en la ciudad/Soldado sin cuartel, desierto en la ciudad” confiesa con patética resignación su vocalista.
El Sonido de Los Perros resulta explosivo y rebelde, y están próximos a lanzar su primera producción oficial con la gente de Sucio Records, con quienes vienen celebrando una serie de presentaciones, en los diversos festivales y conciertos organizados por el sello arequipeño. Mañana jueves 21 de septiembre como parte del Festival del Libro, tendrás la oportunidad de apreciarlos en vivo y dejarte embriagar por su lisérgico sonido en la rotonda del parque de la Libertad de Expresión en Umaccollo. Una cita impredible.   


sábado, 9 de septiembre de 2017

ATRAPANDO RAYOS-ALTOCAMET. Reseña

ATRAPANDO RAYOS
ALTOCAMET
Casa Del Puente Discos
(2017)
El trío marplatense acaba de lanzar su nuevo álbum, Atrapando Rayos, el sucesor de su encantador Más Allá (2014) y de su respectivo disco de remixes y outtakes El Ascensor (2017), que contó con la participación de Graham Sutton (Bark Psychosis) en la post-producción y Tim Young en la masterización.
La combinación de colores tenues con rojizos que exhibe su portada, no es sino una muestra de la versátil propuesta que el trío sigue plasmando a lo largo de sus lanzamientos. Esa exquisita y elegante fusión entre “dream-pop”, “shoegaze”, “ambient”, “chill-wave/out”, edulcorada con sutil electrónica y ambientes post-punk, que, en esta ocasión a diferencia de su anterior entrega, luce más reposada y etérea, así que no esperes más “Somos Tornado” o “Aurora Boreal”, sino déjate atrapar por la estética que se presenta a lo largo de los nueve temas que conforman el registro.
La instrumental “Tormenta de Verano”, vaporoso corte que nos introduce a esa ambientación gélida ya mencionada, donde sus delicadas cuerdas surgen como ligeros halos y sus atmosféricos teclados edifican penetrantes sonoridades, sirviendo de efectivo interludio para “Glaciar”, cuyos gaseosos sintetizadores resultan hipnóticos, y ese tranquilo clima construido por el trío, además de la acogedora voz de Canu Valenzuela, resulta relajante.  
En “Carro de Fuego”, sus embriagantes cuerdas y teclados “ambient”, van mutándose hacia una palpitante pista, embellecida por la dulce voz de la invitada Paula García (Sobrenadar), dejándose escuchar por ahí, arreglos de guitarra acústica, esfumándose repentinamente la pieza, para que luego la guitarra de Canu adquiera dimensiones ligeramente ásperas sobre cristalinas sonoridades en “Vibra en Frecuencia”. Prosigue la cándida y nostálgica “Atrapando Rayos”, corte interpretado por la tecladista Mariana Monjeau, donde Altocamet exhibe su lado pop más tierno. Mientras que las inquietantes guitarras atmosféricas de “No Están Quietos”, nos muestra su perfil “shoegaze”, por así decirlo, pues hay otros estilos que se yuxtaponen dentro de la pieza, pero exalta la canción, esos instantes donde el dueto de voces Valenzuela-Monejau hace su presencia en medio del clímax sonoro, sonando realmente fabulosa.
El sutil electro-pop de la introspectiva “Hemos Cruzado”, nos presenta al segundo invitado en voces, Benito Cerati. El bajo en clave funk de “Cuando ya no Esté”, flotando en medio de burbujeantes y atmosféricas sonoridades, participando nuevamente Mariana en voces, es una clara muestra del eclecticismo de Altocamet; y por esa senda de fusión sonora, sorprende la trompeta que se incrusta en la pieza de cierre “Persiste”, donde nuevamente los músicos hacen gala de su elegante y versátil pop. 
Atrapando Rayos  es un sobresaliente ensayo de texturas sonoras, donde la audición de cada pieza resulta una caricia para los oídos, reflejando el trío toda su sapiencia - alcanzada durante sus veintidós años de impecable trayectoria- para combinar los diversos estilos de la vanguardia pop.  




jueves, 7 de septiembre de 2017

STORMS, LA MADUREZ SÓNICA DE THE DEAD-END ALLEY BAND

STORMS
THE DEAD-END ALLEY BAND
Necio Records / Inti Records / Forbidden Place Records
(2017)
El cuarteto psicodélico capitalino antes de emprender su tour europeo (2015), dejó algunas maquetas para trabajarlas a su retorno, de estas se desprenden los seis temas que conforman esta nueva producción (se anuncia para la edición en vinilo un “bonus track”), una placa donde el “fuzz” y el farfisa se dan maña para recrear atmósferas densas y pesadas, siempre con esa sensación de zozobra, de misterio que hacen fascinante la música de la banda.
Storms, su reciente producción, sirve como testigo del progreso del grupo por hacernos delirar con sus parajes oníricos, claustrofóbicos, tétricos, una clara muestra de ese afán por fantasear con lo “pesadillesco”, aspecto que destacamos de su anterior entrega, recala en la densa “The Clock Has Stopped”. Este nuevo álbum significa el logro de los músicos en la consecución de su propio estilo, de una maciza y compacta sonoridad menos “vitange” pero a la vez más etérea, donde una detenida audición de la espectacular pieza de cierre “Waiting For The Void”, sintetizará lo que trato de explicar.    
El arranque del disco no puede ser más alentador, con la ascendente “Red Woman”, donde unos teclados siderales uniéndose con la guitarra in crescendo consiguen una ambientación épica, para que luego la rugosa voz de su líder Sebastián Sánchez-Botta, la lleve por terrenos mefistofélicos; el vertiginoso y explosivo estruendo sonoro emprendido por Javier Kou (bajo) Leonardo Alva (guitarra) y Jafer Diaz (batería) colocarán el broche de oro para esta apoteósica pieza, que sin duda es uno de los mejores temas del año.    
Los pesadísimos punteos y riffs de la densa “Headstone Fortress”, resultan delirantes, donde somos retorcidos una y otra vez por sus abrasivas cuerdas y el canto angustiado de su vocalista. Por ese mismo sendero de lisérgico “hard-rock” se desplaza la psicodélica “Need Yout (It’s Enough)”.  
Para “Thunderbolts & Lace”, los Dead-End irradian desenfreno rocanrolero, con su delirante farfisa, unos envolventes “wah-wah”, así como resonantes guitarras e inquietantes percusiones, para luego por unos instantes ponernos el ambiente más tensa, arrojándonos por mundos enajenados con sus sonidos misteriosos pero nos harán retornar finalmente a la pista de baile.
“The Clock Has Stopped” es otro “temón” del disco, una canción que resalta por su impecable estructura, narcotizándonos de inmediato con su enigmático teclado y sus claustrofóbicas cuerdas, para posteriormente dar rienda suelta a la experimentación y la espontaneidad, donde cada uno de sus integrantes exhiben sus destrezas con sus instrumentos, concluyendo con una intimidante marcha.
El lanzamiento en vinilo se hará a través del sello Clostridium Records
Cierra la volátil “Waiting For The Void” merced a sus flautas pan, percusiones nativas, sonoridades étnicas y otras virtudes ya mencionamos, sirviendo como perfecto colofón de esta nueva entrega, donde The Dead-End Alley Band aflora la madurez y auspicioso ensamble conseguido por el proyecto sonoro emprendido por Sánchez-Botta y compañía, que seguramente los catapultará al primer plano de las producciones nacionales del 2017, no en vano el interés de gente de sellos foráneos en editar este material. Recomendadisimo.


Nuestra primera aventura en You Tube

Regresamos a blogger para compartir nuestra primera aventura en Youtube. Esperamos la sigas...