sábado, 19 de diciembre de 2015

LOS 28 MEJORES DISCOS PERUANOS DEL 2015 - EPISODIO 2 (20-11)

La proliferación de espacios alternativos, en su mayoría on-line, para la difusión de música peruana ha llegado a niveles casi incontables este año, destacando el “lunar” que significa el programa televisivo Imagen de la música, a pesar que no nos parece adecuadas sus repeticiones o que no se tomen en cuenta a las bandas que cantan en inglés a pesar de ser peruanas, esperamos que no sea un caso de censura a ellas por tomar esa opción poco “nacionalista”. De todas formas meritorio que este programa siga tantos meses al aire y sirva de vitrina para las diferentes opciones de estilos musicales que conviven dentro de nuestra escena.
Por otro lado sellos como Buh Records, A Tutiplén Records, Dorog Records, Chip Music, entre otros, o colectivos como Underpop o Sonidos Latentes y muchas bandas auto-produciéndose, siguen haciendo la heroica en su afán de persistir en su terca pasión, que para muchos nos resulta la música. Pasión no correspondida muchas veces como se debe por parte del público, ya sea no asistiendo a conciertos o haciendo que el músico mal “baratee” el precio de sus discos para que éstos salgan y no se “queden”. Otras bandas y proyectos personales ante la carencia de recursos y apoyo han optado por la edición vía web, a través de las diversas plataformas existentes.
Continuaremos con nuestro “floro” en el siguiente episodio. Por ahora seguimos con nuestra variopinta lista.
20
G-BONE
ZETANGAS
Landmark Records
El segundo álbum solista del ex Electro Z y Rayobac, Carlos García, “Carlangas Zetangas” tiene un auspicioso inicio donde se dejan escuchar ligeras guitarras rítmicas entremezclándose con enrarecidas sonoridades que edifican una entusiasta marcha en “Post insomnio”, algo más galopante y espacial se erige “Monochrome”, somníferas cuerdas aunándose a complejos ruidos se exhiben en la breve “nostalgia eléctrica”, mientras que el cromatismo guitarrístico de “Wild Rabbits” resulta contagioso, iluminándonos de buenas “vibras”, además de sus coqueteos con unos animosos teclados. Guitarras y sonoridades sintéticas confluyen a la perfección en “Paicheman”, esa alianza que Zetangas estimula entre su guitarra y artilugios electrónicos proseguirá hasta el cierre del disco, que concluye con la espacial “My Eyes are Vibrating”, cuyas sugestivas atmósferas son decoradas por capas noise. 
Zetangas ha logrado en G-Bone, elaborar música paisajista, colorida y por momentos surreal, relajando nuestros sentidos e incitándonos a dar rienda suelta a nuestra imaginación a través de cada una de sus reposadas melodías.       


19
BANANA SPLIT
LOS HIJOS DEL CULTO/LOS CUNCHES
Dos jóvenes bandas peruanas unen esfuerzos para lanzar este atractivo disco de sugestiva portada vintage. La primera parte corresponde a Los Cunches, combo conformado por José Darmmert (guitarra y voces), Andrei Marambio (bajo) y Alonso Garrido-Pinzás (batería) quienes inician su set con “Sonic Youth” vertiginosa pieza que rinde tributo a la música de los newyorkinos.
Los cunches
Las delirantes cuerdas de “Porno Kinglon” pasadas por delay, resultan lisérgicas a lo largo de este breve instrumental.  El cover del tema “Coming in from the cold” de Bob Marley, en virtud a su resonante y atmosférica guitarra alcanza hipnóticas sonoridades shoegaze, logrando una verdadera reinterpretación de la pieza original. Cerrando con la tortuosa “8 a 5”. 

Los Hijos del Culto
La segunda parte se inicia con la críptica “Vööris” de Los Hijos del Culto, siendo llamativa la gutural voz de su guitarrista y tecladista, Tomás Orrego, bien secundado por Asiel Nuñez en el bajo y Gabriel Crovetto en la batería, construyendo sonoridades colindantes con el Doom-Metal. Pero la propuesta de esta banda se mostrará versátil y rica en texturas, al explorar con el surf-rock (“Tutti la vitta vendetta” o “Chupacrabas”), el punk-rock, el rockabilly y el noise o combinando estos estilos en sus diversas piezas, como por ejemplo en “Vapor Rosa”. Allí tenemos la histriónica versión de la querida “Canary Bay” de los Indochine. Pero LHDC también se dan abasto para experimentar con más alternativas, como en los tres primeros minutos espaciales de la extensa “El andar de la bestia análoga”, para luego dejarse escuchar nuevamente la voz infernal de su vocalista sobre ambientaciones propias del hades.  


18
ENTRE COPAS DE TINTO OSCURO
Caracoles suicidas
Prácticamente metiéndose “por los palos” ingresa este entusiasta álbum debut a nuestra lista, Entre Copas de Tinto Oscuro  producido por Rafael de la Lama (Proyecto de la Lama, colaborador en el Cosmos de Pipe Villarán), y que gracias al impecable performance de los Caracoles Suicidadas, Enrique Tataje (voz), Lucho de la Lama (bajo), Juan Gutarra (guitarra acústica), Diego Silva (guitarra eléctrica) y Fernando de la Lama (batería) nos dejan una grata impresión, al ofrecernos una caravana de buen rock, con una serie de amenas canciones que resultan muy pegajosas y rítmicas, teniendo como bandera el country-folk, proponiéndonos algo diferente e inédito en nuestro medio, transportándonos hacia paisajes del lejano oeste o parajes bucólicos, lugares lejanos a nuestra realidad pero que la banda se las arregla para hacérnoslo sentir cercano; así como también por ratos respirándose cierta atmósfera Calamaro. 
La trotona marcha de “Voy” nos causa la sensación de estar sobre un caballo divisando el desierto, en “Entre copas de tinto oscuro” hay coqueteos con la trova, mientras que el rock vaquero y veloz de “El cobarde” resulta intenso. Los caracoles desaceleran sus melodías para entregarnos los momentos más sosegados del disco con “La caravana de los caracoles suicidas”, “TV Lorraine” y “Tarde o temprano”,  ¿polka? en “El extraño caso de Hugo el camaleón”, cerrando con la reflexiva "En algún lugar”, cuyas delicadas cuerdas adormecen nuestros sentidos ofreciéndonos relajantes ambientaciones. Un disco de sonido impecable. 


17
Physic
Physic
Aquí otro buen álbum debut, esta vez de los noveles Physic, banda conformada por Pablo Villar (voz y guitarra), Luis Villar (voz y guitarra), Daniel Villar (bajo) y Nicolás Ojeda (batería) quienes exhiben a través de sus 9 piezas, revival post-punk británico, ciertas ráfagas post-grunge y de garage rock, además de  reconocerse sonoridades Smashing Pumkins. 
Las cuerdas hipnóticas de “Loop Queen” y su macizo sonido nos “enganchan” en una con su música, donde los veloces y rítmicos rasgueos de “Hold Me Down” continuarán encandilándonos, la sinuosa “Behind Me” no desentonará en nada con lo antes expuesto, así como las oníricas líneas y densos ambientes de “You’re Not Crazy” guiada por un “taca-taca” que emula ligeramente a los de The Edge (U2). 
Las guitarras ascendentes y la sugestiva voz de su vocalista en “Never Satisfed” confundiéndose con una maquinal caja de ritmos, construyen increíbles paisajes sonoros, apropiados para ensayar un baile espontáneo. Atmósferas grises y apesadumbradas se erigen en la oscura “Holding Hunger”, finalmente tras momentos de melódicos guitarreos, el alucinante ruidismo a lo Sonic Youth de “Down” resulta excitante. Excelente estreno de estos muchachos.  


16
WISHES
DREAMS ON BOARD
Surrounding Label
El impecable segundo álbum de Dreams On Board, proyecto electrónico del productor Diego Meneses Suárez, donde cada una de sus piezas han sido esculpidas con singular dedicación, luciéndose sobrias y elegantes, nos conquista desde el saque con "Floating", cuyos ensayos iniciales de synths minimalistas van generando una marcha  in crescendo que nos atrapará hasta arrojarnos a una hipnótica vorágine de percusiones y sonidos sintéticos de los más deliciosos o esos suculentos arreglos de guitarra acústica en la cálida "City Mood" ofreciéndonos momentos de confort. 
Meneses adopta sonoridades IDM en varios surcos del álbum, teniendo en la densa "Dejavu" un ejemplo de ello, pero  también concibiendo atmósferas más íntimas y relajantes como en la bella "Marina Sky", la reposada "Fly" (Qué tal caricia para los oídos) o la nostálgica "Wishes", exquisita combinación de sutiles beats y melancólicos teclados, para finalmente conducirnos por ambient. Destacar además la enigmática "Summertime" cuyas delirantes atmósferas resultan irresistibles. 


15
NADIE INCENDIA EL MUNDO
COCAINA
A tutiplén Records
El tercer álbum de los Cocaina se inicia con “Otro sol” pieza en donde los músicos parecieran estar realizando una prueba de sonido, afinando sus instrumentos y lanzando melodías inconexas hasta armar  una sólida estructura, de la que saldrá expulsada música incendiaria como lo muestra la imagen de la portada del disco, en donde sus guitarras atmosféricas se encargan de lanzar la desenfadada voz de Ignacio Briceño por los aires, para luego en la acelerada “Infraestructura” seguir practicando música visceral  que irá deconstruyéndose hasta empalmar con la inclasificable “Koala”, mostrándose descarados y sinvergüenzas en desarrollar las sonoridades que les plazca, en especial con su corito “popero” (con la ayuda de las chicas de Gomas), importándoles un comino si nos parece una pieza ridícula, dejándonos totalmente desubicados, vale el intento. Los densos teclados de “Gunnison, Colorado” nos distraerán de la avalancha de guitarras y percusiones que se avecina y que terminará por sepultarnos que tras unos instantes para el respiro los músicos giran su sonido hacia ambientes más psicodélicos. 
El post-rock de “Industriado” resulta estimulante, demostrando sus integrantes los versátiles que pueden ser al transitar por los diversos terrenos del rock, creando una de mis pistas favoritas del álbum. Guitarras afiladas en “Alabarda”, melódicas en “Siaht”, corrosivas en las ruidosas “La Fragmentación” (con la participación de José Javier Castro en guitarras) y “Estío”, y punk-rock cuasi Clash en “Crossroads”, tornándose cada vez más salvajes sobre el final, son muestras de las bondades ya sentencias y manifestadas en sus anteriores álbumes, que no hacen sino confirmar la madurez alcanzada por la banda. Sin duda su mejor obra hasta la fecha.  


14
ZETANGAS AND THE MONSTER OF COMIDA 2
ZETANGAS
Las hipnóticas cuerdas de “111Cadaver man*” nos remiten hacia sonidos orientales, que flotan por encima de cálidos ruidos burbujeantes, estrellándose ligeramente con rasgueos de guitarra. En “222Infernal banquet**” los sonidos de unos replicantes y ondulantes punteos de guitarra giran alrededor de nuestra mente,  esta agradable marcha irá desacelerándose hasta caer en el silencio. Unos ligeros punteos, emulando el "Dim-Dom" de las campanas combinándose con portentosos redobles de batería que se extenderán hasta el final de la pieza,  sirven de plataforma para que se desplacen a través de ella, una serie de distorsiones y ruidos electrónicos causando sensaciones delirantes en “333Axeman***”.  Oníricos ambientes son construidos por el músico en “444The Circus of Satan****”, atmósfera que es llevada a segundo plano, tras la irrupción de guitarras noise, mientras que  cristalinas y atmosféricas guitarras construyen nostálgicos y “belkinianos” paisajes en “555The First Head Transplant*****”, cinco minutos de sensaciones intensas y reconfortantes que parecieran ser eternos. Sin duda la mejor del disco. 
Finalmente “666Mr Cool ice or Mister  Ice Cool******” se establece como una pieza de melódico shoegaze, que conforme va llegando a su fin acelera sus revoluciones. 
Zetangas con tan solo seis pistas ha logrado superar lo hecho en sus anteriores trabajos, para ofrecernos su disco más delirante y el que exhibe de manera óptima el equilibrio entre su cromática guitarra y sus ruidos electrónicos. Una lástima que no haya noticias ni rastros de una futura edición física de esta obra. 


13
CLAROSCURO
MATUS
Espíritus inmundos
El quinto álbum de Matus, a diferencia de su anterior producción, deja un tanto las sonoridades eclécticas, pero sin descuidar la experimentación con la psicodelia, el blues, el jazz, el doom y el heavy metal. Digamos que se trata de un disco más rockero, más duro y más “retro”, donde también hay espacio para momentos apacibles, como en la conmovedora “Crisálida” o en la tierna “Firmamento”. 
Precisamente la dureza es marcada desde el principio, con la densa marcha de guitarras, en clave Black Sabbath, lideradas por unos penetrantes punteos al que se le une los delirantes sonidos del theremin, emulando a la voz de una ¿”encantadora”?, dándonos la bienvenida al surrealista mundo sonoro de Claroscuro, con la psicodélica “Umbral”. La música de la pieza inicial muta tras el fraseo final “No temas más/Entra en la niebla de neón” transformándose en una sonoridad lóbrega  cuyas delicadas cuerdas acústicas serán irrumpidas por los sonidos espectrales emanados desde el theremin, este breve halo recibe el nombre de “Niebla de Neón”.  Casi sin respirar prosigue la pesada “Mío es el Mañana”, relatándonos acaso la historia futurista de un humanoide o la pronta deshumanización de nuestra raza. Destacándose sus sonidos macizos, por momentos ascendentes y triunfales. 
Finas cuerdas intercalándose con espaciales teclados y tiernos golpes de piano resultan luminosos en la romántica “Firmamento”, aunque los “penitentes” platillos del final nos preparan para subirnos al sonido galopante y blusero de “Rompecorazones”, cuyos delirantes wah wah y teclados logran hipnotizarnos, pero el frenesí es abortado por "Jenízaro", sugestiva pieza instrumental de percusión. Etéreos tambores mezclándose con duras guitarras crean otra pista instrumental, “Paisajes del Futuro”. Atmósferas sombrías son construidas merced a sus tristes  cuerdas acústicas y la bella pero desolada y lamentosa onomatopeya de Veronik, en la taciturna “Crisálida”, sin duda la mejor del disco. Las piezas instrumentales concluirán con la bohemia “Bizarro Cabaret”, donde Veronik ensaya un "vocalese" sobre bases jazzísticas, soportadas por piano, trompeta y batería, atrapándonos con su nebulosa ambientación. Finalmente la expansiva “Hada Morgana” de punteos bluseros y psicodélicos, y delirantes teclados ponen el cierre al disco, dejándonos con las ganas de escuchar más, pues los 28 minutos de duración nos quedan realmente cortos. 

12
ASÍ DE SIMPLE
GELATINA MAGMA
Dorog Records
El músico Giancarlo Samané (El Paso, Polvos Azules y director del sello Dorog Records) y la cantante Ángela Ruesta elaboran música refrescante, colorida y amena, combinándose con sus explosivas letras, embargadas por el sarcasmo y la ironía, denunciando y poniendo el dedo en la llaga, sobre diversos conflictos que son el pan de cada día de nuestra nación. La propuesta del dúo también ofrece rock fusión, como el landó de “La casa sonora” y con el afro en la fabulosa “Letra de casualidades”.
El disco se inicia con el colorido pop de la ambientalista “Anfibios”, cuyos sintetizadores entrelazándose con hipnóticas cuerdas de ¿charango? Y trastes New Order, resultan embriagadores, imposible ser indiferente ante tremenda pieza.  En “Pirata de Niebla”, al sonido de una ligera percusión programada se le suma una línea de guitarra al mejor estilo Electro-Z, y sonoridades espaciales emanadas de los sintetizadores, el tema conforme va acercándose al final irá adquiriendo rasgos ambient. Sintetizadores de aires ochenteros, finos punteos de guitarra confundiéndose con suaves efectos  construyen una contagiosa pista new wave en “El cometa”.
La electrónica también se hace presente con “Houdini”, mientras que el lado más experimental del disco se exhibirá con la excelentes  “Cállate”, donde sobre un monótono punteo y teclados psicodélicos el dúo se manda con un satírico mensaje contra los medios de comunicación en su proceso de “brutalización” de las masas en pos de los intereses del estado y los grupos de poder, atacando de paso a la Tv. Basura, “…la gente famosa se vanagloria de ser estúpida…”, la techno-afro y combativa  “Letra de casualidades” y el onírico landó de “La casa sonora”.
Sobresaliente estreno de este dúo, atrevidos no solamente en su exploración musical sino en la creación de sus liricas, abordando los temas sociales del país, yendo en dirección contraria a lo que pareciera ser el estándar de nuestra época, ser indiferente, sin necesidad de sonar furiosos, sino apelando al pop. Inteligentísima propuesta, así de simple. 


11
TRANSITION
RYŪ
Para variar otro debut, esta vez desde Trujillo. El líder de la banda Ciudad Gragea, el guitarrista José Alvarado, nos ofrece un extraordinario EP de cinco canciones, todo esculpido con sorprendente maestría, de música intensa y dinámica, directa a los sentidos, consiguiendo para el oyente una experiencia más que gratificante. 
José Alvarado
El disco se inicia con unas delicadas melodías evocando la nostalgia propia de una melancólica tarde, como exhibe su portada, arrancada de las finas cuerdas y atmosféricos teclados de “Jungvolk”, introduciéndonos a un ambiente dominado por la tristeza, pero este será derrumbado por sonoridades "discotequeras" dando paso al hedonismo en la bailable “Transition”, la pieza que da título al disco. Las pulsaciones de “Feel” nos transporta hacia visiones galácticas y los luminares del firmamento. El chill-out  de “Depth” irá entremezclándose con sintetizadores en clave techno, siendo enriquecida su textura por diversos efectos que se encargarán de construir una marcha futurista, posteriormente unos contagiosos beats, aunándose con samplers y teclados espaciales ensayaran ritmos bailables encontrándose con dancísticos teclados new wave, está suculenta pieza final recibe el nombre de “Time”.  Simplemente fantástico. 

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