miércoles, 7 de agosto de 2013

NICK CAVE & THE BAD SEEDS: DURO TE ES DAR COCES CONTRA EL AGUIJÓN (Parte V)


PUSH THE SKY AWAY (2013)
Hasta que llegamos a la última entrega sobre Nick & The Bad Seeds, la etapa correspondiente a su reciente álbum, lanzado a inicios de este 2013, y que espero no se convierta en el final de la historia del crooner infernal y sus malas semillas, pues con Push The Sky Away, nos hacen ver que en ellos aún la creatividad y ganas de apostar por la innovación sonora permanecen intactas, además de demostrar a través de su gran calidad musical, su vigencia,  integridad y autenticidad a lo largo de sus casi 30 años de existencia como banda. Algo de lo que muy pocos pueden jactarse.     
Push The Sky Away  es la culminación de los intentos bosquejados desde Dig, Lazarus Dig!!! (2008) Y  los álbumes del proyecto paralelo Grinderman, por la exploración sónica, pero esta vez alejados del lado rockero y estridente como los realizados en los trabajos antes mencionados.  Push The Sky Away  es un álbum calmado pero a la vez seductor, está vez Nick no se vale de extensas historias o relatos para mostrarnos sus bajos mundos, sino lo hace mediante liricas muy contundentes,  pero sin llegar a lo escueto, Cave nos aplica su mensaje de manera directa, sin anestesia. 
Warren Ellis el nuevo lugarteniente de Nick
El álbum es también una muestra del talento creativo de su nuevo lugarteniente sónico, Warren Ellis, tras la partida de Mick Harvey, ofreciéndonos composiciones musicales muy visuales, paisajísticas, desarrollando una sonoridad que en muchos pasajes, colinda entre el ambient y lo etéreo, y de radiante belleza con solo  aplicar una ejecución minimalista de los instrumentos.  Sobre el aporte de Ellis en el álbum, Cave describió a su nuevo trabajo como “un bebé metido en una incubadora, cuyos pequeños y temblorosos latidos de corazón son los loops de Warren Ellis”.
Tuvieron que pasar casi cinco años para que Nick & The Bad Seeds nos entreguen un nuevo manjar sónico, pero la larga espera ha sido altamente recompensada. Para muchos fans desilusionados por sus últimos trabajos del crooner y su banda, en donde el talento y la magia parecía que se había ido, al escuchar este álbum, han tenido que reconocer el poder redentor de su ídolo, y simplemente arrepentirse por las blasfemias vertidas contra su ídolo, y más bien han renovado su fe, en estos seres que parecen tener un pacto mefistofélico para nunca terminar de asombrarnos con cada nueva entrega y su don para reinventarse mediante ellas.
Entre abril y junio del 2012, Nick Cave comienza a pulir una serie de composiciones, y con los Bad Seeds, en esta ocasión conformados por Warren Ellis, Martin Casey, Thomas Wydler, Jim Sclavunos y Martin Savage, y otra vez en la producción, la participación del viejo conocido, Nick Launay, se dirigen a Francia, para iniciar las grabaciones de lo que sería el nuevo álbum. Que también marcaría el retorno, aunque solo fue para dos temas, “Finishing The jubilee Street” y “Push The Sky Away”, del excepcional bajista y miembro fundador Bad Seeds, Barry Adamson.
Cave ha dicho que sus canciones fueron escritas inspirado por  “googlear curiosidades”, largas horas  navegando en la web,  indagando entre asuntos “profundos” y frivolidades, nuevos hallazgos y cosas fascinantes.   Nick Cave ha señalado que la intención perseguida para este álbum: “…es intentar crear un lenguaje colectivo musical, rico y complejo, donde se reconozca con facilidad los instrumentos que está tocando la banda…”, y vaya que otra vez los Bad Seeds le atinaron, pues han logrado plasmar a la perfección las intenciones del compositor.
PUSH THE SKY AWAY (2013)
La banda durante la grabación
Vayamos a las canciones del disco. “We No Who U R” es la excelente pieza pausada, calmada y repetitiva que da inicio al álbum, en donde el sonido de un extraño órgano, loops, bajo y riff de guitarra que se conducen de manera cíclica, nos construye un ambiente de aparente serenidad y hasta acogedor a pesar de su tono sombrío, como dándonos un aviso de que en este álbum, Nick & The Bad Seeds no estarán dispuestos a perturbar nuestra alma sino a hacérnosla pasar muy bien, claro, a su peculiar manera y es que “Wide Lovely Eyes” es otro tema cuya música, producida básicamente por el rasgueo de cuerdas, bajo y el tenue sonido de teclados,  transita nuevamente de manera repetitiva y que será una característica para este álbum, pero no para llegar hasta el hartazgo, sino de ofrecer una atractiva variedad de sonidos en cada tema, pero siempre la sonoridad de cada uno de ellos, fluyendo cíclicamente.
En “Water’s Edge”  los sonidos punzantes del bajo, nos van introduciendo a un ambiente brumoso, mientras que el violín de Ellis se encarga de darle una atmósfera más tenebrosa, que acompañados por la misteriosa recitación de Cave, se confabulan para entregarnos una canción majestuosa y exótica. Prosigue otra joya, “Jubilee Street”, en donde una bella y delicada línea instrumental de cuerdas va en ascenso, repitiéndose  acordes y luego se uniéndose  al extraordinario violín de Ellis, que finalmente estallarán junto a las voces de un ¿angelical?  Coro, y un sonido de feedback, que sólo sabrá Ellis con qué instrumentos fueron producidos.       
En “Mermaids” las melodías mantienen la emotividad y belleza dejada por la pieza anterior, guiadas por el sonido de una delicada guitarra acústica. Luego, “We Real Cool”  es una tierna sinfonía, que parece en cualquier momento va a estallar, sin embargo, a cambio, diferentes instrumentos de cuerda se van incluyendo, así como el sonido de un desolado piano, ofreciéndonos una emotiva melodía. 
“Finishing Jubilee Street” es otra pieza experimental y minimalista, de ciertos aires fantasmales, construida solo con una batería que es tocada con lo justo, delicados punteos de guitarra, bajo, loops,  piano,  teclados, y un coro que susurra a nuestros oídos.   Pero el ambiente se endurecerá con “Higgs Bosson Blues”, otorgándonos el único momento blusero del álbum,  y como siempre los Bad Seeds estupendos en la ejecución de estos tipos de temas, y Nick relatándonos una especie de jornada surrealista en búsqueda del origen el universo, entre califas, el diablo y Miles Cyrus (¡Hannah Montana!).  “Push The Sky Away” es el tema que da título al álbum, y le da un magistral cierre al mismo, canción de sonoridad dramática y misteriosa, gracias al estupendo sonido creado por esos alucinantes teclados.  
Nueve temas, que apenas pasan los 42 minutos, quizás uno de los álbumes de menor duración de Cave, y con liricas que en su mayoría no pasan de los cuatro párrafos pero suficiente para dejarnos encandilados y conectados con su nueva obra. Un álbum bello,  exótico, ecléctico y oscuro a la vez, de una sonoridad exquisita y virtuosa, y en donde nuevamente la interpretación vocal de Nick Cave,  reafirma su posición como el legendario crooner infernal que es y parece seguirá siendo por largos años, su mejor álbum en mucho tiempo, me atrevería a decir desde su época noventas.     
Push The Sky Away fue lanzado el 18 de febrero pasado, en ediciones CD, LP y una deluxe edition conformada por el cd del álbum, más un  Bonus dvd que contiene los videos de los temas “Needly Boy” y “Lightning Bolts”, dos extraordinarias “marcianadas” electrónicas, no incluidas en el álbum, pero que son realmente alucinantes, de irrupciones impresionantes por parte del violín de Ellis, y de finales intempestivos, que sirven de ensoñador fondo musical para la voz de Cave, y que nos deja con las ganas de ver y escuchar más, pero por sobre todo con la expectativa de esperar religiosamente el próximo trabajo de la banda. Los videos fueron dirigidos por Iain Forsyth y Jane Pollard, quienes también dirigieron el serial de documentales “Do You Love Me”, que acompaña a cada una de los álbumes de las ediciones remasterizados de la colección de Nick Cave & The Bad Seeds.
El Cd y Dvd, es presentado dentro de un elegante libro que contiene una especie de réplica del cuaderno de notas o apuntes, y hasta borrador, de las respectivas anotaciones que hizo Cave en la composición de cada una de las canciones del álbum, se pueden apreciar las correcciones que les hizo a cada una de ellas, así como su sello con fecha, demostrando el registro de la aparente aprobación por parte del crooner, además de fotografías de la banda. El libro irradia una ambientación añeja, algo “retro”, al observarse que el tipiado parece haberse escrito a máquina de escribir, y por la tonalidad amarillenta tanto de cada una de las hojas, así como de las imágenes de las fotografías. Sencillamente una edición excepcional.      
REPERCUSIONES
New Musical Express (NME)  escribió sobre el álbum “una obra maestra que emerge de la experimentación y la libertad  de sus proyectos paralelos,  con Cave el más delicado  artesano de canciones”.  All Music Guide  comentó: “el mar sónico cambiado es deliberado, pero dando lo que una banda de vasta experiencia  y los Bad Seeds siempre han dado, colisionando y brindando deleitosa incertidumbre.”
La banda iniciaría a fines de febrero en Australia, el respectivo tour, teniendo muy buen acogida con muchos “Sold Out” en su haber, presentándose en diversos festivales y con una agenda copada hasta los últimos días del presente año.  
Push The Sky Away, es una gran obra post-rock, creativa, experimental de música bella, oscura, fascinante, extraña y maravillosa, con una instrumentación que se puede jactar de haberse preocupado hasta el más mínimo de los detalles, logrando hipnotizar  a sus seguidores. Por estas razones, el álbum se convierte en  uno de los firmes  candidatos a disco del año, y por qué no decirlo, quizás también de la década.  Es un testimonio de que tenemos Nick Cave & The Bad Seeds, para muchos años más y seguir creyendo en ellos. ¡Larga vida a Nick Cave & The Bad Seeds!


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