sábado, 14 de febrero de 2015

HOGAREÑO: HACIENDO MÚSICA CASERA

HOGAREÑO
RENATO ORTIZ SANDIVARI/SEBASTIÁN TAPIA
INDEPENDIENTE (2015)
El reciente festival Asim'tria Once (a/o) que se celebró en Cusco y Arequipa, fue una excelente oportunidad para "degustar" de las diferentes propuestas de experimentación sónica (y pasada de vueltas) que pululan esparcidas alrededor del planeta, una de ellas es la liderada por los chilenos Renato Ortiz Sandivar y Sebastian Tapia quienes han editado un casete bajo el nombre de Hogareño, animados por un amigo en común quien los persuadió a improvisar y éstos encontraron en los objetos caseros a los recursos necesarios para emprender el proyecto. 
Otra versión de la portada del casete del dúo de Valparaiso.
Resulta inclasificable otorgarle una denominación a la música desarrollada por los de sureños, solo podemos decir que se trata de un acto de experimentación extrema, donde se ensaya con diversos sonidos producidos por artefactos, herramientas y diversas cosas que se encuentran en el hogar, sin ninguna intención de crear melodías, sino simplemente concebir cuatro piezas inconexas y caóticas  apelando a lo abstracto y bizarro es pos de alcanzar el concepto propuesto para la cinta. Es así que en temas como "Al Postre" podemos escuchar aparatos y utensilios que son parte de una cocina, experimentándose también en otros cortes, con radios, arco de violín y demás objetos impensados. 
Desde el inicio del casete, donde una misteriosa voz nos define el significado de las palabras hogareño y casero, y nos presenta las piezas que conformarán la obra, además de desearnos el disfrute de las mismas, el dúo anhela que comprendamos bien de qué se trata su indeterminada obra. 
Otro aspecto para destacar del trabajo es que se utilizaron cintas recicladas para toda su producción y la distribución del casete, según Tapia "para darle un nuevo color a la música", que para nada luce cromático, sino oscuro, y por momentos "emanando" enajenación, lo cual quizás resulte incomprensible para muchos pero no dejando de ser interesante el ímpetu explorador de los "mapochos", que como punto flojo queda la monotonía en la que caen algunos pasajes de su obra, previsibles y faltos de variantes, pero que en nada opaca la audacia con la que ha sido concebida su extraña música de sonidos inusuales, y el espíritu "casero" y "artesanal" que irradia la cinta, copiada una a una en un tiraje limitadísimo, que presenta dos versiones de portada, a la elección del comprador. Ortiz y Tapia han concretado sin duda una obra única en su especie.  



       




No hay comentarios:

Publicar un comentario