miércoles, 17 de abril de 2013

THE CURE: DISINTEGRATION 1988…y ¿qué más? (Parte 6)


The Cure había alcanzado la fama mundial, así que era una buena época para que la banda trabaje en un nuevo álbum. Disintegration sería el octavo disco en estudio de los británicos, pero para su creación Roberth Smith tendría que pasar literalmente por el fuego, el aislamiento, indulgencias y maniobrar con la cima comercial.
Como todo disco de The Cure, su concepción se generó en la casa de Smith, mediante demos instrumentales. Durante varios años estudios de cine le habían enviado al líder de la banda, material fílmico a fin que el compositor pueda crear música para éstos. Fue así que Smith fue concibiendo ideas musicales de duración más extensas, piezas sonoras más apropiadas para cine que para ser tocadas con Cure.
El resto de la banda también se fue involucrando en el proyecto, trayendo sus respectivos demos caseros con sus propuestas. De estas piezas, salieron canciones como “Lovesong”, “Untitled”, “Babble”, “2 Late” y aún Lol Tolhurst colaboró con una melodía de flauta, que finalmente inspiró a la banda a crear la melancólica  “Homesick”.
Re-edición que contiene los alucinantes demos de la época
Por junio de 1988, otro factor importante en la concepción del sonido atmosférico que caracterizó a Disintegration, fueron los ensayos en la nueva y amplia casa del baterista Boris Williams, Smith declararía que en ese lugar había una atmósfera “intensamente surrealista”. “Realmente  fue un tiempo divertido. Cuando escucho aquellos demos, hay mucha insania, demasiado delirio, me maravilla ¡cómo pudimos haber creado algo así!” recuerda Smith sobre esos días felices. Para suerte de nosotros esos demos están disponible en el disco 2 de la reedición del Disintegration.
Tras un breve descanso, la banda retoma el proyecto en septiembre del 88’ creando canciones como “The Same Deep Water As You” y “Plainsong”. El proyecto estaba adquiriendo una forma muy consistente, a pesar de los desafíos que tenían con Lol Tolhurst quien cada vez empeoraba con sus adicciones. Pero finalmente los demos se terminaron, y a Smith solo le que quedaba terminar las letras de las canciones. A comienzos de octubre de ese año, la banda se establece en Outside Studios en el Thames Valley, y con Dave Allen otra vez en la co-producción se iniciaron las sesiones de grabación.  Roberth Smith quedaría encantado con el estudio, pero esa situación idílica tendría un abrupto final.
En la primera noche en el estudio una falla eléctrica en el dormitorio de Smith, generó un incendio mientras la banda estaba cenando. Todas las letras de las canciones para el álbum, estaban en un bolso que se quedó en la habitación siniestrada, y no existían otras copias, Smith no lo pensó dos veces y a pesar de las histéricas advertencias de peligro por parte de sus amigos, fue en pos de sus “atesoradas” letras y no esperó la llegada de los bomberos. La banda formó una cadena humana, y con toallas enrolladas alrededor de su cabeza y espalda, Smith penetró la humeante habitación y obtuvo su preciado tesoro, pero también conseguiría quedar enfermo por varios días producto de haber inhalado el humo. Las letras habían sido dañadas por el fuego pero eran todavía legibles, Smith diría que hizo esto, pues no podía concebir a Disintegration como un álbum instrumental.
Como consecuencia de los daños sufridos por el fuego, Smith tuvo que mudar su habitación hacia el ático, dejándolo aislado del resto de la banda. En la fase final de creación del álbum, Smith trabajaría más con Allen que con el resto de la banda.
A mediados de diciembre tras las sesiones de mezcla, la banda escucharía el resultado de su trabajo y concluirían que realmente se trataba de un gran álbum. The Cure había logrado crear una obra maestra, quizás la última de su historia. Pero quienes no quedaron muy contentos fueron los de la compañía discográfica, pues no encontraron canciones radiables,  pero aún así Smith tenía confianza que canciones como “Picture Of You” , “Lullaby” o “Lovesong” hacían del disco un perfecto álbum Cure. Para Smith los de la disquera no entendían realmente a los fans de la banda, quienes ya se contaban en millones, y estaban dispuestos a adquirir la nueva producción. En efecto, “Lullaby” llegó a ser el más grande hit de The Cure, alcanzando el Top 10, mientras que “Lovesong” llegó N°2 en los Estados Unidos, siendo el single más exitoso de la banda a la fecha.
Disintegration  fue lanzado en mayo de 1989, y rápidamente llego a ser el álbum de mayor éxito comercial de la banda, llegando a vender más de 3 millones de copias a nivel mundial.
“The Prayer Tour” tuvo 75 shows con entradas agotadas de mayo a septiembre alrededor del mundo. Los conciertos fueron espectaculares e intensos, en América, llegaron a tocar en los Gigantes de New York. En Inglaterra durante tres tormentosas noches de verano tocaron en el Wembley Arena, shows que fueron grabados y lanzado bajo el nombre de Entreat, pero en la reedición del 2010 de Disintegration, este álbum en vivo, se denomina Entreat Plus, debido a que incluyen “Plainsong” y “Lullaby” que no figuraban en la edición original.
The cure concluía así una década exitosa, con un disco que compendia perfectamente ese sonido oscuro, melancólico y perturbador, tan propio de la imaginación surrealista de Smith. “Prayer For Rains” es un modelo de ello. Pero con el final de la década, parecía también que se le terminaría la genialidad al buen Robert, pues las siguientes décadas no verían más rastros de divinidad en sus composiciones, pues a pesar de continuar produciendo álbumes, la mayoría de estos no llegaría siquiera al nivel de aceptable o “para completar” la colección, pero la única excepción ocurriría durante 1992, cuando The Cure, ya sin Lol Tolhurst y Roger D’onnell, y con la inclusión del guitarrista y tecladista Perry Bamonte crearían un nuevo álbum, Wish influenciado en parte por el ¿grunge?, pues por esa época Smith declararía que se había interesado en escuchar grupos como Nirvana, y esa influencia se aprecia en canciones como “Open”, “From Of The Edge Deep Green Sea”, “Cut” o “End” donde la visceralidad de sus guitarras están en primer plano. Pero también habría espacio para el pop festivo de “Friday I’m In Love” que fue un rotundo éxito, la fresca  “High”, las depresivas y melancólicas “Apart”, “Trust”, y “A Letter to Elise” conmovedora hasta las lágrimas, y el bello eclecticismo de “To Wish Impossible Things” ambientada con sonoridades orientales. Wish es un buen álbum que transmite diversos sentimientos y que sería la última producción aceptable de Smith.
Luego vendría la exitosa gira del Wish, con apoteósicas presentaciones, siendo plasmada la energía de la banda en dos álbumes en directo Show y Paris, en donde The Cure toca canciones de sus diversas épocas, el segundo de ellos tendría tendencias más oscuras y depresivas, pues hay canciones de la época del Seventeen Seconds y Pornography. Paralelamente saldría el video Show que muestra el concierto completo del disco del mismo nombre, saliendo a la venta solo en VHS y Laser Disc, a la fecha se sigue esperando su salida en DVD o Blu-ray. Luego de la agotadora gira, Boris Williams se iría de la banda, en su reemplazo ingresaría el joven baterista Jason Cooper, quien a la fecha cuenta con una legión de detractores, pero por algo será que se ha convertido en el baterista que más años ha acompañado a Robert Smith.
Hablar de las siguientes recopilaciones, una peor que la siguiente, y álbumes desconcertantes, me apena decirlo pero no hay mucho bueno que decir, salvo el excelente Trilogy, que registra la presentación en vivo de los álbumes Pornography, Disintegration y Bloodflowers, (este último personalmente no me parece bueno, sino lánguido y aburrido) el video tiene una imagen y sonido espectacular. Join The Dots, es una excelente recopilación de todos los lados B producidos por The Cure desde sus orígenes hasta el 2004, allí están “I’m Cold”, la pesadilla hecha canción “New Day”, la extraordinaria “The Explonding Boy” tema que no entiendo hasta ahora cómo nunca fue un éxito o por qué fue seleccionado para ser lado B. Smith diría que él nunca trabajó los lados B para ser simples complementos de los singles, sino ofrecerle calidad al seguidor de la banda que espera un óptimo “producto”.
Durante el 2004   Porl Thompson volvería a la banda, y se iría de gira con ella, luego editarían un nuevo disco, Dream 4:13, quizás el peor de todos los de Cure, nada para rescatar. Sin embargo las presentaciones en vivo de la banda seguirían siendo extraordinarias además de muy extensas, presentando un repertorio con temas de todas sus épocas y estilos, que cuando lo ejecuten en Lima seguro dejarán más que satisfecho a sus seguidores. 
The Cure es sin duda una de las bandas más influyentes del rock-pop contemporáneo, y cuyo legado seguirá presente en las futuras generaciones rockeras. Hasta aquí la historia de una de las bandas más queridas y venerada de las últimas décadas. 




     

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