viernes, 16 de octubre de 2015

BEACH HOUSE: LO HIZO NUEVAMENTE

THANK YOUR LUCKY STARS
BEACH HOUSE
SUB-POP
(2015)
Ni había terminado de regocijarme con la continua y religiosa escucha del nuevo disco de Beach House, el gran Depression Cherry, y ya el dúo anunciaba oficialmente el lanzamiento de otro álbum, Thank Your Lucky Stars , a tan solo un mes y medio de la salida de su antecesor, Victoria Legrand nos adelantaba que estas canciones fueron concebidas rápidamente y en paralelo con DC , que fueron grabadas sin demora, apenas concluido el trabajo con DC, por lo que existía un fuerte impulso de lanzarlas, dejando de lado los parámetros y las estrategias establecidas por las campañas discográficas. “Queríamos que simplemente entrarán (las canciones del LP) al mundo y existieran” fue la sentencia final de la vocalista al respecto.
Asimismo los músicos nos habían anticipado que existirían algunas diferencias con su reciente trabajo, y creo que una de la más resaltante es que esta nueva producción nos presenta un sonido menos estratosférico o astral y más colindante con lo terrenal y lo real, es decir una ensoñación más orientada a la realidad, y ajena a las sensaciones celestes, el escuchar la ejecución de una batería de “carne y huesos” en la inicial “Majorette”, es solo una muestra de ello. Además TYLS  nos presenta sonidos más orgánicos,  sombríos y oscuros, donde los temas parecen haber sido grabado a la primera toma, sin edición, de forma “casera”, sin adornos tecnológicos, extraída de los demos y sin mayor pretensión que no sea la de capturar la inspiración pura del momento, de aquella que propone exhibir su cruda desnudez, tal cual es; sin embargo las nueve canciones que componen la obra, poseen esa misma capacidad de hipnotizarnos y de hacernos deambular por parajes oníricos.
Abre el disco “Majorette” con unos inusuales redobles de batería, nada de caja de ritmos, ni beats bank, pero al que se le unen mágicos teclados, sutiles arreglos de cuerda y la atmosférica voz de Victoria que nos presentan ese sonido tan acogedor que solo los Beach House son capaces de recrear y al que deseamos regresar una y otra vez,  prosigue “She’s So Lovely” con sus precarias percusiones extraídas de un añejo órgano Casio que nos remontan a las bases rítmicas experimentadas en Depression Cherry, pero cuyos teclados saturados y cristalinos punteos, sin pasar por procesadores ni remasterizaciones nos ofrecen un sonido “limpio” e hipnótico, al igual que en  “All Your Yeahs” cuyo punteo repetitivo de bajo a lo Cure, junto a la dulce voz de Victoria, respaldada por sugestivos juegos de ecos y coros, nos embarga de melancolía haciéndonos girar nuestros pensamientos en torno a ella.  
“One Thing” con sus distorsiones “shoegazing” de guitarras nebulosas que parecen buscar hacer explotar los amplificadores y sus atmosféricos teclados, erigiendo en todo lo alto a la sugestiva voz de Victoria,  nos “enganchan” con su “trotona marcha”, tan somnífera y reconfortante, consiguiendo una de las mejores piezas de la obra. En “Common Girl” unos teclados arpegiados y la misteriosa interpretación de Legrand causa cierta sensación claustrofóbica, impresión acrecentada por unas ligeras descargas de espectrales percusiones que se dejan escuchar en algunos instantes del tema, este ambiente sonoro se prolongará en “Elegy To Void”, pero antes “The Traveller” con sus cajas de ritmos, delicadas cuerdas y saturados teclados acompañados por la voz de Victoria, nos ofrecerán cierta iluminación sonora.
Ahora retomemos “Elegy To Void”, su sonoridad reluce cierta influencia valsistica, además de un órgano que nos remonta a la sonoridad cíclica y monocorde de “Little 15” de los Depeche Mode, destacando lo dramático sobre lo siniestro, pero aun así dibujándonos escenas fúnebres, envolviéndonos en una capa de melancolía que es quebrantada por magistrales distorsiones que dan al tema un genial giro hacia otras latitudes, logrando transportar nuestra mente hacia alucinantes sensaciones, sin duda la mejor del disco. Los intensos teclados de “Rough Song” consiguen alterar nuestros sentidos, mientras que el broche de oro lo pondrá la hermosa “Somewhere Tonight”, con unos teclados que nos mantiene en “trance” para disfrutar del cálido arrullo que nos brinda la voz de Victoria, ¡qué canto para más conmovedor!, que finalmente es frenado por una altísima nota del teclado.

En este nuevo LP, Legrand y Scally experimentan con más notas, se muestran más versátiles, ofreciéndonos una serie de arreglos con más afán y menos minimalismo, combinándose dentro de su paleta sonora colores cálidos con fríos, lográndonos cautivar nuevamente. TYLS es menos grandilocuente que sus antecesores, pero en ella la pareja de Baltimore ha conseguido  reinventarse apelando a los sonidos de sus primeros discos, pero añadiéndole cuotas de lo aprendido durante su vigente etapa con Sub-Pop. Dos sendos álbumes en menos de dos meses es algo loable, y tanta generosidad merece ser retribuida, halagada y celebrada, sin duda los Beach House son uno de los héroes sónicos de la presente década.   

Aquí completo el nuevo álbum de Beach House

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