miércoles, 7 de noviembre de 2012

SIGUE EL ZUMBIDO EN LOS OÍDOS


A 4 AÑOS DEL CONCIERTO DE THE JESUS & MARY CHAIN EN LIMA
Un 6 de Noviembre del 2008, hace exactamente 4 años Lima experimentó un vibrante concierto en donde un público como pocas veces antes visto se entregó en cuerpo y alma a la música de los  hermanos William y Jim Reid más conocidos como  The Jesus and Mary Chain, siendo el centro de convenciones Scencia de La Molina testigo de dicho acto. A continuación un breve relato de cómo llegué a conocer a la banda y una crónica de la mencionada tocada.
All Things must pass
A finales de los 80´s acompañaba a un amigo del colegio al mercado de Magdalena. Jhony Cerpa buscaba polos de bandas, encontramos a un señor de edad avanzada, que los vendía sobre un plástico en la vereda, Jhony se compró uno de los Ramones, yo me quedé contemplando los estampados de las bandas y  me llamó poderosamente la atención uno que decía The Jesus and Mary Chain, por el juego de palabras cristianas, además las fachas de los dos tipos, que tiempo después descubrí eran hermanos. Este pequeño acontecimiento me hizo buscar la música de la banda y al escucharla de inmediato me cautivo sus capas sonoras "noise" plagadas de chirreantes  feedbacks que me resultaban irritantes para el oído pero que al combinarse con dulces voces en claves pop, además de los furibundos golpes minimalistas de una precaria batería sin platillos me sabía a una mezcla sonora agridulce, perfecta y alucinante nunca antes escuchada.
La primera vez que escuché su primer album “Psychocandy” pensé que me habían vendido un cassete mal grabado, pero luego otros amigos me dijeron que así era el sonido del disco. Aquella producción para muchos constituyó el nacimiento del sonido “Noise” y que después influyó musicalmente a otras bandas como My Bloody Valentine. 
En las postrimerías de 1992 en radio Doble 9, se promocionaron algunos singles de su reciente disco de aquel entonces “Honey´s Dead” como “Sugar Ray” y en el Canal 33 UHF se podía apreciar borrosamente el video de “Rollecoaster”, suficientes muestras para ir a buscar el cassete a la Colmena, también por esa época encontré una Rock De Lux del año 86’ donde salía un artículo de la banda. Luego compraría mi polo del grupo, ya me había convertido en  un fan consumado y me conseguí todas sus producciones en cassetes.
En 1996 conversando con una prima que vivía en los Estados Unidos me relataba sus experiencias yendo a conciertos, entre ellas la vez que fue a ver a The Jesus & Mary Chain en un local pequeño y como Jim Reid se arrojó hacia el público, sentí algo de envidia y sueño utópico paralelamente, pues ¿cuándo vendría Jesus a Perú? ¡Jamás! Era la respuesta contundente que cualquier fan peruano de la banda podría responder en aquella época.
The Hardest Walk
Afiche del concierto
En el 2007 se anuncia el cartel del festival de Coachella y entre los estelares figuraba Jesus and Mary chain, la noticia del retornó tras casi una década de separación alegró a los fans. Y el éxtasis fue aún mayor entre los fans peruanos cuando Automatic Entertainment anunció su concierto en Lima  un año después (aunque le generó perdidas a dicha empresa).
A penas salieron las entradas a la venta, mandé a mi madre que vivía en Lima que me las comprara pues yo residía en Ica. Justo el día del concierto se iniciaron mis vacaciones y qué mejor que yendo a ver a una de mis bandas favoritas, lo pesado del viajecito y el atroz tráfico que reinó ese día rumbo a la Molina  no fue nada comparado con toda la previa que viví al escuchar mientras conducía por la carretera toda su colección que recién había sido editadas en dualdisc  estaba  más que "enchufado" para verlos.
Robien Guhtrie Ex Cocteau Twins

Llegué temprano al lugar, era uno de los primeros en la cola, y al abrirse las puertas pude alcanzar una ubicación en primera fila, los vería de muy cerca, ¡qué más podía pedir!. Ese día telonearon los Catervas, con un corto pero correcto setlist que además sirvió para presentar su disco “Hoy más que ayer”, luego fue el turno de Resplandor que promocionaban su reciente material "Pleamar" producido por Robin Guhtrie, ex Cocteau Twins quien ese día estuvo en la guitarra de la banda, pero a pesar de toda la expectativa generada,  Resplandor no me agradó y me desilucionaron por completo a pesar de los muy aceptables discos que les había escuchado.
                                                                                        Halfway to Crazy
William Reid dándole a la guitarra
Ahora sí por fin llegó el tiempo de los Reid, al primero que divisé fue a William con su clásica “peluca” pero bastante subido de peso, ante los gritos eufóricos del público los músicos fueron tomando sus respectivas posiciones, entre los que figuraba el bajista Phil King ex Lush y el baterista Loz Colbert ex Ride; y un siempre parco (viejo y con poco cabello)  Jim Reid saludaba al público, empieza a sonar  “Snakedriver”, los saltos y la gente cantando marcarían la pauta de todo el concierto, siguió con “Head On” era tanto el jolgorio que bailaba y me sacudía al compás de la música bien aferrado a una de las barandas de seguridad para no perder  mi privilegiada posición, continuo “Between Planets” que era muy raro la toquen, luego en “Far gone and Out” Jim se mostró sorprendido, pues parecía no creer lo que veían sus ojos, a cientos de peruanos acompañándole en el "hey! hey! hey!" del tema y cantando extasiados sus canciones, “Blues From a Gun” desató el pogo, “Teenage Lust” lúgubre y lacerante, “Sidewalking” y la gente coreándola, luego presentaron una nueva canción “All thing must pass” que apareció posteriormente en su recopilatorio “Upside Down-The best of JAMC” del 2010. 
Jim Reid siquiera dijo "Hola" y agradeció.
Cuando reconocí “Happy When It Rains” no cabía la felicidad en mi rostro, luego “Taste of Cindy”, “Halfway to Crazy” ¡no podía creerlo! Pues pocas veces era parte de sus set lists y era una de mis favoritas.La primera parte la concluyeron con la solicitadísima “Just Like Honey” la gente estaba tan contenta  y feliz que la cantó a más no poder e incluso le arrancó una ligera sonrisa al  rostro de Jim Reid algo casi nunca visto en su antisocial cara de “me llega altamente todo”.
Happy Place 
William algo subidito de peso pero con la misma peluca
Tras un ensordecedor “¡Ole,Ole, Ole Jesus!” del público, retornaron al escenario y llegó el encore final que fue por demás memorable: “Nine Million Rainy Days”, si no me equivoco nunca ha figurado en sus set-list, ese sí fue un verdadero premio para todos los fans de gozamos de sus canciones oscuras, no sé si habría tratado de una feliz coincidencia o fue una respuesta a mis pedidos, pues días antes sugerí por mail al organizador del evento que les pueda comentar a los Jesus que toquen “Halfaway to Crazy”, “Good for my soul” y “Nine Million Rainy Days”, ¡dos de mis pedidos fueron satisfechos!. El broche de oro la puso la sacrilega “Reverence” en una extensa y ruidosa versión que hipnotizó e hizo saltar a todo el público congregado en el local, allí divisé a Fidel M y Carlos Quinto brincando como endemoniados y todos al unísono gritando  “I wanna dead, I wanna dead!!!...” aquella noche sentíamos que podíamos morir tranquilos pero paradójicamente también queríamos que nunca se detenga esa rola, fue el comentario posterior al concierto cuando los viejos amigos nos reunimos para charlar. Todo esto a pesar de la pobre acústica del local que no permitió un óptimo sonido.
I Love Rock'n'Roll
Retorné a casa de mis padres con las rodillas y pantorrillas adoloridas de tanto baile y salto, y con  zumbidos en los oídos de tanta bulla, que se calmaron con el paso de los días pero lo vivido aquella noche aún sigue presente en mi memoria 4 años después, fue un verdadero regalo para los que somos verdaderos fans de unas de las bandas más emblemáticas e innovadoras de la historia del rock contemporáneo.  


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