miércoles, 28 de febrero de 2018

HELADO INFINITO: CÓCTEL ITINERANTE


Foto: idea.me
Víctor Borget y Loreta Neira, eran dos mochileros, de Argentina y Chile respectivamente, a quienes el destino los unió en México para dar luz a su proyecto cuyo nombre evoca una eternidad gélida. Durante ese viaje grabaron temas de manera itinerante entre 2016 y 2017, que más adelante llegaron a ser parte de su álbum Canciones Dispersas.
El dúo tuvo la oportunidad de presentar su disco en la isla caribeña de Cozumel (México), Buenos Aires, La Plata, Montevideo, Santiago y Valparaíso, y a distintas ciudades europeas, en una improvisada gira, como buenos mochileros, por Bratislava (Eslovaquia), Liubliana (Eslovenia), Zagreb (Croacia), Paris y Caen (Francia), Londres (Inglaterra), Glasgow (Escocia), Copenhague (Dinamarca), Malmö (Suecia), Berlín (Alemania), Viena (Austria) y Budapest (Hungría).
Foto: idea.me
Pero la labor de Víctor y Loreta, no se ha limitado solo a crear música, sino a compartir su talento emprendiendo talleres de música, en lugares como Cozumel. Por diversas circunstancias, el dúo se mudó a Argentina, donde reunió un grupo de amigos para presentar el disco en formato banda, para tiempo después trasladarse a Chile y continuar con los shows.    
La música de Helado Infinito se caracteriza por su eclecticismo, donde sobre bases pop se fusionan diversos estilos como la electrónica, el hip-hop, folk o canción de autor.  “Para siempre es mucho”, tema inicial de su álbum, da fe de ello, por sus coloridas guitarras acústicas transitando sobre arreglos de vientos y “synths”. En “Encontrar” se exhiben una serie de “beats” y sintetizadores de rasgos minimalistas. Más arreglos de minimalismo sintético se desplazan en “Guau (hola)”, acompañando un susurrador fraseo cuasi rapeo. Mientras que en “Paraíso” unos atractivos arpegios y “loops” nos encandilan para introducirnos a un ambiente festivo de delirantes teclados y percusiones, y por momentos sonoridades “trance” y antillanas.  
“No bajes hasta la otra parte para nada”, es un tema que reúne una increíble variedad de estilos, como el “jazz”, “trip-hop”, “soul” y ambientaciones de electrónica ensoñadora, para sedarnos los sentidos. En “El día del sombrero nuevo”, la canción de autor se hace presente.
El “hip-hop” de hibrida electrónica asoma con “Mejor nos vamos (feat. Pitucardi)”, para denunciar la debacle ambientalista a manos de los humanos. Las sugestivas sonoridades “trip” de “Ahora”, preceden a voces robóticas y tiernas ambientaciones electro-pop. Finalmente, una base de enrarecidos sintetizadores sirve como plataforma para el “spoken word” de Loreta en la enigmática “Prefacio”, concluyendo con un desfile de “sintes”.

Canciones Dispersas nos ofrece un abanico de sonidos, capaces de llenarnos de entusiasmo, esperanza y alegría en un mundo venido a menos; es música que nos refugia en la utopía del relax, un verdadero coctel sonoro.
El dúo acaba de lanzar un nuevo single, "No quiero estar lejos", cuyos rasgos “folk” con retoques de “electrónica”, nos dejan en claro del intento de Helado Infinito por seguir ensayando con el eclecticismo sonoro para su segundo álbum.    


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