jueves, 29 de marzo de 2018

FORMAS HIPNÓTICAS: IVO- Resena


FORMAS HIPNÓTICAS
IVO
Bifronte Records
Desde la Oroya, Junín, Ives Jhon Ancieta Rojas, bajo el alias de Ivo, nos presenta su nuevo trabajo, el EP Formas Hipnóticas, donde exhibe a través de sus cuatro piezas, una electrónica de compactas sonoridades, desfilando entre ellas rasgos IDM, “Intelligent”, “house”, “ambient”, entre otros expulsados desde su maquinal parafernalia, causando efectos magnéticos en su oyente.
Ancieta, se suma a la interesante lista de innovadores actos sonoros provenientes desde el centro del país, como Xtredan, Miyagi Pitcher, Aníbal Smith y otros más.
Su primer tema, “Sonidos lejanos” bebe de la influencia de la electrónica de finales de los noventas, evocando una combinación entre los The future Sound of London con los Chemical Brothers, y diríamos hasta llegar a Autechre, exhibiendo también un techno de características paisajistas, recreando en nuestra mente veloces visitas a través de la ciudad, además de exótica ambientación, con sonidos de aves que se dejan escuchar de fondo.
Sigue, el ¿autorreferencial?, “Ivo 2” de tendencia “ambient”, cuyos intensos trazos glaciales, lucen impresionantes, brotando envolventes “loops” y percusiones en medio de su oceánica ambientación. En “Vida”, se suceden atractivas sonoridades elásticas, combinándose con sonidos “noise”, hipnóticos “drum pads” y teclados intrigantes. Cierra, “Por siempre (Remix)”, cuyos gélidos metales y voces entrecortadas se convierten en repetitivas secuencias, a lo Daniel Lopatin, para transformarse en una pieza de corte bizarro, esfumándose sin darnos cuenta.
Formas Hipnóticas ofrece aires renovados para nuestra escena electrónica, que esperamos su creador nos presente con prontitud un nuevo acto.

viernes, 9 de marzo de 2018

MEMORIA: DIEGO ESCALANTE-Reseña


MEMORIA
DIEG0 ESCALANTE
(2018)
Una grata sorpresa el recibir este armonioso disco vía inbox, por parte de su creador, quien sale del anonimato para entregarnos una docena de pulcras canciones, que inspiran reposo, esperanza y sosiego. Sobre todo, por dejarnos dos joyas como “Memoria” y “Te espero”, gracias a sus hermosos arreglos de cuerdas, teclados y nostálgica interpretación. Música capaz de aliviarnos los pesares de la vida.
La música de Escalante, resume sus influencias “rock”, “blues”, “folk” y “country”, evocando por momentos a los 60s, el “hipismo”, los Beatles en su etapa psicodélica, así como ambientaciones bucólicas y sus cuerdas electroacústicas, punteos, solos e intensos órganos de rasgos delirantes. Memoria es un álbum embargado por la nostalgia, aquella que recala en el “paraíso perdido”, que alguna vez nos acompaña imaginariamente en nuestros viajes por carretera. Cuyas liricas cuentan historias de amor, añoranzas y demuestran cierto grado de sarcasmo. Trabajo que, si alguien busca un referente local y cercano, lo podríamos emparentar con el Cosmos (2014) de Pipe Villarán.  
Escalante no es un jovenzuelo, sino todo lo contrario, un hombre maduro, con un hogar constituido que, según él, “tenía un pendiente con la música”, pues Memoria es una colección de canciones, muchas de ellas, compuestas hace más de una década, otras son producto de la mezcla entre melodías y letras que estaban merodeando por ahí, y las restantes fueron escritas en su integridad durante la grabación.
Ayudaron a redondear la inspiración de Escalante para este trabajo, los reconocidos músicos peruanos, Saúl Cornejo y Manuel Cornejo Avalos (ex Laghonia y We all together, respectivamente), quienes fungieron como productores e instrumentistas en la grabación de Memoria y también contó con la participación de Miguel Angelasso Yance en los controles. A decir de Escalante, ellos “hacían magia en cada sesión”.
Si bien el disco tiene un prometedor arranque con la rocanrolera “Largo Tiempo”, la voz de Escalante luce poco convincente, sin embargo, los bellos arpegios de la bucólica sonoridad de “Memoria”, sus emotivos arreglos de violines, teclados, otorgándole una dimensión angelical al tema, así como su tierna interpretación, nos vuelca a prestarle mayor atención a lo que vendrá y su registro vocal. Así como sus interesantes letras, plenas de fantasía e ironía. Logrando un tema que sin temor a equivocarnos será una de las mejores canciones del año.
Otras piezas que nos resultan atractivas son, “Re Dedicatoria” por sus ambientaciones “hippie”, merced a su colorido órgano y sus melódicas guitarras. La resonante “Una vez más”, de hipnótica electroacústica y teclados delirantes.  La preciosa “Te espero”, cuyas introspectivas cuerdas de nylon, resultan una caricia que adormece nuestra sensibilidad, otra joya del disco, emotiva de principio a fin, un placer su escucha. Además, hay que resaltar sus virtuosos y hermosos arreglos de cuerdas, pianos, órgano y violines, recreando sonoridades mágicas a la perfección.
Las embelesadoras melodías de “Temporal”, el sonido rockero y corrosivo de “Declaración”, con su cadencioso bajo como motor, y las sonoridades acogedoras que ofrece la prolongada “Vencer por siempre la soledad”, pertenece a otro grupo de canciones que podemos tomar como referencias obligadas del disco. Si bien algunos temas parecieran haber sido cortado con la misma tijera, restándole variedad a Memoria, para nada mella balance final de este buen álbum.   

miércoles, 7 de marzo de 2018

IVÁN CASTRO: ELEGÍA POR PARTIDA DOBLE

Foto: Facebook del artista

El vocalista de Radiopostales, Iván Castro, acaba de lanzar dos discos, ambos unidos por la muerte de su padre, Eclipses y Ecos, donde deja el pop-rock que ensaya con su banda, para ir en pos de ambientes más reposados y reflexivos, pues la idea era hacer algo distinto.
A pesar que ambos EPs están inspirados en la misma temática, las circunstancias que rodearon su gestión fueron diversas. El primero, con plazos y metas definidas, mientras que el segundo contra el reloj, aprovechando la ocasión que se presentó para grabarlo, influyendo respectivamente en el resultado final, pues Eclipses exhibe un sonido más ecléctico y arriesgado, mientras que Ecos presenta uno más sencillo, pero de liricas contundentes.   
    
ECLIPSES
Como señalamos, inspirado en la pérdida de su progenitor, acaecida el año pasado, Castro comienza a componer y se sumerge en el estudio tamboril con Christian Vargas (Teleférico) para lo que en teoría iban a ser solo dos o tres canciones, terminó siendo un EP de siete temas, de melodías cálidas como la inicial “Eclipse de Arena”, gracias a sus cromáticas cuerdas y ensoñadores punteos, nos dan vistos que el músico va más allá. De la forma se perfila “Ríos de Memoria”.
En “Maldito Abril”, tras reposados riffs electroacústicos, se van infiltrando vaporosos teclados y una ambientación de rasgos calipso, dirigida por una coqueta trompeta, dejándose escuchar sobre el final la confesional frase, “…soy un hijo que extraña a su padre”.
Más ambientaciones reflexivas, pero siempre con coloridas guitarras como protagonistas, se suceden en “Lo que no pude decir”, “Cuentos para Dormir”, con psicodélicos arreglos, “Otro Domingo”, con ciertos guiños “surferos” y “33”.




ECOS  
Casi al terminar Eclipses, alguien le pasa la voz al músico sobre el estudio de André Moral, 447, para continuar con su trabajo compositivo, pero el tiempo y el dinero se convertirían en factores apremiantes, que contribuirían a afrontar con mayor crudeza la ausencia de su padre, siendo las letras todavía más directas.
Si bien el sonido de Ecos, como lo manifiesta su autor se presenta “…más simple en ejecución, pero más duro en escritura”, creemos que se trata de un trabajo más pulcro y melódico a pesar sus carencias.
En esta producción las composiciones son más explicitas sobre las características de su procreador, por ejemplo, con “El Sargento de la Policía Nacional”, podemos llegar a conocer sus gustos, intereses y pasiones.
Las emociones se intensifican con “Yo sé que va a tardar”, la minimalista “Que tire la primera piedra”, los taciturnos teclados de “Te volveré a ver”, la rockera “Ecos de arenal”, concluyendo con las nostálgicas cuerdas de “La última canción”.   
Confesionalmente, el artista ha dicho: “Quisiera aspirar al estilo propio, uno basado en melodías memorables y letras interesantes”. Eclipses y Ecos, son los primeros pasos firmes hacia su anhelo.
Iván estará iniciando una gira para promocionar su disco doble, que irá por Lima, Arequipa y Cusco. La cita en nuestra ciudad está pactada para el sábado 14 de abril en el Gebraü.