viernes, 21 de marzo de 2014

BRUCE SPRINGSTEEN: “SENTÍ QUE MERECÍAN UN HOGAR Y UN PÚBLICO ESPERO LO DISFRUTEN (HIGH HOPES)”



HIGH HOPES
BRUCE SPRINGSTEEN
COLUMBIA RECORDS
(2014)
Te había perdido la pista Bruce hace tres décadas, escuchar tu nombre evocaba mi últimos años de infancia observando desde mi azotea casi todo San Martín de Porres acompañado de algunas de tus canciones del  Born In U.S.A,  cuando las casas eran de un solo piso y aún se divisaba las “chacras” hacia el norte.  El año pasado unos amigos que fueron a Santiago de Chile a verte y me hicieron recordar tu existencia, llegando a saber que tu carrera había continuado de manera ininterrumpida, y qué además llevabas ya años tocando nuevamente con la E Street Band, el escuchar adelantos de tu nuevo disco me hizo renacer ese añejo romance y ahora al tener tu nueva obra entre mis manos junto al dvd en vivo de tu exitoso álbum ochentero, creo que nuestro reencuentro no pudo ser mejor, pues me has hecho pegar la vuelta al “paraíso perdido”.
Lejos de ser una réplica de Born in U.S.A., High Hopes me deja embelesado. Ahora ya no para escucharlo mirando la floreciente urbe de aquellos lejanos años, sino en una tierra más alejada, en medio de una ciudad poblada por edificios rodeada por las montañas. Reclutar a gente como Ron Aniello y Brendan O’Brien en la producción  ha sido ideal para llevar por buen rumbo tu bizarro proyecto de compendiar canciones descartadas, rarezas, reversiones de temas antiguos y covers de otros músicos. Ellos te tuvieron la fe y paciencia necesaria a pesar de no acercarte por buen tiempo al estudio de Los Ángeles, pues tu ajetreado Wrecking Ball Tour, así te lo impedía. Pero al final llegaste un marzo de 2013, te metiste a mezclar y posar para la sesión de fotos, grabaste 20 temas y te diste tu tiempo para seleccionar los doce temas del disco.
The Boss con Tom Morello
La inclusión de Tom Morello (Rage Against The Machine, Audioslave) a la E Street Band y colaboración en el nuevo álbum, a pesar de mis suspicacias, no hizo sino darte la razón sobre tus planes, a algunos no le gustó el resultado final de tu álbum, pero como dijiste “la mejor manera de describir este disco es que es un poco anormal pero no mucho. Realmente no trabajo de forma lineal como otra gente hace”, es así que podemos encontrar piezas como “High Hopes” originalmente grabada en 1995 y publicada en el EP Blood Brothers,  “American Skin (41 shots)” compuesto por el año 2000 e interpretado en tu reunión con la E Street Band y publicado en un álbum en vivo y “The Ghost Of Tom” sencillo del álbum del mismo título de 1995. Todas estas canciones las interpretaste con tu banda durante la gira 2012-2013. Otras canciones como “Harry’s Place” la descartaste del álbum The Rising, “Heaven’s Wall”, “Down In The Hole” y “Hunter Of Invisible Game” la compusiste entre 2002 y 2008, y “The Wall” la escribiste en 1998, para recordar Walter Cichon, el músico de New Jersey que partió sin retorno a la guerra de Vietnam,  el miembro de  The Motifs “una banda local de rock que estaban siempre por encima de cualquiera. Crudos, sexys y rebeldes, eran los héroes que aspirabas ser”. Tom Morello  te sugirió  incluir “Just Like Fire Would”  de The Saints, y no sé quién “Dream Baby Dream” de Suicide, pero vaya versión que te mandaste del dúo, además de colgar en diciembre pasado un hermoso video en agradecimiento a los fans por la gran gira, con este bello tema de fondo.
Tu álbum se coló por la web antes de tiempo, pero no hizo sino crecer mi anhelo de tenerlo entre mis manos y escucharlo en mi estéreo.  Hasta que llegó el 14 de enero y algunos te dieron con palo y hasta me hicieron dudar de mi gusto por tu nuevo acto sonoro, pero verte días después presentándote en  Late Night With Jimmy  interpretando  “High Hopes”, “Heaven’s Wall” y “Just Like Fire Would”, reafirmaron mi admiración por tu nueva obra.  
La peculiar estructura de High Hopes, aparenta cierta carencia temática por sus giros impredecibles, pero la revitalización del material antiguo y la humanidad y la energía que irradias con 64 años a cuestas, presenta el mejor rostro musical  que puedes ofrecer a tus seguidores y aquellos que nos reencontramos contigo después de largos años, y de paso dejar callados a los detractores que señalan a tu álbum como un oportunista recopilatorio de rarezas y versiones.    
Inicias el disco con “High Hopes” de los desconocidos Havalinas, en donde la percusión, la guitarra de Morello, el extraordinario set de vientos  y ese coro en clave góspel, te allanan el terreno para que transite a placer tu enérgica voz. Morello le sigue dando a la guitarra con efectos ondulantes en
“Harry’s Place” y crea suculentas atmósferas sónicas en combinación con el sensual saxofón y los sintetizadores, ejecutados por tus amigos que ya hoy no te acompañan en la brega (Clemons y Federici respectivamente).
Vaya extra de la edición limitada, dvd en vivo del  Born in U.S.A
En la bellísima y emotiva “American Skin (41 shots)”, que ya la habías tocado en tus conciertos,  logras  una sensación sonora que oscila entre la elegía y lo épica, homenajeando a personajes injustamente asesinados por la autoridad policial,  ensoñadores y etéreos sonidos in crescendo son irrumpidos por la guitarra de Morello, luego del cual el tema se vuelve algo más convencional, pero me continua agradando, sin duda una de mis favoritas del disco. En la versión “Just Like Fire Would” de tus favoritos punks australianos The Saints  otra vez te acompañas del Rage pero esta vez, éste coge su guitarra acústica para entregarnos una cromática pieza, solo te quedó decir Tom y su guitarra se convirtieron en mi musa, empujando al resto del proyecto a otro nivel".
“Down In The Hole” cuenta la colaboración de sus tres hijos con Patti Scialfa logrando angelicales coros, en medio de tenues y envolventes melodías construidas por órgano, percusión y un emotivo violín. El pegadizo coro góspel “Raise your hand, raise your hand, raise your hand  de “Heaven’s Wall” se apodera de inmediato de mi mente, pero los guitarrazos de Morello esta vez creo que resultan innecesarios.
“Frankie Fell In Love” transpira sudor a alegre  rock sureño sesentero, al lado más tradicional del Boss, su festivo sonido es alentador. Otra vez la atmosfera sureña se apodera con las primeras melodías de la hermosa “This Is Your Sword”, exquisita combinación de pop elegante y sofisticado con semejanzas a lo último de lo hecho por los Prefab Sprout,  con rock western, pero las sonoridades sureñas se prolongarán con la tierna “Hunter Of Invisible Game”, en donde delicadas cuerdas, percusiones, acordeones, violines, piano, van sucediéndose para relajar nuestros sentidos.
Tanto “The Ghost Of Tom Joad” como “American Skin (41 Shots)” las declaraste como las mejores de tu repertorio,  por ello las  consideraste para darles un mejor trato en el estudio y grabarlas nuevamente.  Qué noble de tu parte que dejaras a Morello explayarse nuevamente a sus anchas con sus extenuantes solos de guitarra sobre el final, con los del comienzo eran suficiente, quizás en ello les doy la razón a quienes reprochan tu álbum, demasiado protagonismo le diste a Morello además de compartir coros. A pesar de ello, qué gran tema que te mandas.
Inspirándote en tu  visita al monumento a los Veteranos de Vietman, especialmente recordando  a uno de tus amigos que partieron para no regresar, el músico Walter Cichon, que con su banda The Motifs, fueron una de tus influencias, nos entregas una joya majestuosa como “The Wall”, que por haber conmovido tu corazón la has tocado algunas veces. Sobre los Motifs dijiste: “estos eran los héroes que podría tocar, hablar, y acudir con preguntas musicales. Geniales, pero siempre accesibles, fueron una inspiración para mí y muchos músicos jóvenes que trabajan en la década de 1960 en el centro de Nueva Jersey”.  Aunque utilizas la alegoría de un infante de marina, tu intención en el fondo es homenajear a tu amigo caído en armas.
Cierras tu disco con una mejorada versión de “Dream Baby Dream”  de Suicide, una hermosa pieza etérea donde en forma ascendente pianos, sintetizadores, mandolinas, loops, guitarras acústicas y tu conmovedora voz me estremece los sentidos, embargándome de entrañable nostalgia, y quizás por allí robarme alguna lágrima. Solo me queda aplaudir tu magnífica versión.
No es casualidad que High Hopes debutará en el primer puesto de las listas de discos más vendidos de varios países, incluyendo tu natal Estados Unidos y el Reino Unido, alcanzaras el top del Billboard 200 y que en una semana hayas vendido 95 mil copias.
Quienes te conocen más que yo y han seguido paso a paso tu extensa carrera, quizás añoren los tiempos en que empuñabas la guitarra acústica y la armónica, haciendo algo más tradicional, pero yo te conocí como un rockero ochentero con la E Street Band, haciendo un pop sofisticado, de exquisitos arreglos y te vuelvo a encontrar como te dejé, nuestro reencuentro no pudo ser mejor, a pesar de las pestes que los críticos han dicho sobre ti,  la majestuosa sonoridad de tu álbum, ha hecho que me vuelve a interesar en tu obra, y revisar tus discos tratando de recuperar los años perdidos. Tu álbum ha sido arriesgado, darle tanto espacio a Morello, resucitar rarezas y regrabar temas antiguos. Tu añejo folk todavía se deja apreciar por allí, pero como bien dices en el booklet de tu álbum Desde los gangsters de "Harry's Place", a los compañeros de piso en "Frankie Fell In Love" (con sonidos de Steve y yo en nuestro apartamento Asbury Park), los viajeros en el páramo de "Hunter Of Invisible Game", al soldado y su amigo en "The Wall", sentí que todos merecían un hogar y una audiencia. Espero que lo disfruten”.
Vaya si The Boss algún día leerá esto, pero no puedo dejar de proclamar mi entusiasmo por reencontradme con uno de los héroes de mi niñez, y siguiendo ese espíritu, escribí esta reseña en un estilo quizás algo estúpido o ridículo pero que finalmente pretende homenajear mal que bien el último acto de Springsteen.  

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