sábado, 7 de diciembre de 2019

ÁLBUMES PERUANOS 2019

35/2019 PERUANOS
Dejar de escribir o escuchar música, es como cuando terminabas con algunas de tus antiguas parejas, pues la posibilidad de tener un “remenber”, era algo latente, claro está, hasta que llegas a conocer a tu ideal y entablas una relación estable. Bueno, algo similar me ocurre con este blog, decidí abandonarlo en abril de este año, por razones laborales y no poder ofrecerle ya la dedicación ni el tiempo necesario que amerita, pero cada cierto tiempo, lo extrañaba, y, además, los mensajes de distintas bandas seguían llegando al buzón del Facebook, razón por la cual pido las disculpas del caso por mi silencio. Pero bueno, este recuento de fin de año me sirve en cierta manera para redimirme de mi descortesía, motivada por mi falta de tiempo y en muchos casos, estados de “burnout”.
Me hubiera gustado darle una mayor cobertura a cada una de las producciones nacionales que aquí figuran, pero el tiempo apremia y es lo que menos me sobra. Sin más rodeo aquí van mis favoritos peruanos del año, para la siguiente entrega se vendrán los álbumes foráneos y más.  

35
Jim Flechados. Foto Facebook/Los Flechados
LEJOS DE ESTA CIUDAD
LOS FLECHADOS
La legendaria y querida banda arequipeña, con más de dos décadas de trayectoria, estrena álbum, donde saca a relucir todo su bagaje “punk-rock” de influencias ramonianas y pistoleanas, con una serie de cortes viscerales, desenfadados y con harta honestidad. La producción contó con la participación de los músicos argentinos estelares como Mariano Martínez de Attaque 77 y Hernán Valente de Cadena Perpetua, entre otros foráneos.   

   
34
MUSIC FOR DREAMERS
WILDER GONZÁLES AGREDA
Su intimidadora portada donde se observa el rostro distorsionado de su autor, nos ofrece suspicacias sobre lo que contendrá el plástico, ¿música para soñar con el cosmos? ¿Con la locura? ¿Con el caos? O Simplemente con la locura en que se ha convertido vivir la vida real y buscar en la alucinación una ruta de escape. La ensoñación sonora del no-músico, siempre resulta transgresora, ambigua y hasta veces incomoda, pero nunca pasa desapercibida.   





33
RUIDO ULTRAVIOLETA
LEN STRADA
Buen debut (y trabajo de producción) del compositor y músico nacional, donde sobre las bases del pop-rock, de rasgos “new Wave” y “post-punk”, estructura su obra sonora, donde destacan sus guitarras volátiles y “riffs” siderales, apreciándose también elegantes arreglos de “synths”, evocando trazos Dolores Delirio o de combos similares como los Texturas.





32
Foto: Facebook/Prealba
INSTRUCCIONES PARA NAVEGAR
PREALBA
Catenaria Discos
La banda capitalina retornó con un nuevo álbum bajo el brazo, entrelazando guitarras melódicas con distorsionadas, cuyo protagonismo radica cuando las cuerdas se tornan más ásperas y dinámicas, sin desmerecer sus momentos reposados, como la monumental “Voz de un sueño”, cuya sonoridad de acústica etérea resulta hipnótica.  


31
SONIDOS DE ADOLESCENCIA
VIDA EN MARTE
El arequipeño Herber Paredes sigue dando rienda a su desencanto, a través de melodías envueltas en precaria sonoridad de estética lo-fi (aunque en esta ocasión un poco más pulcra), su inconfundible sello distintivo desde que emprendió su senda en solitario como Vida en Marte, donde siempre hay espacio para sus arrebatos “noise-rock” y de cuerdas contaminadas, de influencia tan Sonic Youth como le encanta al músico.



30
Foto: Evelyn Funez Lozano
CONGORITO
VUDUFA
Los productores Pounda & NoModico crean un proyecto paralelo para experimentar con percusiones afroperuanas, sonoridades etéreas y electrónicas, cuyas embriagadoras piezas son tituladas bajo olvidados afronegrismos. A lo largo de los ocho cortes desfilan cajones, quijadas de burro, campanas, zapateos, las voces de Nicomedes de Santa Cruz y Martín Lavalle, para comulgar con “beats”, “synths”, “bass”, yendo en pos de la fusión "house", "tropical" y aún "techno". 




29
Foto: Facebook/Iván Castro & Radiopostales
POSTERS
IVÁN CASTRO Y RADIOPOSTALES
En esta nueva etapa, el músico capitalino y sus nuevos compañeros de ruta, reformulan el proyecto sonoro para coquetear con el “hard rock”, “latin rock” y la psicodelia, bajo un aura “vitange”, donde los "riffs" y “wah wah” de “Noticiero” resultan envolventes o ensayando con el “hip hop” en la experimental “Caminito”.  Mención aparte para la lírica narrativa del también compositor.





28
TERMINAL
POST GALAZER
La banda oriunda de Ayacucho, pero con algunos integrantes huancaínos, nos presenta a través de su disco debut, una obra versátil y ecléctica, de sonoridad “lo-fi”, por donde desfilan “garage-rock”, “surf-rock” y otros estilos, pasando por el denso y más oscuro “post punk” o el “noise”, hacia el tramo final. Hay que destacar también sus coloridos y melódicos punteos de guitarras que sin duda se llevan las palmas.  




27
Foto:Facebook/Clandestino
CRUZA LA FRONTERA
CLANDESTINO
“Punk” melódico y vertiginoso, de sonido potente, dinámico y vigoroso, cuyos sendos guitarrazos y tarolazos golean con fuerza para acompañar consignas, proclamas y manifiestos sin restricciones, lo que hallamos en este disco debut. A pesar de enarbolar el “punk” como estandarte, estamos ante una banda prolija, que recala su espíritu rebelde en el virtuosismo de sus músicos.
 


26
Foto: Facebook/FM
NAARAM
FM
La Flor Records
El cuarteto sostiene su auspiciosa obra en su compacta sonoridad que navega entre las mareas del pop melódico, de trazos “dream pop”, arrebatos “shoegaze” y ráfagas “noise”, las cuales se suceden espontáneamente, destacando su dinámica sesión rítmica, impulsada por un cadencioso bajo y sus cromáticos arreglos de cuerdas.





25
Foto: Rafael Lavado Guerrero
SEPULTURERO AMOR
HÉROE INOCENTE

A puertas de cumplir sus tres décadas de existencia, la emblemática banda “punk-rock” limeña, canta al “amor” y sus músicos se ponen un poco románticos y melódicos durante sus primeras piezas, sin dejar de lado la visceralidad que los caracteriza, pero conforme avanzan las mismas, la rabia y la agresividad se apoderan del álbum, que tienen en la contundente “Alcohol”, una genial símil entre la adictiva bebida y la religiosidad, su cumbre creativa. 


24
Foto: Facebook EOI
EOI
EL OTRO INFINITO
Chip Musik
Esta nueva entrega del proyecto de Alfonso Noriega está alejada de sus epifanías “IDM”, “techno” o “Intellegent”, aunque los rasgos nocturnos y densos de su obra persisten, pero esta vez aliados al “ambient”, salvo la industrial “Sintas”. Como todo acto de EOI, su música nos conduce por sugestivos y surrealistas viajes por la penumbra. 





23
ETERNO RETORNO
PERRA VIDA
Goh Records
Lamentablemente Diana Matos se marchó de la banda y esta se quedó sin vida, dejándonos este álbum y su poderoso EP, como testimonio del espíritu contestatario, panfletario y crítico que practicó el grupo, teniendo en este registro a un melódico “hardcore punk” como soporte sonoro. Diez fugaces petardos sonoros encabezados por la estridente voz de su cantante embargan ansiedad, frustración y hastío, cuyas liricas no necesitan de la verborrea para llegar al punto.





22
NAZCA
GALACTIC SEED
Desde Junín, Oscar Cirineo “desempolvó” de su archivo sonoro, algunos trabajos inconclusos, que incluso se remontan hasta hace dos años, que finalmente los terminó de pulir para presentar estos nueve surcos que conforman su nuevo registro, emparentado con el “ambient” y la electrónica y que, a decir de su creador, “lo vinculan a lugares con vibras especiales” evocando en ellos, parajes retrofuturistas.



21
ODUMODNEURTSE
ESPECTROS E IMAGINARIOS DE POSGUERRA
De las cenizas del Cerebro de Gregorio Samsa, el músico huancaíno Jhordan Jurado Aponte, quien ejecuta un sinnúmero de instrumentos, se une a otros compinches para crear una magnífica obra de tres actos, explorando con atmosferas “kraut-rock”, progresivas, chamanísticas, andinas y mágicas. Un trabajo que te conducirá por una serie de evocaciones ritualistas y de ceremonias ancestrales, que quizás sean la sanación para un alma en épocas de posguerra o los ambientes surrealistas tal como el nombre a la banda extraído de la compleja lírica Vallejiana.  




20
ABRAXAS
MIYAGI PITCHER
Chip Musik
Las incursiones “IDM” y abstractas emprendidas en su anterior producción en este nuevo episodio sonoro pasan convertirse en visitas esporádicas y más bien el músico electrónico retoma el sedante sonido de su gaseoso “vaporwave” ensayado en sus dos primeros discos. Pitcher pues ha dado algunos pasos hacia atrás, pero para tomar mejor impulso y seguir cautivándonos con su obra.





19
ANCESTRO
ANCESTRO
El trío trujillano nos entrega su tercer álbum, dividido en seis episodios lisérgicos, aunque en esta nueva producción su sonoridad luce más densa y compacta, desde su “drone” inicial de influencias Sun 0))) en “I”, pasando por los reflexivos arpegios intercalándose con sendos guitarrazos y estallidos de percusión en “II”, la galopante “III” que nos avasalla con su contundencia “heavy”, algo más calma transita “IV” con una serie de delirantes solos de guitarra, mientras que “V” y “VI” muestra los afanes experimentales de los músicos, incluyendo incursiones de “synths”.




18

ALBRICIAS ALBRICIAS
ISOCAOS
Chip Musik
Sin temor a equivocarme creo que estamos ante el mejor trabajo del productor musical, cuya electrónica suena más disparatada que nunca, evocando durante varios pasajes de su extenso disco a lo hecho por gente de la Warp Records, como Aphex Twin o Daniel Lopatin. Samples demoledores, sintetizadores saturados y metales que retumban son solo algunas muestras de una singular música concebida para enloquecernos, pero también sacudiendo nuestros sesos del letargo en “Monto Shisho (Cover de Peter Capusotto)”, dejándonos boquiabiertos con la bizarra fusión con música del Mantaro que ensaya en “Angalas de Fuega” o cerrando con un generoso tributo a los Suicide.




17
SIMBIOSIS
EL JEFAZO
Este segundo álbum del trío capitalino, lo sentencia como uno de los actos más brutales y contundentes de la escena “stoner”, quienes hemos disfrutados de sus telúricos directos podemos dar fe de ello, piezas como “Pulsión de Muerte”, “El daño está hecho”, “Uranai Baba!” o “Poltergeist”, son corolario de la afirmación, asimismo los “riffs” siderales expuestos en “El Hedonista” suenan abrasivos o atmosféricamente delirantes en la ya comentada “El daño está hecho”.  
 



16
RESIDENCIA EN LA TIERRA
ARTAUD
El proyecto “avant-garde” de Erick Baltodano, en esta oportunidad acompañado de un nutrido número de músicos, nos regala un álbum repleto de ambientaciones bizarras y alucinantes, sirviendo de medio para que transiten poemarios, como en el caso de “Berlín” o psicodélicas sonoridades en “Odas Elementales”, mi favorita del disco. Otro pico alto del álbum es “Magnetizado” cuyo increíble bosque de distorsiones, estructurados por guitarras, teclados, percusiones y demás instrumentación, nos envuelve bajo una delirante atmosfera, que consigue ser adictivamente cíclica. 



15
APOPHENIA
ALE HOP
Buh Records
La cuarta entrega de Alejandra Cárdenas, Ale Hop, nos lleva a terrenos aún más abstractos y complejos que los explorados en “Bodiless” (2018). Estamos pues ante un trabajo ambicioso, atrevido y audaz, que “sugiere paisajes posibles y reinventados”, donde su experimentación con las cuerdas y la multiplicidad de sonidos que ha logrado arrancar de estas, atestiguan de una labor esmerada e intensa, apoyándose en sus aparatos electrónicos, aspectos que solo logran apreciarse tras una buena cantidad de repasos al registro, que sin duda te dejarán sorprendido. 



14
SUL DA PRADAIRA
SIAM LIAM
Chip Musik
Sí que se hizo esperar el primer álbum de Siam Liam, pero ha valido la espera tremenda espera, pues sus doce surcos de trazos “ambient” nos trasportan por parajes reflexivos y apacibles, donde la belleza y el primor convergen, aun en los instantes más extraños, como en “O homen que ri”, la estética de sus sonidos sale a relucir, como los hermosos arpegios de “Menina dos anos 90s” que preceden a bizarras melodías o la psicótica “Escrito a ciegas”. Un álbum repleto de emociones y paisajes ensoñadores, en algunos casos indescifrables, pero gozan de don especial para recalar en el alma.  




13
SURGE EVELIA, SURGE
PARAHELIO
La Flor Records
Inspirados en la decadencia de la minería ilegal y sus crudos estragos sobre el pueblo de la Rinconada, Puno, esta banda crea dramáticos cuadros sonoros, donde melodías melancólicas, reflexivas y perturbadoras se confabulan para ofrecernos viajes atmosféricos a través de sus tres prolongadas piezas que conforman su más que auspicioso debut. Una obra cuyos ambientes sonoros evocan cosas al mejor Explosion In The Sky o Sigur Rós merced a sus abrasivos bosques de guitarras o estratosféricos estallidos de guitarra. 
 


12
ELECTRICIDAD
CULTO AL QÓNDOR
Drone Records
Tres prolongados actos sonoros de características comunes donde resaltan sus extensos preludios, progresivos ascensos y descensos sonoros, en magnitudes que, si bien resultan atmosféricas, conservan un minimalismo y sencillez, que sorprendentemente poseen efectos hipnóticos. Un registro donde los “delay” y demás arreglos de guitarra se reducen a su mínima expresión en comparación con su placa debut, pero donde las cuerdas de “Dolmo” se las arregla para seguir generando esa sensación de recorrer parajes surrealistas.  Me atrevería a decir que estamos ante un disco aún más “drone” que el anterior y en ello radica su riqueza. 




11
SUKHA
Puna
Chip Musik/Dorog Records
Aquí Puna emprende un viaje sonoro más minimalista y experimental que, sin embargo, sigue transportándonos por ambientes gélidos y propios de las alturas peruanas. Y es que si bien, la base de su sonido sigue siendo el “noise-pop” atmosférico de rasgos etéreos, su música ha adquirido dimensiones más sombrías, lóbregas y volátiles que en gran parte se debe al bagaje de sus nuevos integrantes.





10
CURSES
PUTZY
Blossom Records
Impecable debut de la dupla peruana radicada en Francia, cuyo autodefinido “funeral pop”, se sirve del revival “post-punk” para matizarlo con el progresivo, "gothic", industrial, "post-rock", "noise" y el "shoegaze", creando ambientes gélidos, tétricos y desgarradores, como en “Kun” para citar solo un ejemplo.  Desolación, nostalgia, terror, son tan solo algunos sentimientos que se experimentan durante la escucha de este apesadumbrado registro, salvo el halo de esperanza que ofrece “A Better Place” o la paranoia sonora motivada por el ruido atmosférico y abrasivo en “del”.




9
DISTORSIONES ÓSEAS
SPECTO CALIGO
Buh Records
Claustrofóbico, cavernoso, oscuro y por ratos espeluznante, son los rasgos sonoros de este demo tape de ocho pistas, donde visceralidad industrial, amenazador “death rock”, corrosivas guitarras, cadenciosos bajos y la angustiosa interpretación de su vocalista irrumpen sin piedad. Es música que se hubiera bailado en la “bat cave club” ideal para ambientar el infierno o el apocalipsis. Desde la Siouxsie más oscura hasta el Bauhaus más macabro, gira la música del cuarteto. 




8
TEMÁTICA SONORA
TELEFÉRICO
El pop versátil que ensaya Teleférico desde hace más de una década, siempre nos embelesa, sea la vertiente sonora por donde su fundador y compositor, el baterista y tecladista Christian Vargas (Ex Abrelatas, Electro Z), decida emprender su jornada. En esta ocasión, dejando a un lado el "noise-pop" de toques "shoegaze" impulsados en su anterior disco, "La Cultura del Tributo" (2017), va en pos de otros aires sónicos, como la adictiva electrónica de rasgos lúdicos expuestos en la inicial "Primate", el retrofuturismo de evocaciones Gary Numan tanto en "Cámaras" como en "Konnichiwa". Trazos dancísticos en "Sobrevuelos", influencias "Krautrock" en las sugestivas "Motorik" y "Terrícola", para cerrar con la "ambient" "Luciérnaga" y las abrasivas capas de distorsión que desfilan sobre inquietos y siniestros teclados en "Kaguya" (¿acaso influenciado en el anime japonés?). 




7
Foto: Raúl GP
IRREVERSIBLE
IRREVERSIBLE
Otro tremendo debut que nos deja este año, la dupla conformada por Manuel Krause e Ignacio Briceño quienes ensayan a lo largo de sus ocho “tracks”, del más denso, oscuro y corrosivo pop, cuyas guitarras distorsionadas, ruines “loops” electrónicos y voces lóbregas ambientan el mensaje de frustración, fracaso y rabia que el dúo plantea en sus liricas. Por ejemplo, el sonido claustrofóbico de “Blizt” es tan solo una muestra de lo afirmado, Un discazo de principio a fin.   



6
AFROSKY FM
Chip Musik 
El dúo de música electrónica experimental conformado por Marcelo Fernandez (Guitarras, Sintetizadores) y Elihu Orrego (Bajo, Sintetizadores) nos transportan hacia mediados de los noventas, cuando los Porstihead eran los amos de esa época. Por ejemplo, en “jaxx” somos cautivados por su percusión de rasgos “free-jazz”, prosigue las delicadas cuerdas de guitarras que flota sobre un repetitivo “beat” en la minimalista “Relax”, mientras que en la confusa y ruidosa “Afrokaoss” sus caóticas guitarras encienden la pradera al ritmo de sus improvisadas cuerdas. Las etéreas percusiones de “Huaca”, las guitarras distorsionadas en “Noisefun”, el ritmo vertiginoso impuesto en “AcidLatino” y la sonoridad lunática “Aguila Destroy” hacen de este disco una delicia. 



5
DE ARCANA CELESTA
ALOYSIUS ACKER
Bifronte Records
Tras dos fabulosos Eps, José Rodríguez nos presenta su primer álbum, donde los preciosos arreglos de cuerdas de “Garúa” resultan un bálsamo reparador para las angustias de la vida. En otros surcos, las sonoridades creadas por el músico, juegan con lo misterioso e inhóspito, pues si algo caracteriza la obra de Rodríguez es su dinámica paisajista o su alevosía para conducirnos por senderos astrales como en “El hábito de levitar”, cuya amalgama sonora se edifica sobre las bases de “feedbacks”, guitarras atmosféricas y artilugios electrónicos.    




4
22/09/1953
ZETANGAS AND THE MONSTER OF COMIDA
Chip Musik
El quinto acto en solitario de Carlos García, es un onírico viaje entre cuerdas y bases sintéticas de rasgos etéreos y minimalistas. Puedo sonar incoherente nuestra afirmación, pero el disco exhibe un sonido “lo fi”, sin ser “lo fi”, pues este no ha sido procesado para sonar así, sino que simplemente ha sido capturado tal como sale, a veces precario, áspero, sin retoques. Al respecto el músico ha dicho que “la base de “synthes” y sus cimientos minimalistas han sido más trabajados”. Así pues, esa simbiosis entre su cromática guitarra, sintetizadores y programaciones, emprendida desde Gbone (2015), en esta jornada sonora se ha visto superada por la supremacía de sus artilugios electrónicos para construir ambientaciones psicodélicas.
Zetangas pues asume su evolución sonora no como un afán innovador, sino sencillamente de desligarse de algunos rasgos musicales que aún quedan, para hacer lo que le gusta y como él quiere que suene. 



3
PANSPERMIA
ASTRONAUT PROJECT
En esta nueva aventura Alberto Zegarra reúne sus diversas influencias, que van del pop más cándido, hasta la corrosividad sintética, dejándose escuchar a lo largo de sus doce pistas trazos “dreampop”, “indie”, “rock”, “industrial” y “electrónica”. El nombre del disco tiene su raíz, en la hipótesis que la vida en la tierra es de origen extraterrestre. El concepto del álbum, Zegarra ha señalado que “habla sobre el contacto que ha tenido la raza humana con seres interdimensionales y que muchas veces han estado presentes en momentos importantes de nuestra historia”.  




2
INMERSO EN EL ANDE
SATANICOS MARIHUANOS
La segunda entrega de esta banda de “doom metal”, se convierte sinceramente en un paso gigantesco, pues sin dejar su sonido denso y pesado, el trío potencia su sonido con guitarras más corrosivas y percusiones atronadoras, rozando con el “psych” y el “heavy metal”, donde su demoníaca propuesta cala en la profundidad del alma, rasgos que se dejan sentir desde “Inmerso en el Ande”.
El concepto del álbum busca honrar al antiguo hombre andino, su naturaleza y cosmovisión, así como sus deidades, e introducirnos en sus mundos paralelos y de misteriosa religiosidad. Sin duda, estamos antes una de las obras cumbres del rock pesado hecho en el Perú. 




1
SYNTHEXCESS
SAJJRA
Buh Records
Las epifanías sonoras de Chrs Galarreta, bajo el seudónimo de Sajjra nos vuelve a entregar otra obra de vanguardia, esta vez titulada "Synthexcess", donde convergen lo vernacular (andino) con la electrónica, el ruidismo, y aún el pop, para entregarnos seis actos de texturas etéreas y abstractas, ideales para el trance y vuelo por parajes psicodélicos, como solo el músico nacional radicado por años en Rotterdam (ahora por el momento en Stuttgart, Alemania) sabe conducirnos.
Cada una de sus piezas resultan tiros contundentes al cerebro y azotes sonoros para el cuerpo, que definitivamente al escucharlos alteran nuestros estados y sentido de la realidad, resultando imposible ser indiferentes ante tremenda descarga musical que en esta ocasión el músico nos presenta con colosal esmero. 
La estridencia electrónica de “Maldita Kolmena”, nos envuelve instantáneamente con sus potentes percusiones y “loops”, minándonos la piel, dejándose oír el angustioso canto de Galarreta a través de un vodocorder, además que nos somete a su contundente ritmo, sacudiéndonos  de un lado a otro, con música que roza entre el tecno y lo industrial, ofreciéndonos también momentos de tregua, donde la avalancha sonora desacelera mutando hacia ambientes plenos de distorsiones y sonidos corrosivos, para luego retornar los mazazos sintéticos hasta su colapso, donde la pieza sucumbe contra una melodía de pop vanguardista, liderada por cuerdas electroacústicas.
Otra alucinada de Galarreta arriba con la reconstrucción de la tradicional “Falsia”, de Emilio Emilio Alanya Carhuamaca, pista de electrónica dancística, aceleradísima y arrolladora que, si bien no repite los textos originales, creo que persigue un afán por reivindicar la “sed de justicia” que proclama su lírica, ¿cómo podríamos clsificar a esta pieza? Hagamos el intento: ¿electrónica-vernacular-subvervisa?
En medio de una ambientación siniestra y misteriosa, surgen la desolada guitarra de “Koncielo”, fluyendo música que oscila entre lo etéreo y el noise, recreando paisajes surrealistas, ideales para anhelar el trance.  Atmosféricas sonoridades del Mantaro surgen progresivamente, hasta acosarnos y llevarnos al delirio en “Huaykoloro”, que nos trasporta por los andes al son de huayno y su ritmo embriagador, donde Galarreta bebe del tema “Aguas del Río Rimac” de Víctor Alberto Gil Mallma, “El Picaflor de los Andes”, para crear una obra de avanzada. Sigue el ensayo electro-noise-gaze (tomado de los My Bloody Valentine) y post-tecno (de su faceta Evamuss) para concebir la demoledora, y cíclica, “Tarish”.
Cierra este psicodélico e increíble viaje, “Synthetism and excess”, cuyos galopantes y aplanadores “loops” y “beats”, acompañados por el manifiesto de Chrs, reproduce música abrasiva, patea cerebros, furiosa e intempestiva, donde finalmente somos atropellados por feroces ráfagas ruidistas, sello perfecto para tremendo festín lisérgico que nos ha ofrecido este ser sonoro.
Este disco sentencia la carrera ascendente que la música de Galarreta ha experimentado a través de su faceta como Sajjra, que personalmente la concibo superior a las obras presentadas con sus otros alias. También, percibo que este registro en cierta manera tiene un espíritu subversivo, que busca reivindicar la riqueza de lo tradicional, al experimentar con el huayno y una afilada electrónica. Sajjra pues, está a años de distancia del resto, es música de un futuro aún lejano por estos lares.     



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jueves, 19 de septiembre de 2019

APOPHENIA: ALE HOP. Reseña.


APOPHENIA
ALE HOP
Buh Records
(2019)
La cuarta entrega sonora de Alejandra Cárdenas, Ale Hop, nos lleva a terrenos aún más abstractos y complejos que los explorados en “Bodiless” (2018), demostrando que su arriesgada placa solo fue el principio de un sendero cada vez más ambicioso, atrevido y sin límites, cuya música resulta indescifrable y, donde solamente nos queda intentar explicarla.
En nuestra última conversación con Alejandra, a raíz de su anterior trabajo, la artista nos comentaba que había “construido los ‘tracks’ como quien [edifica] el diseño sonoro de una película”. Para esta nueva aventura, Cárdenas parte de la misma premisa, pues como manifiesta el “press kit” del LP, este “sugiere paisajes posibles y reinventados. Junto con grabaciones de campo y guitarras eléctricas atmosféricas, la compositora peruana entrelaza territorios desconocidos, imitando las reverberaciones de montañas y océanos, pero también cielos grises y ciudades violentas, con texturas de guitarras eléctricas mezcladas con ocasionales textos hablados que nos remiten al diseño sonoro de una película”.
Si bien el punto de impulso de este disco es similar al anterior, los resultados son notablemente diferentes y más halagadores, pues la exploración sónica emprendida por Ale, ha ido más allá de lo esperado, su experimentación con las cuerdas y la multiplicidad de sonidos que ha logrado arrancar de estas, atestiguan de una labor esmerada e intensa con su guitarra, teniendo como apoyo sus aparatos electrónicos. Tales ensayos, demuestran influencias del lado más “avant-garde” de Sonic Youth o Jim O'Rourke, quien también llegó a ser parte de los neoyorquinos.  
Sonidos metálicos imitando gotas de agua, resuenan en medio de una ambientación inhóspita, tornándose cada vez más misteriosa para rozar con lo claustrofóbico se dejan escuchar en la inicial “Augury” que, por sus acepciones, bien podría tratarse del intento de plasmar la representación sonora del presagio o simplemente el proceso de depuración de aplicaciones. Sigue “Side Effects”, la primera descarga visceral de ruido, de características, llamémosle visual, para recrear ambientes desconcertantes, con Ale susurrando, hablando robóticamente desde alguna base espacial o seduciéndonos maquiavélicamente, por momentos perturbándonos hasta rozar con lo macabro.  
En “El Beso”, una serie de percusiones y ruidos inclasificables, surgen sigilosamente de manera espontánea, para replicarse y retorcerse sobre una marea de enrarecidas sonoridades, combinándose con inquietantes golpes de lúdico casiotone o consola de Attari. Mientras que en “Lima”, tras un prolongado preámbulo de sonoridades misteriosas, Ale desata una agresividad maquinal dispuesta a volarnos los sesos, para que divaguemos por los terrenos del caos, que solo aquella megalópolis capitalina es capaz de ofrecernos, lográndonos revisitar episodios perdidos en el subconsciente, durante nuestros periplos por la Ciudad de los Reyes a lo largo de nuestras vidas.     
Ruidismo ambiental, “adornado” con voces desconcertantes, da paso al inicio de la segunda parte de la obra con “Onomatopoeia”, pieza en la que también se suceden ruidos tenebrosos, enigmáticos y hasta acuáticos. Luego en “Puñales”, Ale adopta la progresión de cuerdas del yaraví ecuatoriano del mismo nombre compuesto por Ulpiano Benitez, para situarlas entre la disonancia y la calidez. Prosigue “Apophenia (Cielo Azul)”, pista que da nombre al álbum y que se caracteriza por su ensordecedora e irritante sonoridad, cuyos chirridos y tratamientos aleatorios, sintetiza el plan de Hop para su registro. Finalmente, una sucesión de sonidos maquinales, frecuencias que nos se hallan entre sí, “feedbacks” y sonoridad mutante que aparentemente buscan engranarse, comienzan a encontrar “armonía” y fluir para estrellarse con otro desfile de suciedad sonora en “Marches”.
Definitivamente estamos ante un disco complejo, quizás a primera escucha hasta parezca indigerible, pero valdrá la pena ir degustándolo una y otra vez, para ir descubriendo los voluminosos detalles con la que Ale Hop ha esculpido su audaz obra, atributo que nadie puede negarlo.        


ÁLBUMES PERUANOS 2019

35/2019 PERUANOS Dejar de escribir o escuchar música, es como cuando terminabas con algunas de tus antiguas parejas, pues la posibilidad...