sábado, 10 de enero de 2015

LOS 50 MEJORES DISCOS MUNDANOS DEL 2014- Episodio 1 (50-40)

Si ya la lista de los mejores discos nacionales la publicamos con cierta demora, esta que convoca a los 50 mejores discos del mundo, no puede ser más "retrasada" en tiempos donde la inmediatez de la tecnología hace que aparezcan rankings ni bien empezado diciembre, algo que particularmente no comparto, creo que lo justo es darle chance aún al último disco que sea lanzado en el año. El no hacerlo es similar al caso de muchas canciones que son colocadas al final de un álbum, a veces ni se le escuchan o pasan desapercibidas y la mayoría de veces son tan estupendas como el single o mejores que este, pero por estar ubicadas al final, pasan al olvido.  
Resumiendo el 2014, diremos que el año anterior fue más disputado, los discos que ubicamos en el 2013 en los puestos 30-40, tranquilamente estarían dentro los 20 primeros del 2014. De otro lado, así como en el 2013 el álbum de Depeche Mode significó una decepción total, otro de mis grupos favoritos se ha encargado de concebir uno de los peores álbumes del año que terminó, estamos hablando de U2 y su patético Songs of Innocence, para muchos desde comienzo del milenio ya no pasaba nada con los irlandeses, yo era uno de los que se resistía a "decretar" su muerte creativa, ahora solo me queda unirme a los que piden el fin de la banda. Dejemos la palabrería a un lado y comencemos con la lista.
50
ADRIAN THAWS
TRICKY
False Idols
http://open.spotify.com/album/7k6uk69iD8MfDmglQgYZzg
Pesado y denso como el humo que se muestra en su portada es la música que Tricky desarrolla en su nueva placa, temas como en “Sun down”, “Lonnie Listen” o “My Palestine Girl” son ejemplo de esas atmósferas pesadas y poco digeribles. Pero siempre en medio de la oscuridad, Tricky encuentra los elementos apropiados para matizar su música y lograr que esos ambientes sombríos se tornen seductores para nuestros oídos como en las bluseras cuerdas acústicas de “Keep Me In Your Shake”,  las pizcas de ternura en “Something In The Way”, gracias a la bella voz de Francesca Belmonte, los ritmos dance de “Nicotine Love”, los rabiosos rapeos  de Bella Gotti en “Gangster Chronicle”, y el rock sintético de “Why Don’t You”. Un disco que solo saboreándolo de pocos le encontraremos el gusto.
49
PLAYLAND
JOHNNY MARR
NEW VOODOO RECORDS
http://open.spotify.com/album/5CQVzrh6Ww643MWcZd7DIh
Esperábamos más del buen Johnny Marr, su anterior álbum The Messenger nos había dejado más que entusiasmados ante la llegada de un nuevo disco, pero Playland no está al nivel de su antecesor, pese a ello a Marr le es suficiente apelar a su natural virtuosismo para presentarnos otro buen disco. Por ahí el frenético ritmo de “Back In The Box” seguido de las pegadizas cuerdas de la post-punk “Easy Money”, pareciera situarnos ante una continuación de su debut solista, pero conforme avancen las piezas nos daremos cuenta que Marr le ha bajado un poco las revoluciones a su guitarra esta vez, allí tenemos las delicadas atmósferas en “The Trap” y “This Tension” como referencia de lo dicho.

48
I AM THE LAST OF ALL THE FIELD THAT THE FELL (A CHANNEL)
CURRENT 93
SPHERES
Current 93 – I Am the Last of All the Field That Fell (A Channel)
Más de 30 años explorando con diversas sonoridades –al estilo que desarrollaba en sus inicios se le denominó folk apocalíptico- siempre oscilantes con la oscuridad y el misticismo a través de su veintena de discos, cuya temática fue mutando de acuerdo a lo que se planteaba para ellos, lo que ha hecho que cada nuevo lanzamiento sea impredecible.  En esta ocasión la banda británica experimental liderada por el intrigante David Tibet ofrece  su mensaje  y música utilizando lecturas de poesía, piano, flauta, clarinete, entre otros instrumentos para recrear por varios momentos tormentoso e inquietante jazz, de un minimalismo de estructura compleja y dementes ¿melodías? que resultan por instantes hilarantes, teniendo en la improvisación parte vital de su atractivo. Sin duda un álbum para gustos poco convencionales que colindan entre la belleza y el horror.
47
http://open.spotify.com/album/57p3dOHXlgGborJ2iGSb27
THE HOLLOW ORGAN EP
HELM
PANRuidos, grabaciones misteriosas, drones sintéticos, todos deslizándose hacia sonoridades de profundidades cavernosas ¿Dadaísmo sónico? Es lo que intenta crear Lucas Younger bajo el nombre de Helm y sobre todo  en este EP. La inicial “Carrier” con sus ambientaciones lúgubres que cambian hacia unos enrarecidos sonidos como si raspasen un metal que quiebra nuestra sensibilidad resulta escalofriante, siguiendo esa atmósfera espeluznante sigue la siniestra “Analogues”, pero todavía más acosador será todavía “Spiteful Jester” cuyos chirridos de ondas de radio y maquinaciones infernales resultan hipnóticos. Finalmente en la extensa pieza que da título al disco, se deja escuchar campanas, sonoridades oceánicas y un distorsionado órgano de iglesia crea un ambiente gélido e inquietante.       
46

http://open.spotify.com/album/0vAWlFqwQXVhsW7SR3rXv1
SAY YES TO LOVE
PERFECT PUSY
Captured Tracks
Un ensordecedor disco de caótico noise-punk el que ha concebido esta joven agrupación, destacándose los hirientes aullidos de Meredith Graves  en medio de toda una vorágine de distorsiones lo-fi, garage, y lo mejor de todo, uno percibe y experimenta la honestidad de la banda al escuchar su desorientada música, sin espacio para el virtuosismo sino para el ruidismo más puro y destemplado que hayamos escuchado en años, arrancados hasta de violines y sintetizadores, dándose también espacio para la experimentación como en la alucinada "VII".   


45
http://open.spotify.com/album/3oipPyr0mkTo3ombQlufj2
HIGH HOPES
BRUCE SPRINGSTEEN
Columbia
Haciéndose un espacio en medio de su ajetreado Wrecking Ball Tour, y reclutando a Tom Morello para la E street Band, Bruce se metió al estudio de grabación y recopiló una serie de temas que estaban por ahí dispersados entre EPs, tomas en vivo, algunas canciones inéditas y otros volviéndose a grabar, creyendo firmemente que era justo darles un mejor trato. Gracias a ello tenemos el estallido góspel de “High Hopes”, la elegiaca  “American Skin (41 Shots)” un tributo a las personas injustamente asesinadas por la policía, la sureña “This Is Your Sword” o el tierno cover de “Dream Baby Dream” de los Suicide.  
44
AFTER THE DISCO
BROKEN BELLS
Columbia
http://open.spotify.com/album/0cjMGmZKB9ZWzcb0VcASpf
Segundo álbum del dúo norteamericano conformado por el prolífico productor Brian Burton y el vocalista de The Shins, James Mercer, que nos confirma que lo hecho en su primera y epónima entrega no fue un “chispaso” de entusiasta experimentación, sino el primer paso dado sobre un terreno musical sólido, cuya contexto comprende el sonido disco y synth-pop de finales de 70s e inicios de 80s, modelo de ello, “Holding For Life” en donde el vocalista ensaya unos geniales falsetes a lo Bee Gees. Pero no todo es sonido sintetizado, la extraordinaria pieza folkie “Leave It Alone” y el minimalismo ensoñador de “The Angel And The Fool” nos deriva a estancias más dramáticas y psicodélicas.     
After The Disco es una añoranza a aquellos años de nuestra infancia (en mi caso), el soundtrack de esa bendita época, ofreciéndonos ambientes esperanzadores y optimistas, enarbolando el estandarte del retrofuturismo, una clara muestra de esa concepción artística se ve plasmada en los videos promocionales del álbum. Al respecto James Mercer ha manifestado “Creemos que este disco hubiera podido ser la banda sonora de una película de ciencia ficción de los setenta u ochenta…Nos fascinan las visiones del futuro que produce el pasado, y las estéticas asociada a eso.” Pero paradójicamente, si bien su música nos remite a un vibrante pasado, su temática nos incita a abandonarlo e ir en búsqueda de un luminoso futuro.
Desde el principio el álbum nos engancha con las estructuras synth-pop de la deliciosa “Perfect World”, prosiguiendo con “After The Disco” y los temas ya comentado. A la mitad del mismo, Broken Bells nos entrega otro gran momento de éxtasis musical con la festiva “Control”. A través de coros pegajosos y variantes sonoras esculpidas con singular maestría, el dúo consigue hechizarnos con sus once temas que hacen de este disco una agradable experiencia de principio a fin.
43
SHELTER
ALCEST 
Prophecy Productions
http://open.spotify.com/album/7gy7foOitAK66NYaitOZLz
La banda francesa se deshace de sus orígenes metaleros y su etiqueta blackgaze para adoptar sonoridades más afines al shoegaze y post-rock, marcando un verdadero punto de quiebre en su sonido, dando un paso acertadísimo en pro de su progreso musical, no porque sea malo hacer metal sino porque se les nota mejor en esta nueva faceta, entregándonos para nuestro regocijo un estupendo álbum, que desde su inicio nos hechiza con el hipnótico ambiente mantra de “Wing” para luego hacernos delirar con ese envolvente bosques de guitarras que se encargan de crear capas sonoras de ensueño en “Opale”.  Esas guitarras que asemejan su ruido al sonido producido por un acosador enjambre de abejas en “La Nuit Marche Avec Moi” guarda parecido con la obra de los My Bloody Valentine, mientras que en la delicada “Vox Sereines” es evidente no pensar en los Slowdive como influencia, estos dos bellísimos cortes nos muestra un talento increíble de los galos por crear conmovedoras atmósferas cargadas de melancolía.
Progresivos riffs de guitarras van construyendo un majestuoso ambiente épico en “L’Eveil Des Muses”, entretanto “Shelter” trae de nuevo sonidos embargados por la añoranza, teniendo como fondo el sonido de un apesadumbrado piano en medio de una maraña de feedbacks y reverberaciones.  Majestuosas cuerdas acústicas van construyendo oníricos parajes en “Away”, que además contó con la colaboración de Neil Halstead (sí el Slowdive) que a manera de notario termina dándole el visto bueno al transformado sonido de la banda.  La extensa “Déliverence” pone de manifiesto el revitalizado y grandilocuente sonido de Alcest, poniéndole un digno final al álbum.  Pero aún habrá más, pues Alcest nos regala un “bonus track”, la delirante “Into The Waves”, como para darnos por bien servidos.  
42
http://open.spotify.com/album/4in34qwyUghNc9ykmH2BTO
LP 1
FKA TWIGS
XL Recording
Impecable álbum debut de la británica de 26 años Taliah Barnett, quien ya había rozado con la fama solo a través de actuar como bailarina en algunos vídeos de famosos, pero desde que se estreno como artista musical, ha dado generosas cuotas de su talentosa voz y exploración R & B en sus EPs predecesores. En esta ocasión se reinventa de manera magistral persistiendo con el estilo pero teniendo como base un pop más arriesgado sostenido por sonoridades digitales, apelando a una interpretación vocal que adquiere gamas estratosféricas, creando hermosos ambientes de rasgos gélidos y espectrales, asemejándose su estética música a una especie de combinación entre Björk y Beyoncé. La conexión con la voz de la artista se da desde el arranque de la mágica “Preface” y persistirá hasta el fin pues LP 1 es un álbum de una singularidad impactante, que difícilmente nos resistamos ante sus seductores sonidos.   
41
METEORITES
ECHO & THE BUNNYMEN
429 RECORDS
http://open.spotify.com/album/7oGdFaUgzMI7pWEvJhoQqt
Aunque sin llegar a ser un disco sorprendente, Meteorites ofrece razones de sobra para disfrutarlo al máximo. Gracias a su emotivo y brillante sonido edificado sobre los majestuosos arreglos de cuerdas y la épica voz de su cantante, creando diversos parajes sónicos que permiten la convivencia de sensaciones tan disimiles como la nostalgia, la esperanza o el misterio.     
Las delicadas y dolorosas cuerdas iniciales de “Meteorites”, cuyos desgarradores crescendos combinándose con los sonidos lamentosos del teclado y la angustiosa y a la vez fantasmagórica voz de McCulloch, crean un impresionante ambiente dramático, que luego mutará hacia un estallido de sonoridad épica, dibujándonos paisajes ensoñadores que golpean la sensibilidad de nuestras almas. Un comienzo por demás espectacular, entusiasmo que prosigue al deleitarnos con el luminoso pop de “Holy Moses”, virtud a sus cautivantes capas de voces, melodiosas guitarras y pegajoso ritmo. La fascinante “Constantinople” nos lleva de regreso a ese sonido oscuro, en donde góticas, arabescas y distorsionadas guitarras más las múltiples voces de Ian llenando el espacio, termina arrancándonos por ahí algún movimiento de baile, ante el acoso de envolventes ondas sonoras provenientes de diferentes direcciones. Una muestra del mejor Echo neopsicodélico.     
Tras un arranque demoledor, el disco baja sus revoluciones con “Is This A Brekadown?” en donde los Bunnymen exploran sonoridades “alegres”, sin temor a equivocarme jamás visitadas por la banda, saliendo bien librados. Sigue la monótona “Grapes Upon The Vine”, poco para comentar, pero felizmente la endiosada guitarra de Will y la épica voz de Ian, nos trasladan a los oníricos parajes del Ocean Rain, con “Lovers On The Run”. Tema que con gran tacto fue elegido como single promocional del álbum, antes de su lanzamiento. La sombría balada de rigor llega con la emotividad ralentizada de “Burn It Down”. Más pop edulcorado y efectivo vendrá con “Explosions” y por ahí algunos “chispasos” de la guitarra de Sergeant. Mientras que la extensa “Market Town” y sus variadas sonoridades de guitarra (wah wah a por mayor) se asemeja a lo hecho en su epónimo álbum del 87 y al Evergreen (97). Reducirle 1 o 2 minutos a la pieza la hubiera hecho perfecta, pues los repetitivos minutos finales se vuelven algo sosos. Llegamos al final, con la melancólica y paradójicamente relajante “New Horizons” y sus alucinantes atmosferas sonoras, colindante con el shoegaze, una belleza de canción que le pone un lindo final a este buen álbum.     
40
LA PETITE MORT 
JAMES
BMG
http://open.spotify.com/album/1m0zaIFvtbs5kb7ZtvWQ0c
La legendaria banda de Manchester renueva su sonido zambulléndose en el house y el dance, para sacar a flote un disco de placentero latigazo pop. Diez melodías perfectas que tienen su origen en la muerte, pues tanto la madre de Tim Booth como su mejor amigo fallecieron durante su concepción. Booth y compañía han creado en esta oportunidad arte colorido desde las profundidades de la pena pues La Petite Mort presenta la paradoja o la intencionada ambigüedad de abordar lo funesto a ritmo de baile desenfrenado, escuchándose en cada una de las piezas de la obra, instrumentos de viento, teclados y sonoridades electrónicas, consolidándose como la columna vertebral del sonido del álbum.  
El impacto emocional con el disco es inevitable desde su inicio con la marcha ascendente de los teclados de Mark Hunter, la atractiva voz de Tim, el violín de Saul Davies y la trompeta del gran  Andy Diagram, el gancho perfecto para quedarnos  pegados al disco. Las sonoridades house de “Curse Curse” se convierten en ideales para la pista de baile, como para ensayar los epilépticos pasos de Tim, realmente esplendida la pieza. “Moving On” con su bajo a lo Joy Division, nos sigue dando donde más nos gusta, el apoteósico sonido de la banda más teclados y trompeta en tonalidades siderales, estupenda canción. Pero todavía hay más. “Gone Baby Gone” trae al presente un poco del ya añejo “Madchester”, que a pesar de los años, sigue sonando tan moderno y fresco a los oídos. El sólido sonido de “Frozen Bitter” servirá de correcta plataforma para la apreciar la conmovedora voz de Booth. Mientras que sonidos post-punk confluyen con toques electrónicos en la correcta “Interrogation”. Una temeraria y reflexiva “Bitter Virtue” es un ejemplo de la seguidilla de “baladas” experimentales que James practicará sobre el cierre del álbum con “All My Mind” y “Quicken The Dead”, presentando los momentos más reposados e introspectivos del trabajo, aunque también de estructuras y sonidos más arriesgados. Siguiendo por ese modelo esta la pieza de cierre, “All I’m Saying” aunque más extrovertida que sus antecesoras.
James sigue destilando la misma energía y pasión de antaño, cautivándonos con sus endiosadas melodías, llevándonos con sus letras y musicalidad (en esta ocasión murallas sinfónicas mezclándose con efectos electrónicos) fácilmente de la melancolía a la danza.  


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