viernes, 27 de diciembre de 2013

THE HOUSE OF LOVE: ZAFANDO DE LA OSCURIDAD



SHE PAINTS WORDS IN RED
THE HOUSE OF LOVE
CHERRY RED RECORDS (2013)
Este 2013, ha sido un año de retornos, algunos espectaculares y grandiosos como el de Nick Cave & The Bad Seeds, David Bowie o Suede, buenos como el de My Bloody Valentine, decepcionantes como el de Depeche Mode, y decorosos como  el de The House Of Love, con su digno She Paints Words In Red, caracterizado por sus luminosas sonoridades electroacústicas, marcando un aparente adiós con el sonido sombrío y psicodélico de sus inicios.  
El sexto álbum de la banda, y el segundo tras su reunión en el 2003, nos presenta un disco sin hits pero que resulta muy agradable su escucha, poblado por una serie de melodías a medio tiempo, de claras influencias sesenteras, reflejando sus gustos por los Beatles o los Stones, y  experimentando con el country y el folk en algunos parajes. Como me decía “Wicho” García de Mar de Copas, en una entrevista el mes pasado, a veces las bandas al pasar los años, llegan a una etapa en las que vuelven a sus  influencias, y sobre ellas inician un proceso de reinvención. Eso mismo sucede con The House Of Love para She Paints Words In Red.
Aunque el álbum marca un ligero distanciamiento con su sonido primario, en su elaboración pareciera que el punto de partida hubiera sido también retomar la fórmula mágica, no solo musical sino contextual, que les dio el éxito, volviendo casi a su formación inicial, con Guy Chadwick (guitarra y voz),  Terry Bickers (guitarra), y el regreso de Pete Evans en la batería, volver a trabajar con su productor Pat Collier y la fotógrafa Suzie Gibbons, la autora de las fotos de sus primeros Lps y singles. Por lo menos el ambiente volvía a ser el mismo.
Terry Bickers y Guy Chadwick 
Ahora, los resultados, She Paints Words In Red no es un álbum que capte de inmediato la atención de sus fans, es más quizás a algunos los decepcione, cuando lo escuché por primera vez, tras varios meses de espera, con bastante molestia reflexioné “¿Tanto aguardé por este adefesio de disco?”, no le encontraba sentido al álbum y menos ganas de siquiera reseñarlo, pero se trata de un trabajo al que hay que darle más de una oportunidad y escucharlo varias veces para asimilar los cambios que The House Of Love ha experimentado en su sonido. Si estás a la espera de escuchar nuevos “Shine On” o “Christine”, olvídalo, es lo primero que te tienes que concientizarte si deseas darle una chance a este registro.
Y es que quizás todavía no nos damos cuenta que estamos ante unos músicos bastante maduros, que ya no son los jóvenes de antaño que nos deleitaban con sus guitarras atmosféricas, filosas melodías post-punk y delirante psicodelia. Ahora nos presentan un trabajo elegante con un grupo de canciones que logran un álbum homogéneo, que no suena para nada forzado, sino en el que se sienten a una banda  muy cómoda deslizándose en su nuevo territorio sonoro, sin sonar complacientes, pero muy felices de lo que están haciendo y haciéndonos sentir cómodos.
Como lo mencionamos anteriormente, la característica del álbum es su sonido electroacústico, construyendo melodías a medio tiempo, que tienen en la interrelación  de voces y guitarra entre Guy y Bickers, a su estructura principal, demostrando algunos de los momentos más finos de la banda, y que la química entre ambos músicos permanece intacta. En donde sus canciones exhiben sencillez y no se prolongan más de lo necesario. 
El corte inicial “A Baby Got Back On Its Feet” muestra un ligero intento por recrear las sonoridades del pasado, sigue la acústica y rítmica “Hemingway”, el tema que da título al álbum “She Paint Words In Red” resulta placentera  al deleitarnos con sus juegos de cuerdas. “PKR” trae los mejores momentos del disco, pues volvemos a escuchar aquel sonido que nos enamoró de la banda, donde las cuerdas se unen para lograr sensaciones de tensión in crescendo, y a Evans con una propulsiva percusión que va reventando sus tambores con gran energía sobre el final. Lo apacible retorna con “Lost In The Blues”, en donde las letras de Guy Chadwick  recrean esa particularidad tan anglo de componer a la frustración.  “Low Black Clouds” muestra nuevamente, aunque por  instantes, esas geniales atmósferas sónicas construidas en el pasado y cierto coqueteos con el country. En  “Money Man” nuevamente una embelesada progresión de cuerdas acústicas origina confortables sensaciones para los oídos. Las melancólicas cuerdas acústicas de  “Trouble In Mind” nos remiten a gloriosas sonoridades sesenteras. 
“Never Again” tare más combinaciones electroacústicas y revivalismo 60s, que se prolongará con la dulce “Sunshine Out Of The Rain”. En “Holy River” las guitarras de Chadwick y Bickers emiten sonidos expansivos que crean cierto ambiente nostálgico, cerrando la bella  “Eye Dream”, que al igual que la pieza inicial, se manifiestan deseos por recrear lo mejor del sonido de la banda de la época de sus orígenes, mostrándonos  un sonido sombrío y desgarrador.
A pesar de tratarse de un buen álbum, She Paints Words In Red no ha tenido gran repercusión de la prensa de su país, por ejemplo la reseña respectiva aparecida en The Guardian, no alcanzó siquiera las 35 palabras, y ahora yo no le estoy dando más de 8 párrafos, y es que The House Of Love, “ya fue”, la banda ya no genera el mismo entusiasmo de hace dos décadas, por más que nos entreguen generosos discos como este.  Difícilmente volverán a crear algo comparable a sus gloriosos inicios. Podrán seguir deleitando a sus más acérrimos fans con confortables sonoridades pero de ahí a deslumbrarlos con sus futuras producciones parece una tarea harto complicada. 


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