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viernes, 16 de enero de 2015

LOS 50 MEJORES DISCOS MUNDANOS DEL 2014- Episodio Final (10-1)

Por fin llegamos al final de nuestro atrasadísimo recuento anual internacional del 2014. Repasemos las posiciones anteriores para ver si te damos motivos para que te molestes por no encontrar tu disco predilecto, compararnos con Pitchfork, o sentir impotencia por los "fúnebres" discos que hemos seleccionados como nuestros favoritos.  
50. ADRIAN THAWS - TRICKY
49. PLAYLAND - JOHNNY MARR
48. I AM THE LAST OF THE ALL  THE FIELD THAT THE FELL (A CHANNEL) - CURRENT 93
47. THE HOLLOW ORGAN EP - HELM
46. SAY YES TO LOVE - PERFECT PUSY
45. HIGH HOPES - BRUCE SPRINGSTEEN
44. AFTER THE DISCO- BROKEN BELLS
43. SHELTER - ALCEST
42. LP 1 - FKA TWIGS
41. METEORITES - ECHO & THE BUNNYMEN
40. LA PETITE MORT - JAMES
39. WE DRINK TO FORGET THE COMING STORM - LEYLAND KIRBY
38. OUR LOVE - CARIBOU
37. SUZI EKTO- CALL SUPER
36. SEEDS - TV ON THE RADIO
35. GROUND OF BEING - ANNEA LOCKWOOD
34. NOBODY WANTS TO BE HERE & NOBODY WANTS TO LEAVE  - THE TWILIGHT SAD
33. ROMANTIC WORKS - KEATON HENSON
32. ATOMOS - A WINGED VICTORY FOR THE FULLEN  
31. THE HUM - HOOKWORMS
30. BLACK LIGHT SPIRAL- UNTOLD
29. EVERYDAY ROBOTS- DAMON ALBARN
28. EAGULLS - EAGULLS
27. ATLAS- REAL STATE
26. BURN YOUR FIRE FOR NO WITNESS - ANGEL OLSEN
25. SYRO- APHEX TWIN
24. INTERNATIONAL- LUST FOR YOUTH
23. SEA WHEN ABSENT - A SUNNY DAY IN GLASGOW
22. BROTHERS AND SISTERS OF THE ETERNAL SON - DAMIEN JURADO
21. TOO BRIGHT-PERFUME GENIUS 
20. BENJI - SUN KIL MOON
19. ENCYCLOPEDIA - THE DRUMS
18. YOU'RE DEAD- FLYING LOTUS
17. ST VICENT- ST VICENT
16. TOO TRUE - DUM DUM GIRLS
15. BOY- CARLA BOZULICH
14. ARE WE THERE - SHARON VAN ETTEN
13. ANGEL GUST: RED CLASSROOM - XIU-XIU
12. THE FUTURE'S VOID- EMA
11. WARPAINT-WARPAINT    
10
MOON
SNOWBIRD
Bella Union
http://open.spotify.com/album/1r3fbKQVt5WA199RCIPqc7
Establecido en Londres, Simon Raymonde (ex Cocteau Twins) adquiriría un piano pequeño (baby grand piano) en una subasta on-line y encontrando espacios dentro de su apretada agenda, lo tocaría a la luz de la luna, mientras que Stephanie Dosen en North Carolina (EEUU), recibiría por mail piezas cortas de piano, cada noche por 12 días de parte del músico. La cantante devolvería a cambio asombrosos registros vocales. Después de dos semanas, Snowbird tenía las bases de lo que sería su primer álbum.  
A pesar de la separación física de sus compositores al momento de su creación, Moon se caracteriza por su uniformidad e íntimo sonido. “I Heard The Owl Call My Name” posee una mágica combinación de voces y unos efectos ondulantes de guitarra de lo más envolventes. En la hermosísima balada “All Wishes Are Ghosts”, Simon Raymonde pone su rúbrica mostrándonos sus grandes dotes musicales que junto a la voz de Dosen golpean con fuerza al corazón. La pedal Steel, el piano y la etérea voz de Stephanie en “Charming Birds From Trees” nos llevan por parajes ensoñadores.  La suavidad acústica de las guitarras, percusión y piano más la dulce voz de Stephanie se convierten en una agradable caricia para nuestros oídos en “Where Foxes Hide”, en temas como “Amelia”, “Bears On My Trail” y “Porcelain” prosiguen el trato con cariño a nuestros sentidos. Susurrantes voces yuxtapuestas van en ascenso hasta ser irrumpidas por rasgueos de guitarra que nos trasladan a oníricos ambientes en la etérea “Come To The Woods”. “We Carry White Mice” se convierte casi en un canto a capella. Una trágica atmósfera para un triste canto en “In Lovely”. “Heart Of The Woods” la pieza que cierra el disco se sale un poco fuera del cuadro, por sus beat iniciales y programaciones, convirtiéndose en una buena introducción de lo que será el disco extra, Luna, que contiene los remixes hechos por RxGibbs de todos los temas de la obra, llevándonos por otras latitudes sonoras.
Moon logra transportarnos a lugares mágicos y misteriosos, en donde lo angelical se mezcla con lo fantasmagórico, cuyos once temas exhiben un atmosférico y gaseoso pop, lleno de música elegante, delicada y celestial. Hecho por alguien como Raymonde   que sabe cómo hacerlo.  
9
TOTAL STRIFE FOREVER
EAST INDIA YOUTH
Stolen Recordings
Cuando William Doyle exterminó Doyle & The Fourfathers también se alejó de las guitarras para refugiarse a un teclado portátil y ensayar durante horas nuevas sonoridades, presentándose bajo un renovado nombre, East India Youth y presentarnos el 2014 el mejor álbum debut que haya salido del Reino Unido. Desde la atrayente atmósfera de sonidos computarizados combinándose con un siniestro piano que desembocan en la hipnótica “Glitter Recession”, las atmósferas espaciales de  “Total Strife Forever I” , los golpes ondulantes pero sutiles de “Dripping Down”, los cíclicos beats de “Hiterland”, las pulsaciones y los teclados in crescendo de la emotiva “Heaven, How Long”, cuyo bailable final resulta fabuloso, la excepcional “Total Strife Forever II” que pareciera extraída de uno de los Ambient del gran Brian Eno, pasando por la experimental “Looking For Someone” que tras un canto a capella se van añadiendo diversos sonidos hasta volverse en una grandilocuente marcha de sintetizadores, hasta las piezas instrumentales del final que se inician con “Midnight Koto” dicen mucho del ímpetu explorador del inglés con los teclados.   
Total Strife Forever es un gran disco de versátil electrónica dejándonos sugestivos bosquejos de hacia dónde puede ir el futuro musical de Doyle, pero por ahora disfrutemos de su sugestiva electrónica donde confluyen lo espacial con lo íntimo. 
8
http://echospacedetroit.bandcamp.com/album/home
HOME
BROCK VAN WEY
Echospace
Qué hermoso disco, el que ha concebido el músico de origen norteamericano Brock Van Wey, una impresionante obra de arte. Casi tres horas de estética música atmosférica “empacada” en dos discos, cuyos bellos sonidos esculpidos en su mayoría con sintetizadores y teclados, que sirven de efectiva plataforma para que se deslicen hipnóticas voces angelicales, que por instantes se tornan fantasmales, que nos transportan hacia lugares de ensueño, como si el músico pusiera ante  nuestra presencia pacíficos paisajes naturales, propios de las montañas, lagunas, o desiertos inhóspitos, haciéndonos experimentar poderosas emociones recargándonos de energías positivas, logrando que este álbum dividido en dos actos en su conjunto se convierten en una especie de terapia purificadora. Indescriptible tanta belleza. 
7
AURORA
BEN FROST
Bedroom Community/Mute 
http://open.spotify.com/album/2hVGkLbETH03giJCwRfjaN
El australiano residente en Islandia, nos lleva a intensos climas de terrorismo sonoro en su compacto y durísimo Aurora, tomando como estandarte el ruidismo a través  de sonoridades industriales, góticas, darks, electroacústicas, ambient y electrónicas, creando piezas musicales macizas, con percusiones batallando una sobre la otra, sintetizadores saturados, frecuencias elevadas al tope, transmitiendo en su oyente sensaciones de angustia ante una inminente destrucción o de tensión y misterio frente a lo desconocido. El de situarnos frente a un ambiente de catástrofe natural o atmósferas temblorosas como en "Nolan", propias de los tantos parajes gélidos y volcánicos del país en el que ahora habita el músico.
Escuchar este disco a un volumen elevado se convierte en una toda aventura de peligrosas emociones, de deleite ante la expulsión sónica desatando toda su energía y furia logrando sacudir nuestros parlantes –imposible escucharlo con audífonos, a no ser que quieres destrozarte los tímpanos- de contemplación de la destrucción, y sobre esos parajes ruinosos, nos deja todavía más desconcertados con la épica pieza final, “A Single Point Of Blinding Light”, trayéndonos iluminación sobre los escombros. Escuchar este álbum resulta todo un disfrute de un “viaje” repleto de ambientes confusos e inquietantes-Destruir para construir.          
6
BÉCS
FENNESZ
Merge Records
http://open.spotify.com/album/3hBZUZN8mZ4n5mglPrVQkM
Hace 10 años quedé estupefacto con el maravilloso Venice, obra cumbre del músico austríaco Christian Fennesz, constituyéndose en todo un legado para la posteridad ambient y electrónica. Una década más tarde, este artista de vanguardia vuelve a destrozarme el cerebro con otro magnífico trabajo, del cual me enamoré a “primera vista” por lo que no podía dejar de escucharlo una y otra vez por dos noches seguidas. Estamos ante una nueva obra maestra en la carrera del vienés. Donde delicadas texturas de cuerdas y cristalinas sonoridades nos sumergen a las profundidades del mar en el tema inicial “Static Kings”, dejando un poco de lado la instrumentación abstracta de anteriores obras, para en cambio dejarnos escuchar con transparencia, guitarras, sintetizadores, bajo y percusiones. Pero esto será solo un espejismo pues la sórdida densidad de “The Liar”, que posee un sonido lacerante y áspero a los oídos, nos vuelve a hipnotizar por las sendas del tormento sonoro.  Notas distorsionadas de cuerdas en “Liminality” hacen que una tensa calma se apodere del ambiente, que irá despejándose conforme se van agregando sonoridades más densas de sintetizadores, guitarras sin filtro, ruidos y capas shoegazing, confluyendo todo en un sonido ruin y en 10 minutos para el delirio. La alucinante pieza ambient “Pallas Athene” se convierte en una especie de soundtrack de paisajes visto desde las alturas de una aeronave. Teclados distorsionados y una maraña de ruidos tormentosos sembrarán una atmósfera de singular dramatismo al abstracto tema. Continua la pieza que da título al álbum, “Bécs” cuyas notas y bajo acompañan al sonido deformado de un piano, y engorrosas capas de feedbacks y acoples, que van envolviéndonos hasta atraparnos y perdernos en su infinito loop que resulta irresistible. Otra joya del disco.
La abstracción acústica y digital se combina en “Sav” para entregarnos deliricos momentos de complejidad sonora. Esta verdadera obra de arte de experimentación sónica, llega a su final con las melancólicas cuerdas acústicas de “Paroles” por donde irán transitando paulatinamente ruidos y sutiles sintetizadores. Son siete canciones cuyas esplendorosas sonoridades nos arrebatan hacia ensoñadores ambientes, parajes oníricos perdidos en el bosque de nuestra memoria, gobernados por la nostalgia, la melancolía y el delirio. Una obra imprescindible en tu colección.  
5
MORNING PHASE
BECK
Virgin EMI
http://open.spotify.com/album/3BBFUxPg8KFmAv96SmY4ok
Como el mismo artista lo manifestó, este disco es una prolongación o “acompañante” de Sea Change, donde ensoñadoras capas de folk son decoradas por arreglos orquestales, que sirven como el fondo musical perfecto para sus taciturnas líricas, quizás influenciadas por su para forzada sufrida a raíz de una lesión en la espalda, tiempo que aprovechó para reflexionar sobre un mundo en decadencia,  y desarrollar sonidos  más introspectivos y sombríos.
Si bien se trata de un disco intimista, irradia una etérea luminosidad. Algunas canciones nos remiten a Nick Drake y a lo realizado por otros íconos de los 60s como The Beatles (en Abbey Road), Byrds o Simon & Garfunkel, presentando un sonido que ofrece una sensación de desamparo y soledad, merced a su intensidad acústica, a pesar de los arreglos orquestales –que si bien no acaparan la atención, sí incorporan elegantes fondos musicales-donde la voz de Beck, suena lejana y con eco, envuelta en melodías de añeja psicodelia. Morning Phase suena mágico, ensoñador, de serenidad inquietante, cada canción es una invitación a escuchar la siguiente, sobresaliendo “Morning” y “Wave”, cuya música se convierte en un perfecto soundtrack para apreciar los primeros rayos del sol cayendo sobre la naturaleza.
Morning Phase es un disco que de manera tranquila, plácida y pausada, asimila la adversidad para confiar en el futuro de un nuevo día, donde la melancolía luce relajada y resignada, cuya tristeza no deprime, y su belleza radica en su delicado equilibrio sonoro. 
4
SOUSED
SCOTT WALKER + SUN O )))
4 AD
http://open.spotify.com/album/35QvDKN3TUg5CbKeHKjKho
El anuncio del arribo de esta obra colaborativa entre el gran Scott Walker y la banda de drone doom de Seattle Sun O))) era prometedor, realmente todo un evento. ¿El resultado? Superior a lo esperado. Un impactante, arriesgado y claustrofóbico disco de principio a fin, cuyas densas, oscuras, y extrañas sonoridades, creadas por distorsionados acordes de guitarras, látigos, otros ruidos y golpes bizarros que transitan sin un patrón definido, acompañados por la operística y angustiosa voz del cantante nos envuelven a través de sus ambientes siniestros, tétricos y escalofriantes, algunos de ellos limitando con la locura.  
La disparatada pieza de rasgos operísticos “Brando”, los amenazadores y pesados ambientes  de “Herod2014”, la “masa” sonora de “Bull” golpeándonos con rudeza, sacudiéndonos los sentidos de un lado a otro, y la voz de Walker enloqueciéndonos, la atmósfera maníaca de “Fetish”, donde el desgarrador canto del artista acompañado de filosos teclados y unas lunáticas voces nos dejan desconcertados tras minutos de pausado misterio en la horripilante  “Lullaby”, capaz de causarnos sobresaltos, son muestras de las sensaciones amenazantes que se experimentan a lo largo de esta obra de terror, cual sentimiento de ser perseguidos por un ser maligno. Si bien el 2014 han salido otras obras de experimentación extrema, la reunión de estos dos “monstruos” no tiene comparación.     
3
LOST IN THE DREAM
THE WAR ON DRUGS
Secretly Canadian
http://open.spotify.com/album/14xxjLlbGy8ACm4MorBjD5
Se creía que la partida de Kurt Vile de la banda apenas lanzado su primer álbum, afectaría la producción de la misma, sin embargo no ha sido así, pues The War On Drugs nos entrega el mejor trabajo de su carrera. Un disco que desde el inicio con la prolongada “Under The Pressure” logra cautivarnos por su majestuoso y sofisticado power pop, a lo Simple Mind o la elegancia de los Prefab Sprout, tema directo a convertirse en uno de los mejores del 2014. Pero la propuesta sonora de los liderados por Adam Granduciel limita más entre la psicodelia y el folk. 
Lost In The Dreams es un álbum de música paisajista, con sonidos que se encargan de ir construyendo en nuestras mentes firmamentos, horizontes, caminos, como en la entusiasta “Red Eye”. Cada uno de sus diez temas, han sido labrados de manera magistral, sonando gloriosos, caracterizados por su genial fluidez a pesar de su extensión. Resalto nuevamente la capacidad de la banda en lograr exquisitas texturas sonoras que nos conduce por parajes surreales, esculpidos a base de densas guitarras, reverbs, sintetizadores iluminados y portensosas percusiones. En las que a pesar de tomar sonoridades propias de Bob Dylan, Tom Petty o Bruce Springsteen, los liderados por Granduciel las hacen sonar como nuevas, y ponerme a pensar en la bendita palabra “retrofuturo”. 
Estamos pues ante una obra que combina con perfección lo psicodélico con el folk y el pop sofisticado, que tienen en  “Eyes To Wind” o “Burning” un claro ejemplo de lo sentenciado, así como la experimentación instrumental de “Haunting Idle”, que logra conmovernos hasta las profundidades del alma. 
2
TO BE KIND
SWANS
Mute
http://open.spotify.com/user/eternalmaw/playlist/738mkz2mConcdO63gg81Op
El añejo músico norteamericano Michael Gira y compañía, han logrado superar con creces lo hecho en el grandioso The Seer (2012) -uno de los mejores discos de la presente década- pues estamos ante una obra apoteósica, qué sonidos para más apocalípticos, despiadados, tétricos, desalmados, violentos, malignos, grotescos y estrepitosos el que ha logrando reunir Swans para To Be Kind, sarcástico título para una colección de oscuros drones, espectrales atmósferas blues y folk,  voces orates (los dementes gritos en español de Gira “Sangre es vida/…Sangre es amor”), desquiciados ambientes mantras, metálicos sonidos (obra y gracia de Thor Harris) y otras perturbadoras sonoridades que escuchamos y ¿disfrutamos? a lo largo de los dos discos que conforman este extenso álbum. 
To Be Kind es todo un recorrido por los senderos de la demencia y la pesadilla infernal, asfixiante, apretándonos el pecho, sin escapatoria, pero paradójicamente del que no sentimos incomodidad. Swans ha concebido canciones monumentales marcadas por lo denso y lo psicodélico, además de sus sorprendentes golpes sonoros o cambios de ritmo que nos “sacan de lugar”, como en la prolongadísima “Bring The Sun/Toussain’t L Ouverture” (¡34 minutos increíbles!), los delirantes ensayos sonoros de los temas que componen el segundo disco son esplendidos, pero en suma las 10 piezas que forman parte de To Be Kind  son impecables, extraordinarias en el mejor sentido de la palabra, asimilan a la perfección la visión maquiavélica de su creador, demostrando que a diferencia de otros veteranos que se refugian en su glorioso pasado, Michael Gira vive del presente, en merito a su inacabable creatividad que por lo visto todavía está ávida de entregarnos más obras espectaculares y señalando al resto de "jovenzuelos" el camino a seguir en pos de la experimentación rockera, y ahora entregándonos  otro innovador álbum para la historia.   
1
JULY 
MARISSA NADLER
Sacred Bones/Bella Union
http://open.spotify.com/album/7aFA5IzGH0x3pdJ5SAedP7
Marissa Nadler reniega de la etiqueta “folk-etéreo” o “dream-folk” y hasta “fantasmagórica” con la que ha sido asociada su música, pero tras escuchar su bellísimo álbum July, resulta difícil encontrarle otra descripción al estilo musical desarrollado por la artista en su sexta larga duración, repleta de sonidos que recrean oníricos parajes. 
Pocas obras musicales como la realizada por Nadler pueden producir efectos tan poderosos en el ser humano.  Escuchar July se convierte en todo un acontecimiento, pues es para disfrutarlo en la soledad de nuestra habitación recostado sobre nuestra cama contemplando la nada, en donde su música logra “dibujarnos” escenas y paisajes embargados por la ternura,  la nostalgia, la tristeza, el romance, el fracaso y otros sentimiento similares por los que ha transitado nuestra existencia. En donde la voz y la música de Marissa Nadler resultan semejantes al consolador regazo una madre albergaba los lamentos, llantos y crujir de dientes esperanzados de sus hijos, en hallar solución a los problemas, pero que sin embargo solo ofrecen resignación.
Natural de Massachusetts pero ahora radicada en Boston, Marissa Rachael Nadler, el pasado 5 de abril cumplió sus 33 años y su actividad musical se remonta al 2000, teniendo cinco álbumes en su haber: Ballads of Living and Dying (2004), The Saga of Mayflower May (2005), Songs III: Bird On The Water (2007), Little Hells (2009) y Marissa Nadler (2011) lanzado bajo su propio sello discográfico. Además de un número considerable de EPs. Entre sus influencias destaca la obra del gran Edgar Allan Poe y la música de Leornard Cohen y Joni Mitchell. A pesar de su respetable producción su carrera ha sido caracterizada por el silencio comercial en contraste con el aplauso recibido por parte de la crítica especializada.
Hija de una pintura abstracta, Marissa compondría durante su adolescencia algunas piezas musicales, pero consideraría a la música como un hobby y siguiendo los pasos de su madre estudiaría pintura en la Rhode Island School of Design, obteniendo el grado de Bachiller en el 2003 y un Master’s degree al año siguiente. Es más tras la salida de su epónimo quinto álbum, Nadler había decidido dejar la música, vendiendo sus instrumentos y dedicándose a ser maestra en una escuela de pintura, pero la gente de Sacred Bones Records la convenció de seguir con la música. El bagaje cultural de Marissa Nadler ha jugado a su favor en July pues al escucharlo, uno siente que está frente una obra de arte, donde Nadler ha pintado un cuadro de nostálgicos paisajes. A Marissa parece no importarle mostrarnos su lado más frágil y vulnerable, extraída de las profundidades más turbias de su alma, retratándonos con sus letras escenas tan trágicas pero comunes de la vida como el desamor, la desolación, y una ciudad sumida en la rutina de sus habitantes, por la que atraviesa y canta con melancolía, desesperanza y algunas veces de manera fantasmagórica sus propios recuerdos, apoyados por sonoridades de añejo folk.
July transmite un sonido gris, rescatando la belleza que podemos encontrar en medio de las adversidades de la vida, esas que a veces las lágrimas nos impiden contemplar, y del verdadero amor, aquel que no es dominado por la fantasía sino que está dispuesto a aceptar la realidad y a tomar las cosas con resignación. Aunque parece contarnos parte de nuestra historia, Marissa ensaya una suerte de catarsis para liberarse de sus penas amorosas ocurridas un 4 de julio (“Firecrackers”), por ello el título del disco, grabado en Seattle y producido por Randall Dunn, reconocido por sus trabajos con bandas de doom y black metal, otorgándole ese ambiente sonoro grisáceo que predomina en la obra.   
Las delicadas y ensoñadoras cuerdas acústicas de “Drive” nos introducen a un mundo introspectivo, íntimo, que a la vez nos resulta familiar pues solo es conocido por nosotros, ambientado por nostálgicas melodías y voces espectrales que escarban en nuestros recuerdos más profundos, y donde la pedal steel guitar irrumpe para esparcir rasgos sombríos. Luego en “1923” sus oscuras cuerdas y sonidos crean una atmosfera vaporosa, que nos trae a la memoria la obra del gran Leonard Cohen. Un esplendido soundtrack para un largo viaje mirando por la ventana los paisajes de la carretera, extrañando y torturándonos con aquello que hemos dejado atrás. La hermosísima voz de Marissa se vuelve omnipresente en “Firecrackers”, dejando relegada la instrumentación a un segundo plano, situándonos en medio del lamento en pleno sunset, otra vez añorando aquello que nunca volverá.  Mientras que en la tierna “We are Coming Back”, la cantautora halla solaz en su hogar de infancia. 
Los primeros acordes de las cuerdas acústicas, acompañandos por la voz de Marissa, van creando una imperceptible sensación ascendente tras la introducción del ensoñador sintetizador en la fantasmal “Dead City Emily”. Sigue “Was It A Dream” que se convierte quizás en el tema menos minimalista del álbum, dando paso a un mayor protagonismo instrumental. En “I’ve Got Your Name” la Nadler explora otras texturas sonoras alejadas de las ambientaciones grises, mostrando mayor cercanía con el R & B. La densa “Desire”, poco a poco nos va alojando en un imperceptible y glacial in crescendo de apacibles ambientes. En “Anyone Else” sus cíclicas cuerdas resultan hipnóticas y los coros de Nadler colindan con el más allá. Nuevamente el nailon y la madera crean taciturnos paisajes en “Holiday In”. Mientras que “Nothing In My Heart” nos causa esa horrible pero adictiva sensación de vacío que muchas veces hemos experimentado en el pecho. Con esto Marissa nos anuncia la triste despedida de este apesadumbrado álbum, con una desesperanzadora voz acompañada por un apenado piano. El adiós perfecto para este fantástico, bello y delicado disco, el último resplandor del atardecer, el colofón idóneo para lo que ha significado disfrutar de una travesía por nuestros recuerdos, de la que Marissa gracias a su hermosa voz y onírica música nos ha hecho volver a contemplar. Su portada refleja a la perfección el concepto del mismo. A pesar de lo oscuro del pasado y de lo que aún puede parecer el presente, existe un futuro radiante aunque este no sea por ahora tan claro para nosotros.   

REVISA LAS RESEÑAS ANTERIORES DE LOS 50 MEJORES DISCOS MUNDANOS

EPISODIO 1: 50-40

EPISODIO 2: 39-30

EPISODIO 3: 29-21

EPISODIO 4: 20-11




LOS 50 MEJORES DISCOS MUNDANOS DEL 2014. Episodio 4 (20-11)

Cada vez más cerca del final ...
20
BENJI
SUN KIL MOON
CALDO VERDE RECORDS
http://open.spotify.com/album/4pC2URLdvle8V6Um4qxh46
Desde el 2002, luego de fenecer como Red House Painters, Mark Kozelek -músico de origen californiano- adoptó el nombre de Sun Kil Moon para emprender su proyecto personal, tomado del boxeador coreano de peso ligero Moon Sung-Kil (pues el artista es un apasionado del deporte de los guantes), para convertirse en un orfebre del folk rock. Su sexto trabajo lo lleva a la cumbre de su carrera, creando un disco de dramático y desgarrador folk, con una instrumentación muy básica y caracterizada por el canto desesperanzado, amargo y pesado, relatándonos estremecedoras historias propias de la mortalidad, “las cosas se vuelven más pesadas conforme envejeces, a los 47 años no puedo escribir desde una perspectiva de un joven de 25 años. Mi vida ha cambiado mucho y el ambiente que me rodea” confesó el músico a Pitchfork.
Kozelek le puso al álbum el título de Benji en referencia una de sus películas favoritas de la infancia que tiene el mismo nombre, con el propósito de crear un contraste con la oscuridad que reina en el disco. Las delicadas y bellas cuerdas acústicas de las iniciales “Carissa” y “I Can’t Live Without Love Mother’s Love” nos trata con ternura (aunque el relato de la primera es trágico), pero el ambiente sonoro se irá enturbiando con la sombría “Truck Driver” y adquiere aires épicos con la estupenda “Dogs”, las hipnóticas cuerdas de “Pray For Newtown” nos termina por envolver con sus ambientaciones cíclicas. En “Jim Wise” el bizarro sonido de un rhodes piano nos termina cautivando y preparándonos para disfrutar de la esplendida marcha bluesera “I Love My Dad” enriquecida con coros gospel. Otra vez la hermosura de las cuerdas acústicas ejecutadas in crescendo nos conmueve el alma, en el extenso relato “I Watched The Remains The Son The Same” explicándonos su experiencia al ver el conocido film de los Led Zepellin y su niñez. La marcha desenfadada y cruda de “Richard Ramirez Died Today Of Natural Causes” resulta genial, entregándonos Kozelek y su banda, la mejor canción del disco, y uno de los mejores temas del año. Tras el perturbador tema, la melódica “Micheline” nos regresa la calma.  La cromática instrumentación de “Ben’s My Friend” nos entrega los instantes más coloridos del álbum-pieza compuesta pensando en su amistad con el Death Cab For Cutie, Ben Gibbard.  
Aun en medio de su obra de oscuro folk confesional, narrando con inteligencia aquellos momentos que marcaron su pasado y siguen perturbando su presente, podemos hallar bellos y conmovedores momentos, que resultan entretenidos. Estamos ante unos de los favoritos a disco del año. La melancolía exhibida en Benji por aquellos que han partido de esta vida dejando su legado de lucha frente la adversidad es verdaderamente devastadora. 
19
ENCYCLOPEDIA
THE DRUMS 
Minor Records
http://open.spotify.com/album/1Iotu801AyeA67OfdfCsJQ
La banda se redujo a dúo, Jacob Graham (guitarra) y Jonathan Pierce (voz), pero su sonido adquirió mayores dimensiones, paradójicamente su paleta sonora se incrementó para proporcionarnos paisajes más variados y psicodélicos en este álbum, apelando a los sintetizadores y la electrónica para la obtención de lo antes mencionado, además de matizar su peculiar sonido con sonoridades new wave y post-punk. Desde la “surfera” “Magic Mountain” cuyas distorsiones y voces histriónicas resultan desquiciadas, el ambiente andrógino de la preciosa “I Can’t Pretend”, los pegajosos y melódicos fraseos de guitarras de  “I Hope Time Doesn’t  Change Him”, la abrumadora y delirante “Let Me”, las exploraciones “robóticas” en la etérea “Bell Laboratories”, la emotiva “There Is Nothing Left”, hasta el delicioso manjar “sintético” que nos ofrecen con la fina “Wild Geese”, The Drums  nos entrega un esplendido álbum.     
18
http://open.spotify.com/album/29luvT98TnqHjVDYSRbbrj
YOU'RE DEAD
FLYING LOTUS
Warp
Como lo demuestra el surrealista arte de su portada, escuchar este disco resulta todo un viaje psicodélico, pasado de vueltas, producto del caos experimental que propone el músico norteamericano de electrónica Steve Ellison (Flying Lotus)  en su quinto álbum. Donde se combinan free- jazz, hip-hop, ambientaciones astrales, y orientales, con percusiones inconexas, grabaciones añejas de películas “B” de ciencia ficción, acelerando y reduciendo la marcha sonora e improvisando y probando con todo ese cúmulo de sonidos reunidos para esta obra, dejándonos desconcertados en muchos parajes del álbum, por su alucinada sonoridad embargada por una incertidumbre que resulta embriagadora. Inquietante música tanto como la muerte.      
17
ST VICENT
ST VICENT 
Mis
http://open.spotify.com/album/2PbvQ5ALJj6uXgz5X3ghro
Luego de trabajar junto a David Byrne (ex Talking Heads) en el álbum Love This Giant (2012), la multiinstrumentista natural de Dallas, Annie Clarck, más conocida como St. Vicent, retorna con su cuarta larga duración.  Logrando la perfección de su sonido de pop experimental, esta vez sostenido sobre las sonoridades de retorcida y excéntrica electrónica, sin embargo a pesar de la calidad del trabajo de la artista no podemos afirmar que estamos frente a una obra de vanguardia pop ni nada por el estilo, pues lo suyo suena a lo ya experimentado por Siouxsie And The Banshees en temas como “Peek-A-Boo” más de dos décadas atrás y desarrollado con mayor amplitud en su disco solista Mantaray del 2007. Pues desde el arranque al escuchar las distorsionadas y chirriantes guitarras sampleadas de “Rattlesnake”, el ruido de cuerdas en clave glam-rock de “Birthday In Reverse” o los vientos de “Digital Witness” matizados con electrónica y endulcorados con la sensual voz de la Clarck, me resulta imposible no recordar a la Sioux.
Pero dejando a un lado las comparaciones, St. Vicent nos entrega hermosos temas como la apasionada y envolvente “Prince Johny”, cuyos densos teclados de fondo y percusión minimal resultan geniales para que se deslice la dolorosa voz de Annie, y esos pegajosos “Oh oh oh oh!” del coro, que se resisten a abandonar mi mente. Con ese mismo sonido seductor prosigue “Huey Newton”, irrumpida por unas escarapelantes distorsiones guitarreras. Unos endiosados arreglos de viento nos atrapan en “Digital Witness” para luego estrellarnos contra samples, loops y otros artilurgios electrónicos.  La seductora voz de Clarck en “I Prefer You Love” nos termina hipnotizando a medida que disfrutamos de sus sonidos espaciales.  Si bien St. Vicent cultiva un pop experimental y arriesgado, su música resulta accesible y encantadora, pues a pesar de las atronadoras percusiones y filosas distorsiones de “Regret” se esconde un tema embargado por la ternura. “Bring Me Your Love”, “Psycopath”, “Every Tear disappears” y “Severed Crossed Fringers” solamente termina de confirmarnos la armoniosa y barroca combinación de dulzura con dureza, que posee este gran álbum.      
16
TOO TRUE
DUM DUM GIRLS
Sub Pop
http://open.spotify.com/album/2ntrA9zaxFlkTsQ7228LnV
La sensual voz de su vocalista, líder y guitarrista Dee Dee Peny flota en medio de cambiantes atmósferas que transitan entre las tinieblas y la melancolía. El penetrante mensaje de su último tema, la hermosísima balada “Trouble Is My Name” (I had a visión/ i begged and i pled/ i had a vision/ i wanted to be dead….i had a visión/Destruction ruled/I had a vision/the flames cooled/ trouble is my name, is it your name too?) resulta realmente conmovedor. Así como también la nebulosa, fúnebre y siniestra “Lost Boys And Girls Club”, cuyas guitarras exhiben clara influencia del The Cure más oscuro y gótico. A decir de Dee Dee Peny, Too True ha logrado “un sonido rock’n’roll más grande (¿?), orientado hacia el pop inglés de los 80s y el brit pop de los 90s”.
Too True si bien es un trabajo menos agresivo que sus predecesores, trae un conjunto de canciones de tonalidades claroscuras, de envolventes y seductores riffs, pero a la vez más limpio y pulido. Otro tema destacado del disco es “Too True To Be Good”, onírica y bailable pieza, de circundante base rítmica, donde la seductora voz de Penny nos conduce a ensoñadores parajes. 
15
CARLA BOZULICH
Constellation
Sonidos intimidantes, desgarradores y angustiantes son los pilares que hace atractivo este nuevo acto de la Bozulich, tomando como base sonoridades blues, folk, country, góspel y rock. El inconexo inicio con “Ain’t No Grave”, la metálica y enferma “One Hard Man”, convirtiéndose en un tormento industrial, esa increíble atmósfera de pesadez en “Don’ Follow Me” o infernal de “Deeper Than The Well”, cuyos retorcidos arreglos de cuerdas resultan irritantes y perturbadores,  el ambiente espectral de la hipnótica “What Is It Baby” y la reconocida transgresora voz de la artista, son los puntales de su claustrofóbico Boy. Simplemente estremecedor.     
14
SHARON VAN ETTEN
Jagjaguwar
Desde sus inicios la natural de New Jersey, siempre se ha inspirado en el desamor y todo ese abanico de funestas sensaciones y consecuencias que ofrece, y Are We There no es la excepción, pero esta vez quiere que prestemos atención al final  de su reciente romance, donde sus melancólicos pianos, como soporte principal, y guitarras se adaptan a la perfección con la voz de Van Etten, impregnando en cada una de las piezas una atmósfera de dramatismo que fluye de manera lenta y cálida a lo largo de la obra, destacando “Afraid Of Nothing”, “Your Love Is Killing Me” y “You Know Me Well”. 
13
ANGEL GUST: RED CLASSROOM
XIU-XIU
Bella Union
http://open.spotify.com/album/7nox0SRTfTyUKyfbNusbbN
Un álbum de panorama sombrío donde se funden desde el lo-fi, noise, punk y otros estilos, con altas dosis de agresividad, matizados por sintetizadores. Cuando se combina synth-pop con sonoridades lóbregas, el disco alcanza niveles superlativos. Este álbum “irradia” por todos lados, esa extrañísima aura Xiu-Xiu: belleza, violencia, horridez, angustia e incertidumbre, a pesar de haber reducido considerablemente su arsenal de instrumentos a tan solo sintetizadores analógicos, programadores rítmicos de los años 70 y un equipo de batería. Paradójicamente en medio de esta actitud minimalista, Xiu-Xiu saca las canciones más experimentales y opresivas de su carrera. Creando desquiciadas atmósferas sonoras como en “Adult Friends” o la sórdida “Cynthia’s Unisex”.
Angel Gust: Red Classrom está marcado por un tenso clima de principio a fin, teniendo al terror, la demencia y al drama como sus principales aliados. En donde los Xiu-Xiu han superado sus propios límites de sordidez, haciendo de lo espeluznante su bastión primordial, logrando que lo desagradable tenga efectos totalmente opuestos. Cuyo sonido transgresor también puede resultar para algunos de las cosas más chocantes, alucinadas y horribles que haya escuchado en su vida. Sin duda estamos ante el disco más presuntuoso y angustioso del ahora dúo, llevando su música a índices de siniestralidad y atrocidad mucho más desconcertantes de lo habitual, donde decadencia, disonancia y extremismo se condensan a la perfección en los doce actos sónicos que conforman esta obra musical de arte abstracto y subliminal.
12
http://open.spotify.com/album/4vHpLVNZR9XG6xo2kf79a8
THE FUTURE'S VOID
EMA
Matador Records 
Bajo el nombre de EMA, se escuda una hija de Dakota de sur, Erika M. Anderson para entregarnos contundente ¿synth-rock? Se podría decir a la música que desarrolla, la gruesa capa de ruidos electrónicos, golpes industriales y synths en la áspera “Satellites”, la sensual “So Blonde”, los emotivos in crescendo de “3Jane”, la angustiante electrónica de “Clhulu” y su rabiosa interpretación, la densa “Smoulder” cuyo distorsionado y espeluznante canto resulta escalofriante, la percusión maquinal y atmosférica de “Neuromancer”, el minimalismo espectral de “When She Comes”, la interpretación solitaria tras un piano en “100 años”, la experimentación electrónica de retumbantes percusiones en “Solace” y el elegiaco cierre de “Dead Celebrity”  son muestras de la versatilidad expuesta por la artista en su magistral obra. Esta rubia va en serio.
11
WARPAINT
WARPAINT
Indigo
http://open.spotify.com/album/09dQDtKaIuTaQvVHjFhEV4
Un disco arriesgado y plagado de excelentes canciones, para saborearles una y otra vez e ir encontrándoles tras cada nueva escucha razones de sobra para regocijarnos con sus sonidos, poblados por una serie de detalles y recursos que se convierten en todo un festín, al ir descubriéndolos; y es que mucho de su excitable sonido se debe al talento de sus integrantes sumado a la mano divina del reconocido productor Mark Ellis, mejor conocido como “Flood” (Depeche Mode, U2, Nick Cave & The Bad Seeds, entre otros) quien ha logrado brindarle solidez  y madurez al sonido de la banda.  
En una entrevista para NME, la baterista Stella Mozgawa afirmó que Warpaint planeaba hacer un “experimento y escribirlo…”. Jenny Lee Lindberg bajista del grupo quien elaboró la composición del nuevo material, señalaría que la mayoría de las canciones fueron escritas “en medio de pruebas de sonido, ensayos y cosas que fluían en el escenario”. La guitarrista y cantante Theresa Wayman manifestaría que “la intención de la banda, era crear un sonido minimalista, experimentando más con guitarras acústicas e instrumentos de percusión”. Mientras que la también guitarrista y cantante Emily Kokal resaltaría que el R & B y la música rap influenció en el sonido de Warpaint, señalando además que la incorporación de cajas de ritmos y ruidos, crearon ambientes sonoros peculiares a los estándares del rock, obteniendo un sonido “definitivamente diferente” al de su primera larga duración.
Las primeras escuchas del disco, nos puede sonar a característico post-punk o revival noventero entre The Cure etapa Wish, insertándose capas de trip-hop bristoliano, sonoridades más atmosféricas, etéreas y espectrales, matizadas con psicodelia, como si las féminas brindarían tributo a sus influencias, pero no es así, pues las californianas demuestran que a partir de ese bagaje sónico, son capaces de llevarnos a transitar entre lo placentero y lo difícil, cuyos ambientes sonoros son adornados por las sensuales y fantasmales voces de Emily y theresa, demostrándonos que en medio de sus oscuras y tenebrosas sonoridades podemos encontrar la belleza, y que entre tantos parajes grises existe lugar para delicadas texturas. El envolvente y excepcional bajo se convierte en el soporte principal sobre el cual giran las melodías y estructuras sonoras de Warpaint, muestra de ello es su adictivo single “Love is To Die”, en donde Jenny Lee se porta como la alumna más aplicada de Simon Gallup. Los etéreos y sinuosos arreglos de guitarras en combinación con sintetizadores y otros ruidos ambientales, crean unos ensoñadores climas sonoros, para nada angelicales sino tensos, que nos mantienen en un suspenso hasta el fin. 






martes, 13 de enero de 2015

LOS 50 MEJORES DISCOS MUNDANOS DEL 2014 - Episodio 3 (29-21)

Lamento decirlo pero si no has encontrado hasta ahora ningún disco de Morrissey o Jack White es porque no estarán tampoco dentro de los 20 primeros. Dejamos a un lado los sentimentalismos. 
29
http://open.spotify.com/album/5SzhltQSSi1HUMi5cveZIZ
EVERYDAY ROBOTS
DAMON ALBARN
WARNER BROS.
Desde la portada de su nuevo disco, Damon Albarn  (Blur, Gorillaz) quiere reflejarnos un ambiente de soledad, pues la temática del álbum gira alrededor de su visión crítica  de lo que se ha convertido el hombre moderno, sometido a la tecnología y cada vez menos humano, menos libre, de ahí la inclusión de la palabra Robots en el título y el que Albarn interprete tendenciosamente algunos con cierta apatía, desenfado y nostalgia, apelando también a una instrumentación básica con uno que otro retoque electrónico o set de cuerdas, obteniendo como resultado un sonido minimalista aunque hacia la mitad del disco, éste se vuelve  un poco más atmosférico y denso, y por momentos experimental. Aquí no hay melodías festivas, Everyday Robots es sencillo y auténtico.          
28
EAGULLS
http://open.spotify.com/album/63gUJqWKl7toQcFFSUuAfu
EAGULLS
Partisans Records
Uno de los mejores álbumes debut del 2014, se podría decir que la banda de Leeds logra juntar con perfección sonoridades garage, post-punk e indie rock, donde adrenalínicos ritmos se suceden uno tras otro sin pausa, resaltando además el desaforado, angustiante y desesperanzador canto de su vocalista George Mitchell  que resulta fascinante, destacando “Possessed”, todo un nostálgico himno post-punk, de sideral e hipnótica guitarra, el galopante bajo de “Footsteps” que nos conducirá hacia gloriosos estallidos guitarreros, o el delirante ruidismo de “Soulless Youth”. Esperamos que las siguientes entregas de la banda confirmen su  prometedor futuro.  
27
ATLAS
REAL STATE
DOMINO
http://open.spotify.com/album/7lAYJiypiPbCDvjKOBX1TV
Acogedores paisajes otoñales son los que nos remite el escuchar la apacible música del tercer álbum de esta banda norteamericana, cuya guitarra nos dibuja aquellos lugares ideales para el solaz en medio de los dilemas de la vida, al mejor estilo The Smiths, The Durriti Column o The Ocean Blue que se percibe desde los primeros segundos de “Had To Hear”.
Atlas es un álbum que a pesar de tratarse de música muy sencilla, hecha con instrumentación básica y unas voces que suenan correctas,  logra calar hondamente, consiguiendo irradiar cierta luminosidad a pesar de los pasajes brumosos que merodean entre los temas, destacando la cautivadora nostalgia de “Talking Backwards”, el hipnótico efecto de guitarra en la instrumental “April’s Song”, los ensoñadores acordes de “The Bend”, el pop atemporal e infinito de “Crime”, los magistrales punteos de “Primitive”, el sonido espectral de “How Might I Live”, el ensayo de americana en “horizon” y la suavidad de las cuerdas en “Navigator” que pone un excelente cierre para este buen disco, caracterizado por el sosiego y la calma que anhelamos se convierta interminable. 
26
BURN YOUR FIRE FOR NO WITNESS 
ANGEL OLSEN
Jagjaguwar
http://open.spotify.com/album/0xvDtkNKJiLclVbjLvovFU
La artista folk rock tras su intrascendente Half Away Home (2012), está vez se repone del bajón para ofrecernos no un folk minimalista sino con una instrumentación más eléctrica y sucia, rockera, como en las deformadas vocales de “Unfucktheworld”, una especie de turbia canción de cuna, la pegajosa y frenética  marcha noise de  “Forgiven/Forgotten”, las distorsiones y reverberaciones de “Hi-Five”, nos hace sentir que es cuando la Olsen rasga su guitarra con mayor energía, está entregando los mejores momentos del disco. La lánguida “White Fire” cuyas atmósferas sonoras suenan espectrales y depresivas, se convierte también en otra pieza grandiosa del plástico.
Angel Olsen combina a lo largo de su disco, carisma, crudeza, elegancia, delicadeza y rudeza con singular majestusidad, teniendo como cororalio “High & Wild”, así como también mostrarnos un sonido descarnado y visceral en “Stars” y “Lights Out”, interpretadas de manera dolorosa, y aún cuando la artista reduce la rabia para acariciarnos los oídos como en “Lota” o llevarnos a mayores niveles de intensidad como en “Dance Slow Decade”. Mención a parte la hermosa voz de Olsen, lográndonos conducir al ensueño y delirio. De otro lado, “Enemy” se sale un poco del concepto musical del disco, al tratarse de una pieza desnuda, sin adornos, que contrasta con el resto de la obra, pero no por ello deja de embelesarnos por su fragilidad. Pero la alucinante “Windows” pone de nuevo las cosas en su sitio. Angel Olsen demuestra que nos es una indie-folk más del montón, sino una artista capaz de introducirse en nuestros corazones a través de sus desgarradores temas. Tan viscerales como bellos.     
25
http://open.spotify.com/album/6oRuinkJdTge4hpTuClEF8
SYRO
APHEX TWIN
Warp Records
A inicios de los 90s Richard D. James, Aphex Twin, concibió música electrónica adelantada a su época, de vanguardia, la que algunos bautizaron como IDM (Intelligent Dance Music), han pasado 13 años para que el músico nos entregue un nuevo trabajo, Syro, en donde no presenta nada innovador, sino lo que ya le conocemos, apelando a sus viejos sintetizadores en esta ocasión con mayores dosis de electro-funk, pero sonando como siempre adelantado a los demás, y es que la electrónica ensayada por este monstruo en los 90s le llevaba la delantera a varios músicos electrónicos del presente milenio, y eso es más que suficiente para mantener fieles a sus seguidores y conseguir nuevos adeptos.        
24
http://open.spotify.com/album/00Jd0W5qFMJ6C0Cedc9PXH
INTERNATIONAL 
LUST FOR YOUTH 
Sacred Bones
Refrescante, luminoso y melódico electro-pop de ritmos bailables el que nos entrega este trío con base en Dinamarca, por ahí algunos temas de oscura nostalgia como “Lungomare”, donde una fémina habla en italiano, pero ahí nomas nos botan otra vez a la pista de baile con la maquinal “Armida”. Pero Lust For Youth no solo emplea los sintetizadores sino también apela a las guitarras y bajo, para hipnotizarnos con su música, ahí está “After Touch” y sus reminiscencias Cocteau Twins. Quizás algunos podrán criticarle a este trabajo como poco innovador por su influencia synth pop de marcada tendencia ochentera, pero la agrupación ensaya un pop muy estilizado, elegante, realmente cautivador, llevándonos no solamente el cuerpo sino la mente a un viaje fascinante, su tema de cierre “International” así lo sentencia. 
23
http://open.spotify.com/album/33hTF9orLJd9ZD4lMeWQ2l
SEA WHEN ABSENT
A SUNNY DAY IN GLASGOW
Lefse Records
Por si acaso no es una banda escocesa, estos muchachos son de Fidadelfia, EE.UU. pero han "bebido" de la influencia de la música británica contemporánea para concebir su propio estilo, caracterizado por ofrecernos una amplia gama de instrumentación, logrando atraernos por sus impecables texturas sónicas (algunas veces saturadas) y  las hermosas voces angelicales de sus cantantes, por instantes yuxtaponiéndose, teniendo como aliado al noise-rock y shoegaze pero para trabajar melódicas, otorgando también espacio para el tránsito de sonoridades electrónicas. Un gran disco que nos transmite cierto ambiente épico, triunfal, de esplendor mucho en parte a su sonido grandilocuente.
22
BROTHERS AND SISTERS OF THE ETERNAL SON
DAMIEN JURADO
Secretly Canadian
http://open.spotify.com/album/3VBFx3el7Z0qAGXeIbFQSq
Quizás para algunos resulte desconocida su persona, pero el artista natural de Seattle lleva en la brega indie más de una década, ofreciéndonos grandiosas dosis de folk y americana de altísima calidad -sus últimos trabajos han recibido la bendición generalizada de la crítica especializada- y este álbum, el tercero que trabaja con el productor Richard Swift (The Shins, Stereolab) no es la excepción.  Poblado por hermosas, armoniosas e increíbles atmósferas sonoras que logran sacudir de nuestro subconsciente aquellas imágenes de oníricos parajes como en las delirantes “Silver Donna” y “Silver Malcom”, Damien Jurado cimenta su arte sobre la base de su guitarra acústica, logrando que el resto de instrumentos y ambientes sonoros fluyan de manera espontánea y que Brothers and Sisters Of The Eternal Son suene divino.
Progresivas cuerdas acústicas nos conducen por sectores fantasmales en “Magic Number”. El delicado canto de Jurado nos lleva a un trance psicodélico en medio de redobles de batería y delirantes teclados, coqueteos con la bossa nova y ambientaciones arabescas, en la grandiosa “Silver Timothy”. Una sucesiva marcha de reverberaciones, teclados, palmas, llevando en lo alto la voz de Jurado, vuelve a echar a andar nuestra imaginación en la alucinada “Return To Maraqopa”, un indicio de que este álbum se trata de una continuación de su predecesor- Maraqopa (2012).  Mientras que “Metallic Cloud” nos entrega mágicos momentos de melancólico sinfonismo, ubicándonos por instantes en el cielo, siguiendo con esas sonoridades orquestales, está “Jerico Road” que reproduce en nuestro cerebro imágenes de sombrío western film, que resulta embriagador.
Atmósferas espaciales, delicadas percusiones, delirantes teclados, fantasmagóricas voces, y toda esa intensa instrumentación desplegada en la mayoría de temas, logran hipnotizarnos y envolvernos gracias a su surrealista sonido y aún en las minimalistas “Silver Katherine” y “Silver Joy”, Jurado consigue mantenernos cautivos a su sonido. Para terminar, Jurado nos saca un poco de cuadro, con la “popera” y pegajosa “Suns In Our Mind”. Si el año pasado el gran Bill Callahan nos entregó lo mejor del  folk, con su maravilloso Dream River , definitivamente este año Damien Jurado  lo hace con su estupendo  Brothers And Sisters Of The Eternal.
21
TOO BRIGHT
PERFUME GENIUS
Matador Records
http://open.spotify.com/album/28FxHb9OJRzAch4DwUUsaT
Cautivadoras melodías, elaboradas con finura y gran afán por enternecernos el alma, teniendo al piano y los sintetizadores como figura principal, e interpretar canciones en clave soul (por lo menos en la mayoría de ellas) y ensayar falsetes tratando de conmovernos el corazón con sus íntimos ambientes son las armas que utiliza Mike Hadreas, líder del proyecto Perfume Genius para atraparnos sin soltarnos ni un solo momento con Too Bright. Resultando imposible no dejarnos envolver por ese magistral remolino sonoro que significa “Queen”, volando nuestros sentidos hacia parajes surrealistas. Aunque no todo son pasajes “bonitos” en este disco, la experimentación ruidosa de “My Body” es un punto aparte del resto de la obra (siniestra y perturbadora ambientación la que se mandan). La tensa electrónica de “Grid” se convierte en otro ápice, cuyos gritos de cantantes góspel resultan psicóticos o las atmósferas misteriosas de “I’m A Mother”. Impecable disco, que contó con la colaboración entre otros de Adrian Utley de Portishead, cuya estética música resulta avasalladora por su brillantez.         

Continuará, a ver si encuentras Interpol o Future Islands              

Nuestra primera aventura en You Tube

Regresamos a blogger para compartir nuestra primera aventura en Youtube. Esperamos la sigas...