martes, 12 de noviembre de 2013

THE NATIONAL: OLIENDO A CONSAGRADO 2da parte (2011-2013)



TROUBLE WILL FIND ME
THE NATIONAL
4AD (2013)
No hay duda que cada álbum de The National es mejor que el anterior, y Trouble Will Find Me,   su última producción lanzada en mayo pasado, así lo confirma. Representa esa marcha en ascenso que la banda ha ido experimentando desde sus inicios, que hace rato dejó de ser una promesa para convertirse en una de las mejores del planeta, labrando disco a disco su propio sonido. En esta oportunidad un tanto más dramático, dejando de lado esos ambientes tensos de sus discos predecesores, pero también exhibiendo una mayor  elegancia y exquisitez sonora. De arranque “I Should Live In Salt” y “Demons” nos coloca en estado “depre” y reflexivo, mientras que  “Don´t Swallow The Clap” se encarga de devolvernos el ánimo. Tenemos pues ante nosotros a un firme candidato a disco del año.
Trouble Will Find Me  remonta su gestación hacia el verano del 2011. Tras el trajín que significó participar en una serie de festivales tras el exitoso High Violet,  su  vocalista de la banda, Matt Berninger recuerda que en esa época: “Estábamos contentos con el fin de la gira. Era la primera vez  en los últimos diez años, que sentimos que la banda podía sacar  algo del estante en poco  tiempo. No existía el sentimiento de ¿Y ahora qué?”, y así fue, pues el 8 de diciembre de ese mismo año cuando se  presentaron en CBC Radio, en un show en vivo con audiencia, tocaron dos canciones inéditas “Rylan” y “I Need My Girl”, para luego embarcarse en una nueva gira. Cuando se les consultaba sobre las nuevas canciones para un próximo álbum,  el guitarrista de la banda Aaron Dessner alcanzó a decir que éstas eran más complejas, pero también más simples y humanas. Razón no le faltaría a su declaración, pues en estos dos aspectos recae el éxito de Trouble Will Find Me.  
El 1 de septiembre del 2012, The National abrió la campaña presidencial para la reelección de Barack Obama en Urbandale, Iwoa ante una concurrencia que superó las diez mil personas (que seguro fueron más por ver a la banda, que  a Obama). Siguiendo con el proselitismo político, un mes después, visitaron el campus de la Universidad de Ohio para dar tres shows gratuitos, buscando ganar más adeptos a su causa.
El 9 de diciembre del 2012, en  el  All Tomorrow’s Parties  del  Reino Unido, estrenarían tres canciones, “I Should Live In Salt”, “Humiliation” y “Graceless”. Era una época en donde Matt Berninger, se mostraba muy animado con los demos que les presentaban los hermanos Aaron y Bryce Dessner, por ejemplo, “I Should Live In Salt”, la terminó al día siguiente de haber recibido y  escuchado lo grabación casera.
Las sesiones de grabación del álbum se iniciarían hacia finales de septiembre del 2012, en un establo de Rhinbeck, New York, convertido en estudio, llamado Clubhouse, que según el bajista Scott Devendorf, resultaba acogedor  para grabar, cocinar, comer y trabajar. Pero los primeros cuatro días de  trabajo se vieron interrumpidos por un tornado, que generó un corte de energía. Una de las anécdotas ocurridas en esos días a oscuras,  que recuerda el guitarrista, tecladista y co-productor  Aaron Dessner es la siguiente: “esa noche a velas, llegamos a embriagarnos y tocamos canciones acústicamente. Este tipo de escena nunca había pasado en la banda y nunca pasará otra vez”.
La banda se mudaría al Dreamland Studios, en West Hurley, New York para grabar enteramente en vivo “Fireproof”. Posteriormente la banda regresaría a Clubhouse y bajo ese mismo espíritu, grabaría “Sea Of Love” y  “Heavenfaced”, pero la naturaleza otra vez interferiría en el trabajo de la banda, esta vez con el Huracán Sandy.  Pero la misma madre naturaleza también bendeciría la vida de uno de los integrantes de la banda, Aaron Dessner, convirtiéndolo en padre,  el nacimiento de su hija Ingrid Stella lo inspiraría aún más y quizás ello haya influido en la concepción de una música menos tensa y oscura, y un tanto más luminosa para el álbum. Para Matt Berninger, el proceso de composición para Trouble Will Find Me fue divertido, “en el pasado, era duro para mi disfrutar componiendo las canciones- era como obtener gotas de sangre de la frente-pero ame el proceso para este disco. No estuve muy preocupado…si las canciones estaban yéndose  a  parecer depresivas, frescas, o lo que fuera…”.
La banda en el video de "Sea Of Love"
El anunció de la salida del álbum, se hizo el 25 de febrero de este año, tres días después se anunciaría el lanzamiento del documental de la banda,  Mistaken For Stranger  filmado por el Tom Berninger, hermano de Matt, que finalmente fue presentado el 17 de abril en el Tribeca Film Festival, en New York.  Siguiendo con los adelantos, el 8 de abril en youtube se subió el video del primer single del nuevo álbum, “Demons” y un mes después, el clip del tema “Sea Of Love”. El 22 de abril, se lanzaría  el segundo single, “Don’t Swallow The Cap”.  Mientras que posterior a la salida del álbum, el 27 de agosto, se lanzaría “Graceland” con su respectivo video como tercer single del nuevo registro.      
La expectativa generada entre los seguidores de la banda y la prensa especializada, ante el arribo del nuevo álbum de The National, era grande y positivo, este buen anhelo  sería muy bien recompensado con un espectacular disco.
TROUBLE WILL FIND ME (2013)
Casi 75 mil copias vendidas en su primera semana de ventas y ser N°3 en los Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido, además de haber estado dentro del top-ten en otros once países,  habla del tremendo impacto y éxito del sexto álbum de la banda, lanzado el 21 de mayo pasado, a través de emblemático sello 4AD.  De inmediato el grupo  hizo las maletas y emprendió la gira mundial, que continua a la fecha, siendo cabeza de cartel de importantes festivales.
Trouble Will Find Me  refleja menos atmosferas tensas, siniestras y oscuras que en el pasado, para dar paso a ambientes más melancólicos y luminosos, pero cuyo sonido sigue siendo compacto, exquisito y conmovedor, capaz de trasportarnos entre la tristeza y la alegría, con melodías que caminan cómodamente  entre las tinieblas y la luz. Las dos canciones iniciales, “I Should Live In Salt” y “Demons” son un ejemplo vivo de ello.  Trouble Will Find Me, es un álbum más armonioso, sencillo, reposado, que se disfruta escuchándolo poco a poco, en donde lo épico puede sonar calmado, en donde The National presenta una versión más refinada y mejorada de lo que ha venido haciendo a la fecha, los americanos han logrado simplemente un disco que suena fantástico, que logra un perfecto equilibrio sonoro, probablemente porque su creación  haya sido sin problemas, ni preocupaciones, ni “dolores de cabeza” y con el nacimiento de un bebé de por medio.
Otro bastión del sonido del álbum, es la voz de su vocalista y compositor Matt Berninger, demostrando todo su potencial como cantante, así como una notable mejora en su interpretación, quizás en algo haya influido su alejamiento del cigarrillo desde el 2011,  luciendo en esta ocasión su voz más elegante y melódica, por ejemplo en “I Should Live In Salt” logra conmovernos con su profundo y emotivo canto, mientras que en “Demons” suena densa y espectacularmente fantasmal, su voz suena mejor que nunca. Su voz, es  además enriquecida en matices, gracias a las eficientes colaboraciones con Sufjan Stevens, St. Vicent y Sharon Van Etten. Otra muestra del crecimiento de la voz de Matt es su registro vocal en “Heavenfaced”.
En lo que respecta a las liricas,  las letras Berninger siguen siendo profundas, existenciales  y turbulentas, continua matándonos de a pocos y dolorosamente, demoliéndonos  el alma pero siempre dejándonos algo de esperanza, así como también un sentimiento de resignación al entender que tendremos que aprender a convivir con nuestros propios demonios y sobreponernos a ellos. 
La estructura del álbum podríamos organizarla en tres partes: la primera, conformada por las tres canciones que conforman su fascinante inicio; la segunda, por ese bloque que va desde “Firepoof” hasta “Slipped”, caracterizado por tratarse de canciones en donde se combinan tonalidades más reposadas con el sonido acostumbrado de The National; y, el tercer y extraordinario segmento de cierre, con bellas canciones más intimas e introspectivas y exquisitas matices sonoros, que se inician con “I Need My Girl”.  


Vayamos con el primer bloque. Qué canción para más hermosa es “I Should Live In Salt”, la pieza inicial del álbum, cada vez que la escucho me conmueve hasta quebrarme,  es un agradable tormento repetirla una y otra vez, grandiosa pieza introspectiva, delicada y sutil, de estructuras simples que embarga nostalgia, tristeza y dolor por algo perdido,  logrando  un inicio apoteósico y majestuoso para el álbum, y que tendrá en  “Demons”  su contraparte, con un Berninger sacando lustre a su gloriosa voz de barítono, que en medio de un ambiente sonoro  muy denso y angustiante, nos dice: “But I stay down, with my demons”. The National suena simple y elegante, estos dos temas así lo demuestran.   Luego seguirá “Don’t Swallow The Cap” con una peculiar batería trotona y ritmos muy ochenteros que nos cautivarán, pues sus matices y variantes son deliciosos, además de esa genial frase sobre el final “And if you want to see me cry, play Let It Be or Nevermind”,  y con ello el álbum termina por conquistarnos, ¡Sí! Con tan solo escuchar estas tres canciones. ¡Disco del año! Es una tentativa proclamarlo a los cuatro vientos hasta aquí. 
El segundo bloque del álbum, se inicia con las delicadas y bellas cuerdas acústicas de “fireproof”, derrochando melancolía y dejándonos apreciar la belleza del sonido del violín de la invitada, Padma Newsome. Luego viene una canción  muy The National, como  tomando la posta del High Violet,  “Sea Of Love”, una arrebatadora y progresiva marcha, que es apaciguada por la estremecedora  “Heavenfaced”, haciéndonos meditar sobre nuestra  inevitable partida algún día al más allá. “This Is The Last Time” continua con esa tranquilidad dejada por el tema anterior, con su agradable sonoridad gracias a la combinación de cuerdas acústicas, guitarras, pianos, violines y voces, resaltando entre ellas la de una fémina. El sonido que luce “Graceless” tiene muchas similitudes con “Bloodbuzz Ohio”, quizás por ello me parezca un tema tan genial, además de mostrarnos los ya conocidos dotes de baterista de Bryan Devendorf. La lenta y a mi gusto prescindible “Slipped” pone fin a este segmento de mixtura sonora.
El impresionante tramo final, se apertura con los exquisitos y cíclicos arpegios de los  riff de guitarra de  “I Need My Girl”, que conforme van trascurriendo abren el surco para sonoridades más oscuras y tensas, otra muestra de cómo el sonido de la banda puede transitar entre la luz y las tinieblas sin ningún problema, sin dejar espacio para el silencio, prosigue la efervescente  “Humiliation”, muy rica en matices sonoros, resaltando su cromática guitarra. Esos devastadores sonidos del piano de “Pink Rabbits” son realmente increíbles, trasportándonos de inmediato  hacia el delirio melancólico, y esa alucinante frase tan comentada en las diversas reseñas aparecidas sobre este álbum, “I was a television version of a person with a broken heart”, la  hacen una de las mejores canciones del año. “Hard To Find” termina ese trayecto intimo, meditabundo y elegante emprendido en este último trayecto del disco.       
Trouble Will Find Me  está lleno de memorables melodías, estéticas cuerdas minimalistas,  momentos claustrofóbicos y depresivos, así como de luminosa esperanza, con música sencilla, simple, directa, y que derrocha madurez por todos lados, mostrándonos que es una banda bien cohesionada, que no juega a reinventarse buscando explorar con terrenos sonoros o estilos que no conoce, sino simplemente revisando su pasado y mejorándolo notablemente, pues The National suena  a The National, y nadie suena como ellos en la actualidad, son únicos en su especie. Ahora sí, se puede asegurar lo que para algunos, hace unos años atrás era una exageración, que esta banda forma parte de las ligas mayores, y que es ya una de las consagradas mundialmente.


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